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¿Quién teme a la Alerta de Violencia de Género?

Paloma Estrada Muñoz y Juliana G. Quintanilla

¿Quién teme a la Alerta de Violencia de Género? Las mujeres no. Se trata de la vida y de la muerte no convocada. La que llega cuando se puede evitar. Porque se trata de prevenir, investigar, sancionar y erradicar la violencia feminicida. Es un derecho. Y los derechos no se negocian, se defienden. Podemos considerar que las razones y argumentos planteados en la solicitud de Alerta de Violencia de Género (AVG) permiten llegar a la conclusión de que el feminicidio en Morelos es sumamente grave y que hay responsabilidad oficial al no atenderlo en toda su dimensión, por lo que se confirman los supuestos básicos en el sentido de que hay simulación, omisiones, desconocimiento y descoordinación en las políticas públicas, con lo que se genera la violencia institucional. Aun cuando el gobierno trató de minimizar el problema al reconocer una cifra de feminicidios muy menor a la real, el estudio concluye en que no hay garantías para que las mujeres tengan derecho pleno a una vida libre de violencia, porque aún en los casos reconocidos por el gobierno prevalece la impunidad. Es importante analizar a la luz de este informe las conclusiones y las recomendaciones emitidas al gobierno del Estado de Morelos sobre la violencia feminicida, pues los objetivos de la declaratoria de la AVG es prevenir, investigar, sancionar y erradicar el feminicidio. Ni un feminicidio más, no más impunidad. Por ello que consideramos importante transcribir literalmente algunos conceptos contenidos en este informe entregado por la CONAVIM (Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres, http://www.conavim.gob.mx/work/models/CONAVIM/Resource/177/1/images/Informe_morelos.pdf):
“[…] Morelos se encuentra entre los seis estados del país con el más alto índice de muertes de mujeres por violencia de género (pág. 23). […] […] Contexto de feminicidios en la entidad que requiere de la urgente intervención del estado para revertir la situación (pág. 26). […] El Estado de Morelos presenta un escenario grave de violencia contra las mujeres que se caracteriza en distintas formas de violencia y en el caso extremo en feminicidios que, en su mayoría, se encuentran impunes […] la violencia contra las mujeres podría agudizarse en el futuro (pág. 31). […] Poca importancia que social e institucionalmente se puede estar dando a determinados tipos de violencia, minimizando las consecuencias de las mismas para la víctima (pág. 36). […] Desarticulación entre el sector salud y las autoridades de la procuración de justicia (Pág. 37). […] Omisión por parte del Estado en la generación y sistematización de información… contribuye a invisibilizar la violencia […] y obstaculiza (pág. 40). […] Invisibilización de la violencia contra las mujeres […] normalización de la violencia extrema (pág. 41). […] Violencia institucional e incumplimiento de la obligación de respetar los derechos humanos de las mujeres (pág. 45). […] Sin importar el número de casos de feminicidios en los que existían denuncias previas por parte de las víctimas, el estado de Morelos no ha cumplido con su obligación de prevenir la violación a los derechos humanos de las mujeres (pág. 47). […] Falta de información… incumplimiento (pág. 51) […] El grupo de trabajo observa que las instancias encargadas de brindar atención a las mujeres víctimas de violencia (Dirección General de Asesoría Social y Auxilio a Víctimas, DIF, centros de salud, policía estatal y municipal, entre otras) no cuentan con protocolos de atención y rutas críticas claras que les permitan identificar, por una parte, sus propias funciones con respecto a este tipo de casos, y por otra, qué instancias son las competentes para la canalización adecuada de las víctimas”. No se capacita. Estrategia de prevención debe ser integral (pág. 53). […] 38.83% de casos no se han formulado imputación […] investigaciones no exhaustivas […] impunidad (pág. 55). […] Falta de transversalidad dentro de la PGJ y Fiscalías que explica disparidad de cifras (pág. 55). […] Han sido sancionados con sentencia 59 de un total de 273 casos reconocidos. 47 con sentencia condenatoria y 12 absolutoria (pág. 56). […] Sólo el 21.61% reconocidos como feminicidios obtuvieron sentencia, 17.22% condenatoria (pág. 56). […] El TSJ no ha practicado ninguna evaluación para verificar que las sentencias que emite incorporen perspectiva de género (pág. 57). […] En ningún caso de feminicidio reconocido por el Estado se haya otorgado la reparación correspondiente (pág. 58). […] Se debe tratar a las víctimas como “Titulares de derechos y no como beneficiarios de programas sociales (pág. 60). […] En las campañas se da […] idea de que las personas sufren violencia porque lo permiten (pág. 61). […]Uso de estereotipos en las campañas. Violencia mediática (“Extra”) (pág. 62). […] La violencia obstétrica, por discapacidad y a migrantes, falta incluirlas en la Ley LAMVLVM. (pág. 64). […] Armonización: sobre el tema de la conciliación y abandonar el enfoque asistencialista (Pág. 64). […] Código Penal. Incluir la reparación del daño. (pág. 64). “Más allá de las discrepancias de cifras […] existe evidencia suficiente de un incremento… de la violación de los derechos humanos de las mujeres […] conductas misóginas… impunidad social y del estado […] culminado en feminicidios y otras formas de violencia feminicida (pág. 66). […]”
Una cosa es clara, si no se toman medidas contundentes, prevalece el riesgo de que la violencia feminicida crezca en Morelos. Y no debemos ni podemos permitir que así sea. Es la vida y la libertad de las mujeres.

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Informe oficial del Grupo de Trabajo concluye que feminicidio es grave en Morelos.

Observaciones de la CIDHM al Informe sobre solicitud de AVG en Morelos.

El gobierno de Morelos teme a la Alerta de Violencia de Género contra las mujeres. Las mujeres no. Se trata de la vida. Y de la muerte no convocada. La que llega cuando se puede evitar. Porque se trata de prevenir, investigar, sancionar y erradicar la violencia feminicida. Es un derecho. Y los derechos no se negocian, se defienden. Podemos considerar que las razones y argumentos planteados en la solicitud de Alerta de Violencia de Género (AVG) permiten llegar a la conclusión de que el feminicidio en Morelos es sumamente grave y que hay responsabilidad oficial al no atenderlo en toda su dimensión, por lo que se confirman los supuestos básicos en el sentido de que hay simulación, omisiones, desconocimiento y descoordinación en las políticas públicas, con lo que se genera la violencia institucional. Aun cuando el gobierno trató de tergiversar las conclusiones del Informe y de minimizar el problema al reconocer una cifra de feminicidios muy menor a la real, el estudio concluye en que no hay garantías para que las mujeres tengan derecho pleno a una vida libre de violencia, porque aún en los casos reconocidos por el gobierno prevalece la impunidad. El INFORME DEL GRUPO DE TRABAJO CONFORMADO PARA ATENDER LA SOLICITUD DE ALERTA DE VIOLENCIA DE GÉNERO CONTRA LAS MUJERES EN EL ESTADO DE MORELOS y sus 15 conclusiones y recomendaciones al gobierno del Estado de Morelos sobre el feminicidio, es producto de la solicitud realizada por la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos A.C., respaldada por 25 organizaciones feministas, defensoras y defensores de derechos humanos, sindicatos y 2,054 firmas autógrafas de personas, así como 260 peticiones a través de la Red Avaaz.ORG y 128 peticiones desde la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos. Mostrando un interés social ante la magnitud del feminicidio en Morelos. Es importante analizar a la luz de este informe las conclusiones y las recomendaciones emitidas al gobierno del Estado de Morelos sobre la violencia feminicida, pues los objetivos de la declaratoria de la AVG es prevenir, investigar, sancionar y erradicar el feminicidio. Ni un feminicidio más, no más impunidad. La Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres, es absolutamente contundente al señalar que en el Gobierno del Estado Morelos existe una descoordinación entre instituciones para prevenir la violencia contra la mujer, no destina recursos económicos y la mayoría de las carpetas de investigación se encuentran inconclusas por la incapacidad de las fiscalías. Aun cuando las conclusiones son claras, en el sentido de que forman parte del procedimiento de AVG, nuevamente el gobierno de Morelos ejerce violencia institucional al tergiversar su contenido, enviando el mensaje de que se descarta esta alerta. Es por ello que consideramos importante transcribir literalmente algunos conceptos contenidos en este informe entregado por la CONAVIM (Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres.

“[…] Morelos se encuentra entre los seis estados del país con el más alto índice de muertes de mujeres por violencia de género (pág. 23). […] […] Contexto de feminicidios en la entidad que requiere de la urgente intervención del estado para revertir la situación (pág. 26). […] El Estado de Morelos presenta un escenario grave de violencia contra las mujeres que se caracteriza en distintas formas de violencia y en el caso extremo en feminicidios que, en su mayoría, se encuentran impunes […] la violencia contra las mujeres podría agudizarse en el futuro (pág. 31). […] Poca importancia que social e institucionalmente se puede estar dando a determinados tipos de violencia, minimizando las consecuencias de las mismas para la víctima (pág. 36). […] Desarticulación entre el sector salud y las autoridades de la procuración de justicia (Pág. 37). […] Omisión por parte del Estado en la generación y sistematización de información… contribuye a invisibilizar la violencia […] y obstaculiza (pág. 40). […] Invisibilización de la violencia contra las mujeres […] normalización de la violencia extrema (pág. 41). […] Violencia institucional e incumplimiento de la obligación de respetar los derechos humanos de las mujeres (pág. 45). El grupo manifestó su preocupación sobre la discrepancia de cifras existente, no sólo entre los datos aportados por nuestra organización (CIDHM), sino por dependencias como el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, lo que “muestra la necesidad de homologar las metodologías para la sistematización de la información y los criterios de organización de la misma, en especial para distinguir entre homicidios de mujeres y feminicidios”. Mientras la CIDHM documentamos –en la solicitud de AVG– que entre el año 2000 y junio de 2013 hubo 530 casos de feminicidio en el estado, el gobierno local, en ese mismo periodo, reportó 273 casos de los que se desprenden 280 víctimas de feminicidio. De ellos, sólo 108 fueron investigados o enjuiciados como feminicidio, debido a que el tipo penal se creó hasta septiembre de 2011. […] Sin importar el número de casos de feminicidios en los que existían denuncias previas por parte de las víctimas, el estado de Morelos no ha cumplido con su obligación de prevenir la violación a los derechos humanos de las mujeres (pág. 47). […] Falta de información… incumplimiento (pág. 51) […] El grupo de trabajo observa que las instancias encargadas de brindar atención a las mujeres víctimas de violencia (Dirección General de Asesoría Social y Auxilio a Víctimas, DIF, centros de salud, policía estatal y municipal, entre otras) no cuentan con protocolos de atención y rutas críticas claras que les permitan identificar, por una parte, sus propias funciones con respecto a este tipo de casos, y por otra, qué instancias son las competentes para la canalización adecuada de las víctimas”. Juzga que a pesar de que el gobierno reportó la existencia de protocolos de investigación de delitos cometidos en contra de las mujeres, existe desconocimiento de los mismos de los funcionarios encargados de procuración de justicia, lo que impide su adecuada aplicación. No se capacita. En el rubro de capacitación perciben que las capacitaciones no son eficientes, no tienen planeación, ni mecanismos de seguimiento y de evaluación por lo que pide diseñar mecanismos de seguimiento y evaluación tanto de las personas que imparten la capacitación, como de las personas que la reciben. Estrategia de prevención debe ser integral (pág. 53). Observaron que, en un número importante de casos de feminicidios, el agresor es la pareja o ex pareja sentimental de la víctima, ello sugiere la necesidad de un plan de reforzamiento de atención a la violencia contra las mujeres que permita una mejor atención a las víctimas desde sus primeras manifestaciones y la prevención de un escalamiento de la violencia familiar hasta la violencia feminicida. Y observó que en algunos de estos casos “se describen condiciones de crueldad e inhumanidad que podrían constituir violencia feminicida”. Proponen la implementación de un Modelo de Atención Único para las Dependencias que Integran el Sistema Estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia en el Estado de Morelos. Respecto al estado procesal de los casos, el gobierno informó que 95 están “judicializados” y 67 “concluidos”. Asimismo, manifestó que 106 casos están en reserva o archivo temporal, y 72 en investigación. Es decir sólo el 24.54 por ciento están concluidos, lo que para el Grupo de Trabajo hace notoria la falta de efectividad del sistema judicial en el estado para atender la violencia feminicida. Asimismo, alarma que en un 63.5 por ciento de los casos no se haya identificado al agresor. […] 38.83% de casos no se han formulado imputación […] investigaciones no exhaustivas […] impunidad (pág. 55). […] Falta de transversalidad dentro de la PGJ y Fiscalías que explica disparidad de cifras (pág. 55). Identificaron que la inexistencia de una articulación entre las distintas instituciones encargadas de la prevención, atención, investigación y sanción de la violencia contra las mujeres. “resulta preocupante la desarticulación entre las distintas fiscalías pertenecientes a la Fiscalía General del Estado de Morelos. Lo anterior, repercute en el registro de casos de feminicidios y en la prevención e investigación de la violencia de género, así como la sanción de sus responsables”. Para revertir la desarticulación aconseja diseñar mecanismos de articulación entre las distintas Fiscalías para registrar los tipos de violencia que las mujeres sufren para garantizar debidas diligencias en la prevención e investigación de los casos de feminicidio. Observó que no se sistematiza la información de casos de violencia contra las mujeres ni tampoco se alimenta o actualizan el sistema de información. Describió que si bien el Instituto de la Mujer del estado de Morelos (IMEM), es responsable del Banco de datos sobre Caso de Violencia contra la Mujer, no recibe información de las instancias encargadas de la atención y procuración de justicia de las mujeres víctimas de la violencia lo que se agrava más debido a que no cuentan con la infraestructura material y de recursos humanos para cumplir con dicha obligación. En este sentido, consideran que el banco de información estatal sea único con datos actualizados. […] Han sido sancionados con sentencia 59 de un total de 273 casos reconocidos. 47 con sentencia condenatoria y 12 absolutoria (pág. 56). […] Sólo el 21.61% reconocidos como feminicidios obtuvieron sentencia, 17.22% condenatoria (pág. 56). […] El TSJ no ha practicado ninguna evaluación para verificar que las sentencias que emite incorporen perspectiva de género (pág. 57). […] En ningún caso de feminicidio reconocido por el Estado se haya otorgado la reparación correspondiente (pág. 58). Para garantizar la reparación de daño, observa la necesidad de fortalecer las acciones realizadas por el estado de Morelos tendientes a reparar a las víctimas de violencia feminicida pero para ello hacer adecuaciones administrativas y legislativas que garanticen la reparación integral del daño conforme a la leyes en la materia sobre todos en los casos de feminicidios reconocidos por el estado. También dice que está ausente el registro de órdenes de protección y la falta de implementación de las mismas por parte de las autoridades facultadas para tal efecto. Por lo que, juzga conveniente dictar órdenes de protección en casos en los que exista un riesgo de daño a las mujeres víctimas de violencia realizando un análisis de riesgo con medidas idóneas con un mecanismo de seguimiento. […] Se debe tratar a las víctimas como “Titulares de derechos y no como beneficiarios de programas sociales (pág. 60). […] En las campañas se da […] idea de que las personas sufren violencia porque lo permiten (pág. 61). […]Uso de estereotipos en las campañas. Critica al área de comunicación social del gobierno al señalar que las campañas para dar a conocer los derechos humanos de las mujeres y las niñas en la entidad, tienen mensajes que podrían reproducir estereotipos de género. Y exige: “crear modelos de comunicación externos (dirigidos a la población en general) e internos (dirigidos a las funcionarias y funcionarios en todos los niveles del sector público) que permitan concientizar en perspectiva de género”. Además crear campañas con mensajes claros con el ciclo de la violencia, la visibilización de la misma, sus tipos y modalidades. Señala la existencia de violencia mediática (analiza específicamente los contenidos de la “Extra”) (pág. 62). En una de las conclusiones habla de los efectos que crean los medios de comunicación: “Este grupo considera que la forma en la que los medios de comunicación en el estado de Morelos abordan el tema de la violencia contra las mujeres, contribuye a la reproducción de una cultura que favorece la desigualdad de género y la violencia”. “Lo anterior ocurre a través de la invisibilización, naturalización y justificación de la violencia ejercida en contra de las mujeres, así como de la reproducción de estereotipos y prejuicios relacionados con la materia”, critican las conclusiones. Al respecto, le exige al gobierno acciones para sensibilizar a los medios de comunicación del estado en materia de género, derechos humanos, respeto a las víctimas y violencia contra las mujeres, para ello, le propone elaborar lineamientos para la incorporación de la perspectiva de género en la labor de los medios de comunicación y que éstos sean difundidos y promovidos. […] La violencia obstétrica, por discapacidad y a migrantes, falta incluirlas en la Ley LAMVLVM. (pág. 64). […] Armonización: sobre el tema de la conciliación y abandonar el enfoque asistencialista (Pág. 64). […] Código Penal. Incluir la reparación del daño. (pág. 64). “Más allá de las discrepancias de cifras […] existe evidencia suficiente de un incremento… de la violación de los derechos humanos de las mujeres […] conductas misóginas… impunidad social y del estado […] culminado en feminicidios y otras formas de violencia feminicida (pág. 66). […]”. Como conclusiones finales también dice que es necesario hacer del conocimiento de las autoridades los protocolos de actuación e investigación de delitos cometidos contra las mujeres; institucionalizar los procesos de atención a las víctimas de violencia en todas las instancias del estado, e implementar el Modelo de Atención Único para las Dependencias que Integran el Sistema Estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia en el Estado de Morelos, emitido en 2012. Así también recomendó crear un programa estatal con perspectiva de género relativo a la atención y reeducación de personas generadoras de violencia contra las mujeres; reparar el daño a las víctimas de feminicidio; integrar adecuadamente el Banco Estatal de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres; dictar de manera adecuada órdenes de protección para víctimas de violencia, y asignar el presupuesto adecuado y suficiente para combatir la violencia de género. Si bien estas conclusiones y recomendaciones son importantes, no hay una que establezca la sanción a funcionarios que ejercen violencia institucional y no fija claramente la responsabilidad, investigación y sanción a funcionarios que ejercen la violencia institucional y lo que se debe hacer para resolver todos los casos documentados por nuestro organismo, que, como documentamos una por una, es del doble que la reconocida por el gobierno de Morelos.
Ante ello, nuestro máximo criterio de verificación es que no haya un solo feminicidio más en la impunidad, única garantía de no repetición y de prevención, para que se avance verdaderamente en la erradicación de la violencia contra las mujeres. Basta de simulaciones, omisiones, negligencia y complicidades con esta violencia feminicida social e institucional.
Una cosa es clara, si no se toman medidas contundentes, prevalece el riesgo de que la violencia feminicida crezca en Morelos. Y no debemos ni podemos permitir que así sea. Es la vida y la libertad de las mujeres.

Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos A.C.

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Feminicidio, violencia institucional y social.

Paloma Estrada Muñoz y Juliana G. Quintanilla

El Estado mexicano viola sistemáticamente los derechos humanos de las mujeres, lo cual no tiene justificación. Existe un patrón de permisibilidad social y tolerancia que nos lleva a hablar de una misoginia de instituciones y sociedad. El gobierno ha incumplido con su obligación de erradicar la discriminación contra las mujeres, el feminicidio es una constante de violencia que se agravó en el país a partir del gobierno de Calderón. Estas conclusiones del Tribunal Permanente de los Pueblos, coinciden con las que se hicieron del conocimiento a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su reciente visita a México, donde se le informó que una vez concluida la investigación sobre feminicidio, se requiere definir las medidas de la Alerta de Violencia de Género en Morelos.
Ahí se presentaron casos de mujeres, libertad de expresión, periodistas y defensoras de derechos humanos, tortura y DESCA, con documentos sobre la situación en Morelos, solicitando un seguimiento y se emitan las recomendaciones pertinentes al Estado mexicano, ya que las mujeres, defensoras y periodistas vivimos en peligro constante, cada vez peor y más difícil. Sobre todo cuando es la vida la que está en riesgo latente. Por eso explicamos a los relatores de este organismo internacional que esta violencia feminicida social e institucional es sumamente grave. Los feminicidios se han repetido pero expresándose en múltiples formas, lo que va indicando el grado de crisis social, como lo dejamos claramente explicado en el Informe de Investigación: 13 Años de Feminicidios Imparables en Morelos. Después de un largo proceso de documentación de cada una de las mujeres que suman la lista del feminicidio en Morelos, concluimos una investigación que dio sustento a nuestra solicitud formal de Alerta de Violencia de Género en Morelos, la cual una vez que fue aceptada, se integró un equipo de trabajo para analizarla y la Secretaría de Gobernación enviará al Gobernador el Informe que dará la pauta para la emisión de la Alerta de Violencia de Género en Morelos y se realicen acciones tendientes a prevenir, atender, sancionar, documentar y erradicar la violencia contra las mujeres en la Entidad. Estos avances en la investigación del feminicidio para establecer la Alerta de Violencia de Género en Morelos, se dan luego de que se interpusiera la solicitud el 27 de mayo de 2014 y fuera admitida el 19 de junio, como establece el procedimiento, una vez que el Grupo de Trabajo convocado por el Instituto Nacional de las Mujeres ha concluido su investigación, la cual ya fue entregada a la SEGOB el 30 de julio de 2014, conforme lo establece el Reglamento, por lo que esta dependencia federal debe emitir sus conclusiones a la brevedad posible.
Hemos dado puntual seguimiento y llamamos a la sociedad a permanecer alertas ante las conclusiones que se emitan. En este sentido, diversas organizaciones de la sociedad civil aprovechamos la actual visita de la CIDH para entregarle información detallada sobre la situación de derechos humanos, instándole a que vuelva para estudiar a profundidad el contexto actual, actualizar su informe de país de 1998 y emprender mayores acciones en sus diversos ámbitos de competencia para contribuir a impulsar mejoras en la realidad mexicana. La Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, participó en varios ejes temáticos (mujeres, libertad de expresión, periodistas y defensoras de derechos humanos, tortura y DESCA) presentando casos de violaciones a derechos humanos en la entidad, y exigimos que el Sistema Interamericano vigile estrechamente la situación del país, desplegando todas sus herramientas como son las visitas oficiales, la emisión de resoluciones en casos individuales y el monitoreo de su cumplimiento, la publicación de informes y la celebración de audiencias temáticas entre otras. En los documentos entregados a la CIDH-OEA, insistimos en que los feminicidios se siguen cometiendo en el Estado y se mantienen en los niveles más altos. Es obvio que no pueden ser casos aislados, cuando precisamente se establecen causas comunes que indican similitudes y en un momento determinado permitieron tipificarlo penalmente. Pero hoy no es suficiente, mucho menos si el gobierno mantiene la cerrazón y la política de oídos sordos. Las palabras no alcanzan para dar una noción de todo el dolor que ello representa, como en el caso de Marlene Adán Jaimes y su hija recién nacida. Al momento de ocurrir el feminicidio de Marlene, tenía 8 meses de embarazo y estaba programado su parto, cuando fue víctima de un hecho criminal deliberado y planeado. Los presuntos culpables están sujetos a proceso, el caso está iniciado en carpeta elaborada en la fiscalía de homicidios contra mujeres y quedó consignada como feminicidio, razón por la que se ha solicitado sea investigado como tal y se ha exigido se aplique el Protocolo de investigación sobre feminicidio, para evitar que eludan la aplicación de la justicia, toda vez que los asesores jurídicos de los posibles responsables están buscando pruebas falsas para evadir la justicia. Ante la situación de crisis social en la Entidad Morelense por los continuos y atroces crímenes de feminicidios; la re victimización de las mujeres y su familia por la complacencia del Gobierno del Estado para que estos hechos aparezcan nítida y sensacionalmente plasmados en un diario de máxima circulación denominado “Extra”; ante la ausencia de justicia y la falta de preparación, aunado a la corrupción, omisión y complicidad de funcionarios públicos, abogados y cuerpos policíacos; hemos solicitado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos den seguimiento puntual a la Solicitud de Alerta de Violencia de Género en Morelos y hagan un llamado al Gobierno Mexicano para que lleven a cabo acciones reales, eficaces y contundentes que logren garantizar la Libertad y la Vida Plena de las Mujeres y Niñas mexicanas.

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Criminalización de las luchas sociales

José Martínez Cruz y Marco Aurelio Palma Apodaca
Nos colocamos del lado de quienes luchan en defensa de sus derechos. Es parte de la construcción de relaciones sociales basadas en la solidaridad. Nos oponemos al uso de la fuerza pública contra los movimientos sociales. Consideramos que la protesta social ocurre cuando se cierran otras vías legales para hacer valer las demandas. El derecho de petición contemplado en la Constitución que no es respetado por los de arriba. Es un derecho político a la libertad de expresión, de manifestación y de organización. Derechos humanos, que son cada vez más violentados por los dueños del poder y del dinero. No podemos permanecer neutrales. Quien permanece impávido ante un abuso de poder lo convalida. La impotencia es un sentimiento que se genera cuando la rabia acumulada por las injusticias no encuentra opciones de lucha. No callar, no aceptar, no claudicar, es parte de la toma de conciencia de que otro mundo es posible, donde la justicia se siente entre nosotras y nosotros. Así lo entendemos, como parte de nuestra decisión de comprender la irracionalidad del poder para construir una racionalidad distinta. No las razones del dinero, ni de la fuerza del que no le importan las razones. No la razón del poder, sino el poder de la razón. Cuando nos unimos y organizamos con objetivos claros y precisos, podemos desarrollar estrategias y planes que nos coloquen en mejores condiciones y circunstancias que las impuestas por el sistema capitalista. No es fácil. No, en medio de la desinformación y desorganización, así no es posible. Si lo es, cuando nos atrevemos a luchar. Es cierto que los procesos sociales son de largo plazo. Nunca los cambios han sido de un momento a otro. Por eso, nuestra determinación de construir una fuerza organizada desde abajo, que tenga la lucha por los derechos humanos como un objetivo estratégico. Es lo que nos permite resistir y no claudicar. No al uso de la fuerza pública para solucionar conflictos sociales en Morelos.
Hace ya cuatro años se utilizó la PFP para desalojar a los trabajadores del SME y cerrar la Compañía de Luz, a la vez que se detuvo a los dirigentes sindicales y se les acusó de secuestrar a funcionarios, hecho por los que compañeros como Marco Antonio García y Héctor Salazar siguen firmando su libertad provisional y están sujetos a proceso. En Atenco fue utilizado el esquema de acusar a los dirigentes de secuestro y permanecieron años en prisión. Actualmente son víctimas de agresiones por grupos paramilitares y provocadores para imponerles el mismo proyecto que ya fue derrotado.
El anuncio de la creación del nuevo grupo represivo de la Gendarmería y la militarización de 21 de los municipios en Morelos, lejos de ser buenas señales para el pueblo, significa mayor amenaza para la lucha social. Las detenciones de opositores al Plan Integral Morelos y la campaña de desprestigio a opositores a la autopista en Tepoztlán, así como el desalojo del campamento de 5 trabajadoras de la construcción quienes tras 9 días de permanecer en huelga de hambre a las puertas de gobierno, y la detención de Luis Alejo Rosales, del sindicato de la construcción, bajo el montaje de secuestro en contra del Sub Secretario de Gobierno, son una muestra. Por otra parte, a un año de la arbitraria detención y traslado a un penal federal de Nestora Salgado, Comandanta de la Policía Comunitaria en Olinalá, Guerrero recluida en el Centro Federal de Readaptación Social Número 4 de Tepic, Nayarit exigimos la liberación inmediata de la defensora, quien fue detenida en un operativo mixto por efectivos del Ejército, la Marina, la Policía Estatal y la Policía Municipal el 21 de agosto de 2013.
Estos casos se ubican en el contexto de la aprobación de diversas iniciativas legislativas, a nivel federal, que giran en torno al ejercicio del derecho a la protesta social y a la libertad de expresión. Estas leyes más que proteger y ampliar, buscan inhibir y limitar derechos básicos de las y los ciudadanos en una sociedad democrática, tales como la libertad de expresión, protesta, reunión y asociación, por lo que denunciamos el andamiaje que se construye para criminalizar la protesta social. Encontramos sumamente preocupante el cerco a las libertades democráticas construido desde el Estado para violentar derechos en las calles, y ahora también en internet, así como las acciones violatorias de derechos por parte del gobierno, tales como la censura previa al establecer avisos o permisos para reuniones públicas, la posibilidad de disolver las marchas si bloquean un edificio de gobierno o una vía pública, una sobre burocratización para ejercer derechos en el espacio público, la criminalización del simple aspecto o forma de vestir de las personas, y el aumento desproporcional de penas para delitos relacionados con concentraciones. Este tipo de legislaciones vulneran, coartan y restringen el ejercicio de los derechos humanos de las personas y pueblos, y buscan criminalizar la protesta social en todas sus expresiones. Es el caso de las reformas al Código Penal en materia de terrorismo, la geolocalización en el Código Nacional de Procedimientos Penales, y la inminente aprobación de la Ley reglamentaria del artículo 29 constitucional en materia se suspensión de garantías. Esta forma de cerrazón y autoritarismo político es un pésimo mensaje para toda la clase trabajadora que está en pie de lucha contra las políticas neoliberales y privatizadoras que el gobierno lleva a cabo, por lo que exigimos que no se continúe criminalizando la protesta social en el estado de Morelos.

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Boletín de prensa sobre Avances en la Alerta de Violencia de Género y la visita de la CIDH.

· Concluido la investigación sobre feminicidio, se requiere definir las medidas de la AVG.
· Durante estancia de la CIDH en México, organizaciones de derechos humanos entregamos información que sustenta la necesidad de una visita
· De Morelos se presentaron casos de mujeres, libertad de expresión, periodistas y defensoras de derechos humanos, tortura y DESCAS.

Durante las audiencias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en México presentamos documentos sobre la situación en Morelos, solicitando tengan un seguimiento y emitan las recomendaciones pertinentes al Estado mexicano, ya que consideramos que en Morelos las mujeres, las defensoras y periodistas vivimos en peligro constante, cada vez peor y más difícil. Sobre todo cuando es la vida la que está en riesgo latente. Por eso explicamos a los relatores de este organismo internacional que ante esta violencia Feminicida e institucional es sumamente grave. Los feminicidios se han repetido pero expresándose en múltiples formas, lo que va indicando el grado de crisis social, como lo dejamos claramente explicado en el Informe de Investigación: 13 Años de Feminicidios Imparables en Morelos. Después de un largo proceso de documentación de cada una de las mujeres que suman la lista del feminicidio en Morelos, concluimos una investigación que dio sustento a nuestra solicitud formal de Alerta de Violencia de Género en Morelos, la cual fue aceptada. Se integró un equipo de trabajo para analizar la violencia feminicida en el Estado y en estos momentos estamos en la etapa de espera de respuesta de la Secretaría de Gobernación para que se nos entregue y sea presentado ante el Gobernador, el Informe que dará la pauta para la emisión de la Alerta de Violencia de Género en Morelos o bien, se realicen acciones tendientes a prevenir, atender, sancionar, documentar y erradicar la violencia contra las mujeres en la Entidad.
Por lo que, consideramos importante señalar que hay avances en la investigación del feminicidio para establecer la Alerta de Violencia de Género en Morelos, luego de que se interpusiera la solicitud el 27 de mayo de 2014 y fuera admitida el 19 de junio, como establece claramente el procedimiento, una vez que el Grupo de Trabajo convocado por el Instituto Nacional de las Mujeres ha concluido su investigación, la cual fue entregada a la SEGOB el 30 de julio de 2014, conforme lo establece el Reglamento, por lo que esta dependencia federal debe emitir sus conclusiones a la brevedad posible. Hemos dado puntual seguimiento y llamamos a la sociedad a permanecer alertas ante las conclusiones que se emitan.
Por ello, ante el retroceso en la vigencia de los derechos humanos que México ha experimentado en los últimos años, se impone la necesidad de que el Sistema Interamericano vigile estrechamente la situación del país, desplegando todas sus herramientas como lo son las visitas oficiales, la emisión de resoluciones en casos individuales y el monitoreo de su cumplimiento, la publicación de informes y la celebración de audiencias temáticas (las cuales estaremos solicitando prontamente para el próximo periodo de sesiones de octubre), entre otras. Por lo tanto, las organizaciones de la sociedad civil aprovechamos la actual visita de la CIDH para entregarle información detallada sobre la situación de derechos humanos, instándole a que vuelva para estudiar a profundidad el contexto actual, actualizar su informe de país de 1998 y emprender mayores acciones en sus diversos ámbitos de competencia para contribuir a impulsar mejoras en la realidad mexicana. Nuestra Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, como parte de esta red, participamos en varios ejes temáticos (mujeres, libertad de expresión, periodistas y defensoras de derechos humanos, tortura y DESCAS) presentando casos de violaciones a derechos humanos en la entidad. Hemos elaborado un pronunciamiento conjunto en donde se fundamenta y se exige que el Sistema Interamericano vigile estrechamente la situación del país, desplegando todas sus herramientas como lo son las visitas oficiales, la emisión de resoluciones en casos individuales y el monitoreo de su cumplimiento, la publicación de informes y la celebración de audiencias temáticas entre otras.
En los documentos entregados a la CIDH-OEA, insistimos en que los feminicidios se siguen cometiendo en el Estado y se mantienen en los niveles más altos. Es obvio que no pueden ser casos aislados, cuando precisamente se establecen causas comunes que indican similitudes y en un momento determinado permitieron tipificarlo penalmente. Pero hoy no es suficiente, mucho menos si el gobierno mantiene la cerrazón y la política de oídos sordos. 530 feminicidios en 13 años es una cifra alta que deja al descubierto la falta de atención y justicia, cuando ni uno solo debería ocurrir. Las palabras no alcanzan para dar una noción de todo el dolor que ello representa, por lo que documentamos el caso de Marlene Adán Jaimes y su hija recién nacida.
Al momento de ocurrir el feminicidio de Marlene tenía 8 meses de embarazo y estaba programado su parto, cuando fue víctima de un hecho criminal deliberado, planeado y ejecutado en una casa particular, en el municipio de Emiliano Zapata con el fin de privar de la vida a Marlene, las investigaciones hasta hoy realizadas señalan que pretendían quedarse con la recién nacida para realizar tráfico de personas. Los presuntos culpables están sujetos a proceso, el caso esta iniciado en carpeta elaborada en la fiscalía de homicidios contra mujeres y quedó consignada como feminicidio, razón por la que se ha solicitado sea investigado como tal y se ha exigido se aplique el Protocolo de investigación sobre feminicidio, para evitar que eludan la aplicación de la justicia, toda vez que los asesores jurídicos de los posibles responsables están buscando pruebas falsas para evadir la justicia.
Ante la situación de crisis social en la Entidad Morelense por los continuos y atroces crímenes de feminicidios; la revictimización de las mujeres y su familia por la complacencia del Gobierno del Estado para que estos hechos aparezcan nítida y sensacionalmente plasmados en un Diario de máxima circulación denominado “EXTRA”; ante la falta de justicia por la falta de preparación, corrupción, omisión y complicidad de funcionarios públicos, abogados y cuerpos policíacos; hemos solicitado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos den seguimiento puntual a la Solicitud de Alerta de Violencia de Género en Morelos y hagan un llamado al Gobierno Mexicano para que lleven a cabo acciones reales, eficaces y contundentes que logren garantizar la Libertad y la Vida Plena de las Mujeres y Niñas mexicanas

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TORTURA EN MORELOS. Carta a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Emilio Álvarez Icaza
Secretario General de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
TORTURA EN MORELOS.
Durante los años recientes la presencia del Ejército en las calles ha significado el crecimiento de las violaciones a los derechos humanos de ciudadanos que no han cometido delito alguno. Actualmente se ha creado una Coordinación Estatal de Seguridad Pública que ha establecido operativos de detención de jóvenes que transitan en motocicletas, y se han multiplicado las denuncias por abusos, malos tratos y golpes, torturas y detenciones arbitrarias. Esta lógica de militarización y estado policiaco implican no solo tortura individual, sino un terrorismo de estado que termina sembrando el miedo y tratando de paralizar la protesta social.

En Morelos hemos recibido diversas denuncias de esta clase de atropellos y torturas, cuyas quejas han sido presentadas ante diversas instancias, sin que hasta la fecha haya habido una acción de la justicia para reparar el daño y para hacer justicia. Uno de estos casos es el de Alejandro Ávila Arteaga.

HECHOS:
El testimonio de Alejandro Ávila Arteaga es el siguiente. “Siendo el día 3 de septiembre de 2012 fui a trabajar como a las 10 de la mañana al taller de herrería del Sr. Carlos ubicado en la colonia Prohogar en la calle Vicente Guerrero, al llegar a la calle mencionada observe que se encontraba un taxi estacionado en frente del taller había dos personas en el interior de una de ellas leía periódico y el otro se me quedo viendo. Yo fui hacia la puerta principal y toque, luego abrió la puerta el Sr. Carlos, lo salude y me saludo, le comente que había un taxi afuera, me dijo pásate. Yo note que el Sr. Carlos estaba asustado, ya en el interior me dijo que fuera arreglando la herramienta y la planta de soldar y me dijo que ya había pedido material a perfiaceros que más tarde lo iban a traer, pase al taller y vi que había una persona parada junto al pozo de agua, usaba una playera blanca, pantalón negro con bolsas, botas negras, tenía el pelo corto, yo lo salude pero no me contestó. También observe que en el bungalo había otra persona pero solo vi sus piernas pues estaba sentado vestía pantalón de mezclilla y botas negras. Me puse a arreglar la herramienta y la planta de soldar, siendo como las 12:00 el Sr. Carlos le entrego unos platos de comida al Sr. que estaba en el pozo esta persona le dijo al Sr. Carlos algo que no alcance a escuchar y el Sr. Carlos agacho la cabeza. Después me preguntó que si ya había almorzado y le dije que ya que gracias. Siendo como las 2:00 de la tarde los señores que estaban ahí salieron corriendo subiendo por las escaleras de aluminio hacia la azotea al poco tiempo se escuchó que golpeaban el portón muy fuerte se empezaron a brincar hombres encapuchados y armados yo me asuste y levante las manos, en ese momento me tiraron al piso y me empezaron a golpear y a patear, me preguntaban dónde estaban los demás yo les contestaba que quienes y me decían no te hagas pendejo me cubrieron la cabeza con mi playera y me sacaron a la calle me subieron a una camioneta, ahí en la camioneta me empezaron a dar toques en las piernas y en los pies y se subían encima de mi decían que eran de la maña que ya me había cargado la chingada, después escuche que golpeaban al Sr. Carlos y lo oí que gritaba, me seguían preguntando donde estaban los demás, yo les decía que no sabía y me volvieron a bajar de la camioneta me llevaron al taller me tiraron al piso y me decían tienes sed ahorita te vamos a dar agua para que hables, me pusieron la camina sobre la cara y entre varios me sostuvieron y me empezaron a echar agua en la nariz y boca y me golpeaban el estómago…”
Los elementos de la Policía Federal Preventiva que detuvieron y torturaron a ALEJANDRO AVILA ARTEAGA y JUAN CARLOS LUNA RAMIREZ, los condujeron a las instalaciones de la PFP ubicadas en Cuernavaca y posteriormente los remitieron a la SIEDO, acusados de una serie de secuestros, actualmente se encuentran recluidos en el Centro Federal de Readaptación Social de Guadalajara Occidente Número 2, Puente Grande, Jalisco.
El derecho a estar libre de tortura está firmemente establecido en el marco del derecho internacional. Toda vez que Alejandro Ávila Arteaga fue víctima de conductas antijurídicas en contra de su integridad física y violaciones al debido proceso y al principio de certeza jurídica entre otros para lograr un testimonio que exigían los perpetradores (agentes del estado) solicitamos desde el 16 de noviembre de 2012 y con fundamento en lo dispuesto por los artículos 19 último párrafo, 20 fracción novena y fracción segunda del apartado B y 22 párrafo primero y 29 párrafo segundo de la Constitución Política de los Estados Unidos mexicanos; articulo 1; 2 fracciones I y II; 3; 4; 5; 6; 7; 8; 9; 10; y 11 de la Ley Federal para Prevenir y Sancionar la Tortura y artículos 268, 269, 270, 271 fracción V; 272 fracción II y 279 del Código Penal para el Estado de Morelos, la aplicación del Protocolo Facultativo de Estambul y del Protocolo de Estambul, a fin de corroborar las versiones de nuestro hijo Alejandro que refiere haber sido víctima de tortura por parte de los agentes del estado mexicano. Lejos de haberse solicitado formalmente por la Defensora Pública este Protocolo, se negó a hacerlo, por lo que hicimos una solicitud a la CNDH con fecha 13 de febrero de 2013 para que aplicara el mismo. La CNDH acudió al centro de reclusión casi 8 meses después, ya que la detención ocurrió el 3 de septiembre de 2012 y la visita ocurrió el 14 de mayo de 2013.

Previamente, en la ampliación de su declaración de Alejandro, se pidió se certificaran sus huellas de tortura, con fecha 11 de diciembre de 2012, 3 meses después de su detención, sí se certificaron las huellas de tortura. Sin embargo, le hicieron examen médico a los 13 meses de su detención, el 16 de octubre de 2013, en una aplicación del Protocolo de Estambul que no tiene una certeza ni profesionalismo, ya que según consta en el expediente, la experiencia profesional de quien lo practica es un médico con 20 años de dedicarse a la labor de atender partos maternos, por lo que la conclusión es completamente alejada de los hechos que se denunciaron desde la detención, donde constan partes médicos de huellas de lesiones ocurridas durante la detención por parte de los elementos policíacos.

SOLICITUD: Consideramos que la propia CNDH eludió su responsabilidad de aplicar el Protocolo de Estambul de acuerdo a los más altos estándares de los procedimientos establecidos a nivel del derecho humanitario internacional, por lo que hasta el momento no se ha documentado oficialmente, mucho menos investigado y sancionado, el delito de tortura cometido en agravio de Alejandro Ávila, por lo que en esta ocasión recurrimos a usted para solicitar su intervención ante el gobierno mexicano, para evitar que se sigan violando los derechos humanos de Alejandro Ávila.

CONCLUSIONES: En Morelos la tortura se ha intensificado por parte de las corporaciones policíacas y el Ejército, en la detención de presuntos integrantes de bandas delictivas para obtener información sobre actividades que presuntamente cometieron, se ha generalizado el uso de la tortura por parte de perpetradores desconocidos, con la aquiescencia o complicidad de las autoridades, que utilizan toda clase de métodos, cual más brutales, para causar severos daños físicos y dolor a personas que posteriormente privan de la vida y arrojan sus cuerpos en lugares públicos o los entierran en fosas clandestinas. No hay informes oficiales sobre investigación de casos de tortura ni sanción a quienes cometen este grave delito, lo que garantiza que quienes los cometen actúen con total impunidad, por lo que no hay medidas que inhiban, investiguen y sancionen la tortura cometida por policías o por particulares, lo que tiende a generalizar las violaciones a los derechos humanos en Morelos.

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A los 25 años de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos florecen raíces.

Tiempo somos. Nuestro andar desde hace 25 años es parte del camino del pueblo. Nacimos con la convicción de luchar por construir una cultura de respeto a los derechos humanos. Y aquí seguimos. Formamos parte de un proceso social e histórico que trasciende, sin negar, el momento y las circunstancias. Fue como consecuencia de la movilización de todo un pueblo que dijo basta a la antidemocracia y el autoritarismo del sistema de dominación priista, en aquel año de 1988, cuando se dieron pasos hacia la conquista de derechos políticos que 20 años atrás se habían exigido por el poderoso movimiento estudiantil de 1968, y que, al igual que el 2 de octubre en Tlatelolco, en 1988 ocurrió un golpe de estado técnico convertido en fraude electoral ese día 6 de julio, se impuso a Salinas en la presidencia. El zarpazo del poder neoliberal fue brutal y tuvo secuelas, cientos de asesinatos de militantes políticos, empezando por la desaparición forzada de nuestro compañero José Ramón García Gómez el 16 de diciembre de 1988. No podíamos permanecer con los brazos cruzados. Enmendamos el error de la desaparición del frente pro Derechos Humanos, creado en 1977 hasta 1987 cuando algunas organizaciones consideraron que ya no era necesario. La realidad fue más cruel que cualquier previsión. Y vino la represión. Nuestra compañera Jean McGuill fue cruelmente atacada sexualmente. El pueblo indígena de Xoxocotla fue reprimido y asesinados David y Juan por ganar las elecciones para la Delegación. Así que nos constituimos como Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos en 1989. Hace 25 años. Un recuento de los daños y de los avances, nos permite ver el camino recorrido y, tal vez, el horizonte en perspectiva. Los derechos solo se conquistan mediante la lucha. Si no hay vida digna no hay respeto a los derechos humanos. En Morelos ha habido una confrontación entre la lógica del capital y los derechos de los pueblos. En Morelos vivimos en peligro constante y no resulta fácil. Cada vez es peor y más difícil. Sobre todo cuando es la vida de las personas la que está en riesgo latente. Más allá de cualquier apreciación subjetiva, vale la pena indicar cuáles han sido las tendencias y grados de complejidad en que estamos como sociedad. Por ejemplo, las prácticas autoritarias y represivas como una respuesta de la política gubernamental, ha sido un rotundo fracaso. El feminicidio se sigue cometiendo y se mantiene en los niveles más altos. Mucho menos si el gobierno mantiene la cerrazón y la política de oídos sordos. 530 feminicidios en 13 años es una cifra alta que deja al descubierto la falta de atención y justicia, cuando ni uno solo debería ocurrir. Las palabras no alcanzan a dar una noción de todo el dolor que ello representa. La muerte en su extrema violencia se ha repetido pero expresándose en múltiples formas, lo que va indicando el grado de crisis social. Durante los años recientes la presencia del Ejército en las calles ha significado el crecimiento de las violaciones a los derechos humanos de ciudadanos que no han cometido delito alguno. Esta lógica de militarización y estado policíaco implican no solo tortura individual, sino un terrorismo de estado que termina sembrando el miedo y tratando de paralizar la protesta social. Nuestras razones son claras: los derechos humanos se defienden mediante la organización colectiva. No coincidimos con quienes pretenden combatir la inseguridad con medidas autoritarias. La violencia criminal no se resuelve con violencia institucional. La seguridad ciudadana solo se logra con participación y no con exclusión, aún menos con Mando Único, militares y marinos, como pretenden tirios y troyanos. En Morelos la tortura se ha intensificado por parte de las corporaciones policíacas y el Ejército, en la detención de presuntos integrantes de bandas delictivas para obtener información sobre actividades que presuntamente cometieron, se ha generalizado el uso de la tortura por parte de perpetradores desconocidos, con la aquiescencia o complicidad de las autoridades, que utilizan toda clase de métodos, cual más brutales, para causar severos daños físicos y dolor a personas que posteriormente privan de la vida. No hay informes oficiales sobre investigación de casos de tortura ni sanción a quienes cometen este grave delito, lo que garantiza que quienes los cometen actúen con total impunidad, no hay medidas que inhiban, investiguen y sancionen la tortura cometida por policías o por particulares, lo que tiende a generalizar las violaciones a los derechos humanos en Morelos. Los pueblos y organizaciones sindicales y sociales han recurrido a la movilización y la protesta social, política y jurídica, demostrando que no se ha cumplido el derecho a la consulta previa y suficientemente informada, razón por la que se ha incrementado la inconformidad social y la organización de colectivos, coordinaciones y frentes de lucha. En estos años los logros han sido sobre todo en la toma de conciencia de la necesidad de luchar por un paradigma distinto de lo que significa el desarrollo, que de ninguna manera puede verse exclusivamente en indicadores económicos, sino sobre todo de justicia social y de inclusión en la toma de decisiones, con democracia participativa. Una sociedad de derechos debe partir precisamente de su respeto absoluto. Con la convicción de que la conciencia organizada es lo que nos sostiene, podemos asegurar que a 25 años de luchar por una cultura de respeto a los derechos humanos, florecen nuestras raíces!
cidhmorelos@gmail.com twitter: @cidhmorelos.

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