Elecciones de la desigualdad: ¿Quién defiende los derechos humanos?

Juliana G. Quintanilla y Marco Aurelio Palma Apodaca.

Las elecciones de 2012 serán las elecciones de la desigualdad. Mientras Calderón pone énfasis en la posibilidad de que el narcotráfico influya en el proceso electoral, diversas voces retoman el argumento para señalar estas elecciones como si el tema principal a resolver sea precisamente el del narco, ubicándose en la lógica de los pinos aunque sea en el polo opuesto. En verdad, si analizamos desde la perspectiva de los derechos humanos lo que está en juego no es el destino del narco, sino de la vigencia o no de los derechos humanos de la población, entendidos estos desde una perspectiva integral: no hay seguridad sin democracia, no hay derechos sin justicia social. Por ello, cuestionamos sobre las alternativas que se ofrecen ante la desigualdad social, que es la que se encuentra en el fondo de los problemas que vivimos actualmente en el país. Existe una feminización de la pobreza, el número de mujeres explotadas, oprimidas y marginadas crece. Las causas profundas del feminicidio se encuentran en la violencia estructural. Por ello, cuestionamos a quienes omiten en sus plataformas político-electorales, pero sobre todo en su práctica. Temas vitales para la mayoría de la población.

 

México es uno de los países más desiguales en el mundo de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ya que ocupa el segundo lugar en desigualdad de los países que integran dicha organización en términos de los ingresos que obtiene su población económicamente activa (PEA). No obstante, es necesario destacar que la desigualdad atribuida tradicionalmente a la distribución del ingreso es sólo una de sus características. (Observatorio Política Social y Derechos Humanos en Cencos)

La desigualdad tiende a agravarse cuando a la distribución del ingreso se le relaciona con diferencias  étnicas,  de género, raza, edad o el lugar de residencia, pues  ésta a su vez genera discriminación, un aspecto que obstaculiza el acceso y la realización de los derechos  sociales básicos; en tanto que las, remuneraciones o retribuciones que algunos sectores de la población como mujeres, grupos indígenas y jóvenes reciben son menores al resto de la población y, que  indicadores en materia de salud, educación, vivienda, agua potable, infraestructura sanitaria y acceso al progreso científico muestran enormes disparidades con respecto a los demás sectores.

 

Se genera un círculo vicioso en la medida en que dichos rezagos intervienen directamente en la posibilidad de que la población desarrolle sus capacidades y acceda a recursos e ingresos suficientes para tener un nivel de vida adecuado.  Lo que dicho escenario muestra es la exclusión de  importantes grupos de la sociedad mexicana distribuidos a todo  lo ancho y largo del país, cuyo reflejo más evidente se expresa en diversos grados de pobreza.

Recientemente el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política Social (CONEVAL) publicó los datos sobre pobreza multidimensional a nivel municipal y tras su  análisis se puede determinar que los derechos referentes a la calidad y los espacios de la vivienda y servicios básicos de ésta son los que mayores  diferencias tienen al interior del país.

Otros elementos que brindan un panorama más acabado respecto de las disparidades  entre municipios del país y dentro de las propias entidades federativas, son el acceso a la salud, alimentación, educación y seguridad social.

En resumen, los valores que obtuvieron el acceso a la alimentación, a la educación y a la seguridad  social son menores en comparación a los registrados en materia  de vivienda, lo que los  convierte en los derechos menos  desiguales entre los municipios de México, no obstante,  se  tratan de derechos que aún no son garantizados a toda la  población del territorio nacional, ya que, por ejemplo,  aún  persisten 614 municipios (la cuarta parte del total de  demarcaciones en el país) que tiene a más de la tercera parte  de sus habitantes con carencia en el acceso adecuado a la  alimentación.

Si bien los datos enunciados con anterioridad  contribuyen a generar un diagnóstico del estado de la  desigualdad, se debe enfatizar que éste es un fenómeno complejo y multifuncional que evidencia un desarrollo desigual al interior del país y entre los municipios que lo componen. La interrogante es si el Estado actualmente es capaz de diseñar y ejecutar una política social que incluya una perspectiva de derechos en donde se generen equilibrios de la población, sobre todo entre aquellos que históricamente han sido excluidos de manera sistemática  de los servicios públicos sociales básicos que el  Estado debería garantizar y de la percepción de un salario que permita a las personas cubrir sus necesidades básicas para tener un nivel de vida adecuado.

 

Para ello es necesario precisar cómo se traducirán los derechos económicos, sociales, culturales y  ambientales de la población en normas, instituciones, planes y programas que hagan efectiva la realización de estos derechos de manera progresiva,  partiendo del principio de   universalidad e interdependencia de los mismos, y a su vez  establecer cuáles son las medidas redistributivas que podría  adoptar el Estado para construir una sociedad más equitativa.

Nuestra pregunta es ¿quiénes de las personas que aspiran a una candidatura y que partidos asumirán verdaderamente un compromiso en la defensa de los derechos humanos de la población mayoritaria? Estamos ante el reto de que estas elecciones tengan en el centro de la atención los problemas estructurales que aquejan a la mayoría de la sociedad. Indudablemente el tema de la violencia y la inseguridad marcan la coyuntura política por las erróneas estrategias que ha seguido el gobierno que ha significado muerte y temor. Por eso, defender el derecho político a elegir, debe estar de la mano de la lucha por una sociedad justa y fraterna. Estaremos dando seguimiento al curso de las campañas electorales, exigiendo que las palabras correspondan a los hechos, porque solo la participación consciente y organizada del  pueblo podrá definir el mejor rumbo en este 2012.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo articulos, Derechos Humanos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s