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Derechos humanos, autonomía y solidaridad.

Paloma Estrada Muñoz y José Martínez Cruz.

Nos han preguntado cómo mantenemos nuestra actividad en defensa de los derechos humanos: sobreviviendo, contestamos.

Queremos construir un mundo distinto donde la imagen corresponda a la palabra, donde el sentimiento y la razón vayan de la mano, donde la justicia y la verdad no estén reñidas. No es fácil. De hecho, es complicado. Implica conseguir conciencia organizada y el arte forma parte de la estrategia de cambio. Para alimentar el entusiasmo, para no perder el rumbo, para iluminar nuestro camino al andar.

Por ello, estamos convocando a personas que conocen las actividades que llevamos a cabo en defensa de los derechos humanos, para que nos acompañen en la cena y venta de obras de arte que han sido donadas para esta causa. La cita es el 15 de marzo a las 6 de la tarde en La Comuna, ubicada en la calle Morrow 6-A de la colonia Centro de Cuernavaca, Morelos. El objetivo es recabar fondos para mantener esta actividad de manera autónoma  como lo hemos venido realizando durante 23 años.

Con la participación consciente y voluntaria de quienes integramos la Comisión Independiente de Derechos Humanos y de quienes han colaborado en mil formas en esta labor de promoción de una cultura de respeto a los derechos humanos. En estos tiempos violentos y de crisis permanente de un sistema profundamente injusto y depredador, explotador y opresivo. Resistir solidariamente requiere de una voluntad de mantenernos trabajando de manera colectiva, sin ceder a las presiones para abandonar esta lucha por una perspectiva individualista de otra naturaleza. Nuestra determinación está marcada por el compromiso de que los derechos humanos sean una realidad para todas y todos de manera integral.

Nos han preguntado cómo y de dónde obtenemos recursos para mantener nuestra actividad. Lo hemos dicho con claridad: con nuestro propio trabajo. Somos trabajadores y trabajadoras, defensoras y defensores de derechos humanos por convicción, y por supuesto con la solidaridad económica de ustedes.  Compartimos un largo camino con quienes saben que el valor fundamental es la dignidad humana y no los intereses del capital. Que nuestras vidas valen más que sus ganancias. Que somos seres humanos y no mercancías. Que nos comprometemos en la lucha cotidiana para cambiar este sistema y construir un mundo diferente, pleno, justo, fraterno, solidario, sin opresión, ni explotación, donde los derechos humanos sean una realidad para todas y todos y no sólo discurso de gobiernos que encubren los peores crímenes contra la humanidad. Estamos indignadas e indignados porque la desigualdad entre la población rica y pobre a nivel mundial se ha incrementado hasta alcanzar su máximo nivel en 30 años. Porque la desigualdad de ingresos ha aumentado a un nivel récord, tanto en las economías de ingresos bajos como las de altos (Michel Foster, OCDE). Una duplicación de la proporción de los ingresos que gana el 1% más alto, un cambio en la demografía del trabajo y beneficios fiscales menos redistributivos, han sido razones principales de aumento de la brecha.

Por eso luchamos para que sea desvinculado el trabajo del empleo, eso significa devolver al trabajo su dimensión vocacional y creativa, que caracteriza a la dignidad humana. Empleo es una relación contractual y, en la configuración del capitalismo, está vinculado a la producción de mercancías rentables y a lucros que dividen a la sociedad en clases económicas-sociales, hegemónicas y subordinadas al capital. Es así que planteamos la construcción de “otra economía”, aunque sabemos que será un camino de luchas y aprendizajes, que pasará por la desconformidad de organizaciones que solo fortalecen la institucionalidad imperante y por la deconstrucción de prácticas alienantes. Pues cada gesto simbólico o real de gratuidad y gratitud, rompe con la lógica imperante del costo-beneficio capitalista. Cada transformación de relaciones de poder en relaciones de reciprocidad y solidaridad pueden estar en la raíz de una nueva forma de relacionarnos como seres sociales.

Queremos, finalmente, agradecer la respuesta a la convocatoria al concurso mural la defensa de los derechos humanos, cuyo primer  lugar  lo obtuvo el realizado por Christian Flores sobre derechos indígenas y el segundo lugar por Carla Herrera sobre derechos de niñas y niños, ycomo lo señalamos en la convocatoria el mural ganador será replicado en las oficinas de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos y será la imagen de nuestras campañas del 2013

cidhmorelos@gmail.com, Facebook y twitter @cidhmorelos

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¿PROCURACIÓN DE JUSTICIA PARA LAS MUJERES?

Un hombre sujeto a proceso por violencia contra su esposa es el titular de la Procuraduría

Juliana G. Quintanilla, Paloma Estrada Muñoz y José Martínez Cruz*

La violencia intrafamiliar es cotidiana, al grado tal que diversos estudios indican que una de cada 4 mujeres ha sufrido violencia durante el noviazgo y una de cada dos sufre algún grado de violencia (verbal, psicológica, física o económica) en el matrimonio. Por lo que una mujer que sufre violencia intrafamiliar y que se atreve a denunciarlo ante autoridades debe superar su miedo y las trabas (familiares, económicas, administrativas y de procuración de justicia) que encontrara en el camino. Esto seguramente es lo que enfrentó la esposa del actual Procurador de Morelos. Ella se empodero y fue a presentar su denuncia en contra de su esposo cuando él ocupaba un cargo de Ministerio Público en Ciudad Juárez. “Este hecho es un acto que se circunscribe al ámbito privado”, argumenta el recién nombrado  PROCURADOR DEL ESTADO DE MORELOS (nombramiento que viola la constitución por no cumplir con los requisitos de oriundad y  además de no haber presentado los exámenes de control y confianza). Lo grave es que Oficialmente la PGJ emitió un comunicado reconociendo el HECHO DELICTIVO, que por otro lado el mismo Procurador minimiza ante los medios de comunicación. Acaso es necesario recordarle a este Servidor Público que la violencia intrafamiliar está tipificada como conducta delictiva y que está sancionada de acuerdo a lo establecido en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Y que por tanto, quien procura justicia en su más alto nivel no puede justificar la evasión de su responsabilidad, que podría ser sancionada eventualmente con una sanción penal. ¿UN PROCURADOR SUJETO A PROCESO POR VIOLENCIA CONTRA SU ESPOSA PROCURARA JUSTICIA A LAS MORELENSES?

No habrá derechos iguales mientras se mantenga una desigualdad por razones de género, empezando en la familia y siguiendo en quien detenta la propiedad privada, así como de quien dirige la Procuración de Justicia de un Estado.

Es sumamente grave este panorama. Por ello, es claro que la causa de este nivel de violencia fminicida es producto de una cultura patriarcal, machista y autoritaria, donde la jerarquía está determinada en función de quien logra imponer sus condiciones o tiene el poder para hacerlo.

Es por ello que la violencia feminicida golpea cada vez más a nuestra sociedad. Cobra vidas cotidianamente. Lacera la dignidad humana porque las instituciones no están cumpliendo a cabalidad el papel que les corresponde para prevenir y tratar de evitar que estos casos continúen. Y peor aún, los casos documentados y denunciados ante la PGJE se han venido acumulando y archivando continuamente. No obstante que la tipificación legal del feminicidio en Morelos es clara y señala que son cinco causales  establecidas en el Código penal.

Morelos ocupa uno de los primeros lugares en violencia feminicida en el país, pero lamentablemente no podemos determinar el grado de administración y procuración de justicia por parte de los tribunales. Por eso es importante que se clarifique ¿Cuántos feminicidios han sido investigados? Es decir,  una vez que ocurren, cuántos han sido sometidos a proceso y cuantos han sido sancionados con una sentencia condenatoria para el o los feminicidas?

Por el contrario, vemos como familias que denunciaron feminicidios y que si bien, en algún momento se logró investigar, detener, procesar y sancionar con prisión al culpable; actualmente declaran y demandan públicamente que no se cumplió la condena. Gravemente dejaron en libertad absoluta al feminicida mediante un amparo que se gano debido a errores en la integración de la averiguación previa, es decir, se cometieron actos de negligencia por parte de ministerios públicos que dieron pie a que magistrados  concedieran la libertad al culpable. A todos estos actos realizados por las autoridades se le denomina VIOLENCIA INSTITUCIONAL EN CONTRA DE LOS DERECHOS DE LAS MUJERES.

Lamentablemente esta Violencia institucional también ha contribuido a que las muertes violentas de mujeres  se siguen incrementando en Morelos. Los datos son estremecedores. El caso más reciente es el de una mujer encontrada a la orilla de  un camino en el municipio de Atlatlahucan. Las preguntas a las autoridades son claras, ¿Se investigará como FEMINICIDIO o se asumirá como otros tantos donde no se aplica la LEGISLACION ESPECIFICA Y VIGENTE? Y ¿LA PROCURADURÍA PODRÁ CUMPLIR CON SU RESPONSABILIDAD Y GARANTIZAR JUSTICIA PARA LAS MUJERES?

 
*Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos

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Subasta de obras de arte en apoyo a la CIDH.

Estamos convocando a personas que conocen las actividades que llevamos a cabo en defensa de los derechos humanos a apoyarnos en la difusión, invitación y participación, en la subasta de obras de arte que llevaremos a cabo el 15 de marzo en La Comuna, ubicada en Morrow 6-A, centro, Cuernavaca, Morelos. El objetivo es recabar fondos para mantener esta actividad como lo hemos venido realizando durante 23 años, de manera autónoma  con la participación consciente y voluntaria de quienes integramos la Comisión Independiente de Derechos Humanos y de quienes han colaborado en mil y un formas en esta labor de promoción de una cultura de respeto a los derechos humanos.

Resistir solidariamente en estos tiempos violentos y de crisis permanente de un sistema profundamente injusto y depredador, explotador y opresivo, requiere de una voluntad de mantenernos trabajando de manera colectiva, sin ceder a las presiones para abandonar esta lucha por una perspectiva individualista de otra naturaleza. Nuestra determinación está marcada por el compromiso de que los derechos humanos sean una realidad para todas y todos, por lo que seguimos participando en la defensa de los derechos humanos de manera integral, ya que no puede aceptarse la violación de los derechos de la mayoría de la población ni permanecer en silencio ante una política que los viola de manera sistemática.
En Morelos nuestra organización civil ha resistido y resistirá. Nos han preguntado cómo y de dónde obtenemos recursos para mantener nuestra actividad. Lo hemos dicho con claridad: con nuestro propio trabajo. Somos trabajadores y trabajadoras, defensoras y defensores de derechos humanos por convicción.

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En el ciclo que termina y 2013 en puerta.

Alejandra Domingo Portillo y José Martínez Cruz

De 2012 hacia 2013: Pasan días y noches en medio de la tormenta/ y buscan polvo de estrellas para alcanzar el futuro: luchan, resisten, imaginan, hermanados, amorosos, solidarios!  (Pahpano nin totalme uan nin yohualme inepantla nin kiahuitl santlalihuis/ uan kihtemoa nin ikuechyo nin citlalme uan kion kuale kahsiske!).

Un montón de papeles amarillos. Están ahí, sin ordenar, notas publicadas en los periódicos sobre violaciones a derechos humanos cometidas en Morelos durante 2012. Artículos, editoriales, notas informativas, columnas, fotografías. Son cientos de ellas. Casi todas se pueden consultar en internet con cualquier buscador. Y en las redes sociales. En algunos blogs y en publicaciones internacionales. Busco y encuentro. Revisar, seleccionar, recortar, pegar, clasificar, una a una. Nombres, fechas, lugares: hechos. Interpretaciones. Toma de posición. Opiniones. Un recurso del método.

Dos muertes. Casi de la misma edad. Una fue privada de la vida violentamente. Otra, se fue antes de que el mal terminara invadiendo su cuerpo. Muertes, ambas, no convocadas. En las antípodas. A una la conocimos cuando reclamó por la tortura que sometieron a su hijo preso. A otra en la solidaridad con las comunidades zapatistas de Chiapas. Ambas, luchadoras sociales. A una, la persiguió el brazo de la brutalidad gubernamental y la irracional venganza contra el enemigo equivocado. A otra, una racionalidad que implica decidir sobre la vida y la muerte personal cuando ambas deben ser dignas.

Pueblos y resistencias. Se empieza pidiendo información y se termina en la cárcel. Así ocurrió con activistas sociales que iniciaron una lucha por conocer el proyecto del gasoducto y terminaron en la cárcel, unas horas, cuando se criminalizó el movimiento. Sin respuesta política, se denunció penalmente a gente los pueblos. También defensores ambientalistas fueron obligados a huir para no ser detenidos. Aun sin detener a alguien, se vive el estigma y el hostigamiento. El gobierno intolerante es sustituido por el gobierno que no respeta pluralidad. Amenazas, intimidación, uso excesivo de la fuerza pública. Todo por imponer megaproyectos que benefician a trasnacionales  y privatizan sectores fundamentales de la economía.

Elecciones y opciones. Si elegir es decidir, la decisión fue dividida. Ni el más mínimo asomo de tener políticas anticapitalistas, mucho menos socialistas. ¿Reformas? Solo enunciadas, inviables, contradictorias. El pueblo participó ampliamente. Pero lejos, muy lejos, de poder decidir un cambio de rumbo. Aún falta construir herramientas políticas propias. Y resistir ante la represión: 107 detenidos, 14 en proceso penal, hoy libres bajo fianza.

De movimientos y pluralidades. Movimientos sociales nos hablan de crecimiento de las resistencias. No así de su consolidación orgánica. Debilidades que no permiten avanzar en la organización de los desorganizados, factor clave para cambiar la correlación de fuerzas. Independencia de clase para no aceptar el sometimiento, ante cualquier clase de gobierno

Periodistas y gajes del oficio. En Morelos hubo respuesta en las calles por periodistas ante asesinatos. Se levantó la voz, se ofrendaron cámaras y grabadoras. Se exigió, y logró, establecer un protocolo de seguridad.  Amenazas, intimidaciones, despidos, continúan en este oficio cada vez más peligroso. Avanzó la organización de periodistas, eso sí.

De feminicidio e impunidad. El año más alto en muertes violentas de mujeres en Morelos ha sido el 2012. Descomposición social, violencia institucional y del propio sistema machista y patriarcal. Negativa a establecer alerta de violencia de género.

Clase obrera que no va al paraíso. Se impuso una reforma laboral pro-capitalista acorde a los reclamos neoliberales. Ahora empiezan las acciones jurídicas de amparos legales para impedir que entre en función por violar tratados internacionales. Hubo explosión social contenida. Bloqueos y marchas, fueron una parte de esa lucha que, hoy más que nunca, continuará para exigir respeto a derechos laborales.

Desaparición forzada y victimas. En Morelos no hay tipificación penal de la desaparición forzada. Ni Jethro, ni Alan, ni José Ramón, han obtenido justicia. Los dos primeros cuerpos aparecieron en fosas clandestinas, no así el tercero, desde hace 24 años. Impunidad es lo que permite repetición. No olvidamos. Vivos se los llevaron, vivos los queremos.

cidhmorelos@gmail.com

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