José Ramón y Jethro desaparecidos: víctimas del sistema.

Marco Aurelio Palma y Roberto Mendoza Delgado

De José Ramón a Jethro Ramsses hay una historia de desapariciones que lacera la dignidad humana. El próximo 16 de diciembre se cumplirán 23 años de la desaparición de José Ramón García Gómez en Cuautla. Hasta la fecha no hay esclarecimiento total del caso, aún cuando se encuentran presos tres policías, acusados de su desaparición forzada durante los gobiernos priistas de Salinas de Gortari y de Antonio Rivapalacio. En el caso de Jethro Ramssés hay tres militares detenidos acusados de su tortura y asesinato pero sin ser tipificado como desaparición forzada y ejecución extrajudicial, lo que significa la posibilidad de que puedan ser beneficiados por leyes que garantizan impunidad.

Ambos casos tienen un significado relevante para la sociedad morelense. Similitudes y diferencias entre ellos nos permiten analizar las implicaciones que tienen ambos casos para hacer conciencia de la gravedad de lo que significan las desapariciones forzadas de personas en nuestro estado de Morelos en el contexto nacional de crecimiento de la violencia criminal e institucional que termina afectando al conjunto de las relaciones sociales y políticas, dañando la dignidad humana, piedra angular de los derechos humanos.

Cuando desaparecieron a José Ramón García Gómez en 1988 se iniciaba el terrible sexenio de Salinas de Gortari que significó más de 600 asesinatos de activistas de oposición. Fue necesario realizar una marcha por la vida a Gobernación, huelgas de hambre, mítines y foros internacionales, intervención de Amnistía Internacional y la creación de una Fiscalía Especial, para enjuiciar a los responsables directos pero no así a los que ordenaron la creación de una policía represiva y una política violatoria a los derechos humanos, mismos que siguen impunes. El PRI-Gobierno manchado de sangre.

En el caso de jethro Ramssés Sánchez Santana, detenido arbitrariamente y desaparecido el primero de mayo de 2011 en Cuernavaca, tuvo un origen diferente pero en el fondo similar, ya que mostró la gravedad de la política del PAN-Gobierno para detener y torturar inocentes, culpabilizarlos fabricando culpables y el uso anticonstitucional de las corporaciones policiacas y militares que violan crecientemente derechos humanos bajo el pretexto de un combate que, más que dirigido a erradicar el narcotráfico, es para control del monopolio de este ilícito negocio y para aterrorizar a la población para que acepte ver disminuidas sus libertades democráticas en aras de una tranquilidad que está cada vez más ausente. Así, un joven como muchos más, que no participan activamente en política, ha sido víctima de esta desaparición forzada en instalaciones de la 24 zona militar que concluyó con su tortura y ejecución extrajudicial, para ser inhumado clandestinamente hasta su localización dos meses después.

En ambos casos se encuentra una política criminal de Estado que tiene repercusiones graves entre la población. No puede haber justicia en ambos casos si no se establece plenamente la verdad de lo ocurrido. José Ramón no era terrorista como lo presentaron los informes policiacos, Jethro Ramsses no era integrante de un cártel delictivo, como quisieron justificar los policías que lo detuvieron y torturaron.

Por eso, ambos casos fueron llevados al ámbito internacional. Más de 10 mil cartas llegaron de Amnistía Internacional de todo el mundo exigiendo presentación con vida de José Ramón. El caso Jethro ha sido presentado ante el grupo de Trabajo sobre Desaparición Forzada de la Organización de Naciones Unidas, en Ginebra, Suiza, y se ha mantenido contacto con la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos en México al respecto.

Jethro fue localizado en una tumba clandestina, su cuerpo enterrado por sus familiares, quienes viven el proceso de duelo. De José Ramón nunca se ha localizado, ni vivo ni muerto, sus familiares emigraron o han muerto, sin despejar una duda lacerante sobre lo ocurrido con él. Ambos, dramas ocasionados por políticas de Estado, sin resolverse plenamente.

Ante los miles de desaparecidos en México durante la absurda guerra de Calderón, estos ejemplos muestran que es necesario seguir exigiendo el respeto pleno a la vida y la libertad, entendiendo el binomio verdad-justicia como parte sustancial de la lucha contra la desaparición forzada en nuestro país.

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