Archivo mensual: enero 2013

Adictos a la comida basura

Esther Vivas

¿Qué puede pasarte si durante un mes te alimentas a base de Big Macs, Cheese Burguers, batidos de fresa, Mc Nuggets…? El resultado: once kilos de más, hígado hinchado, dolores de cabeza, depresión y colesterol por las nubes. Lo cuenta en carne propia el director Morgan Spurlock en la película ‘Super Size Me’ (2004), que retrata las consecuencias de desayunar, almorzar y cenar diariamente en Mc Donald’s. Pero el problema del fast food no es sólo que nos enferma, sino que nos convierte en adictos a su comida.

“Lo importante no es que vengas, es que vuelvas” reza el último anuncio de Mc Donalds. Y nunca mejor dicho. La comida basura se convierte en imprescindible para aquellos que frecuentan sus establecimientos. Así lo constata la investigación llevada a cabo por The Scripps Research Institute en Estados Unidos, publicada en 2010 en la revista Nature Neuroscience. Sus conclusiones no dejan lugar a dudas: la ingesta de comida basura desarrolla los mismos mecanismos moleculares del cerebro que propician la adicción a las drogas, y en consecuencia su consumo es especialmente adictivo. Tal vez tendríamos que sugerir a las  Autoridades Sanitarias que advirtieran a los consumidores que comer en Mc Donalds, Kentucky Fried Chicken, Pizza Hut, Burguer King, Dunkin’ Donuts… “puede perjudicar gravemente su salud”.

Aunque no es necesario entrar en un establecimiento de comida rápida para consumir alimentos de baja calidad. La mayor parte de comida que compramos está elaborada con altas dosis de aditivos químicos de síntesis como colorantes, conservantes, antioxidantes, espesantes, estabilizantes, potenciadores del sabor, reguladores de acidez, almidones modificados, etc. que alteran el alimento en función de los intereses de la industria. Así se consigue dar al producto un color más atractivo, la apariencia de recién hecho o un intenso sabor. El objetivo, vender más.

Pero, ¿cuáles son las consecuencias para nuestra salud? Varias investigaciones señalan el impacto negativo que el consumo recurrente de algunos de estos aditivos puede tener en la aparición de enfermedades como alergias, hiperactividad infantil, problemas de sobrepeso…, que no han hecho sino aumentar en los últimos años. Así lo aseguraba una investigación realizada en la Universidad de Southampton, en  2007, a petición de la Agencia de Estándares Alimentarios de Gran Bretaña, y publicada en The Lancet, que demostraba el vínculo entre el consumo de determinados aditivos por parte de niñas y niños con el desarrollo de hiperactividad. La solución radica en sustituir dichos aditivos artificiales por otros de naturales, pero estos son más caros y la industria alimentaria los descarta. El dinero manda.

La periodista francesa Marie Monique Robin lo documentaba al detalle en su penúltimo trabajo, el título del cual no deja lugar a dudas, “Nuestro veneno cotidiano”, donde investigaba las consecuencias en nuestro organismo de una agricultura adicta a los fitosanitarios y de una industria alimentaria enganchada a los aditivos químicos. Las consecuencias, según el documental, eran claras: aumento de enfermedades como el cáncer, la esterilidad, los tumores cerebrales, el parkinson…, fruto, entre otros, de un modelo agrícola y alimentario supeditado a los intereses del capital. Sino ¿cómo es posible -como señala el film- que la industria agroalimentaria, por ejemplo, siga utilizando un edulcorante no calórico como es el aspartamo, en productos etiquetados como light, 0,0%, sin azúcar, cuando varios experimentos han demostrado que el consumo continuado de dicha sustancia puede resultar cancerígeno?

Algunos dirán que dichos trabajos, informes e investigaciones son alarmistas y que todos los aditivos químicos aplicados en la Unión Europea son previamente evaluados por una agencia independiente: la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Hace unos meses la organización Corporate European Observatory hizo publico un informe en que señalaba los vínculos estrechos del EFSA con la industria biotecnológica y agroalimentaria, así como la dinámica de “puertas giratorias” entre ambos. El conflicto de intereses entre quienes legislan y las empresas del sector es claro. Algo que sin lugar a dudas, y por desgracia, no sólo afecta a este ámbito sino a muchos otros.

La industria agroalimentaria, en su carrera por reducir costes y obtener el máximo beneficio, ha dejado en un segundo plano la calidad de aquello que comemos. Escándalos alimentarios como el de las vacas locas, la gripe aviar, los pollos con dióxinas, la e-coli… son sólo la punta del iceberg de un modelo agrícola y alimentario que antepone el afán de lucro de unas pocas empresas que monopolizan al sector a las necesidades alimentarias de las personas.

Somos lo que comemos. Y si consumimos productos elaborados con altas dosis de pesticidas, fitosanitarios, transgénicos, edulcorantes, colorantes y sustancias que nos convierten en adictos a la comida basura, esto acaba, tarde o temprano, teniendo consecuencias en nuestra salud. Tal vez ya va siendo hora de que le digamos a Ronald McDonald y a sus amigos: I’m NOT lovin’ it.

*Artículo publicado en Público, 16/01/2013.
+info: www.esthervivas.com

Deja un comentario

Archivado bajo articulos, Ecológicas

Cien días sin derechos de las mujeres.

Juliana G. Quintanilla y Paloma Estrada Muñoz

A cien días de gobierno en Morelos no hay políticas públicas que garanticen pleno acceso de las mujeres a una vida libre de violencia. El feminicidio continúa presente y las mujeres padecen agresiones físicas, sexuales y de violencia de todo tipo, sin que se tenga la protección debida y sobre todo se combatan las causas que llevan a deteriorar sus condiciones de vida, su dignidad como personas, su derecho a decidir. Denunciar esta violencia implica asumir también el acompañamiento de las víctimas para fortalecer su autonomía y no re-victimizarlas, desarrollar campañas que vayan a las causas de fondo para prevenir, educar, crear conciencia. Una atención integral requiere de la participación ciudadana y movilización social, de tal manera que la aplicación de la ley y el castigo a los perpetradores sea un paso para terminar con la impunidad, a la vez que se desmonte el aparato ideológico que justifica la violencia como un estado permanente de la desigualdad estructural.  Tener claro que lo ocurrido en Morelos forma parte de la crisis que lacera los derechos de las mujeres en el mundo capitalista actual, nos lleva a plantearnos la necesidad de reflexionar y actuar local y globalmente en defensa de nuestros derechos.

Una violación tumultuaria contra una joven en la India provocó un levantamiento de protesta social en Nueva Delhi, exigiendo alto a la impunidad y castigo a los violadores. Los agresores fueron detenidos y enjuiciados esperan sentencia. La joven víctima murió a consecuencia de las graves lesiones sufridas. Días después, otro hecho similar en el mismo país, vuelve a conmocionar mundialmente, porque muestra que se mantienen las condiciones que permiten que una y otra vez los cuerpos de las mujeres sean sometidos a violencia  por hombres que los ven como objetos que se pueden usar sexualmente y desechar hasta el grado del homicidio. Este caso no es aislado en el mundo. En Brasil las organizaciones feministas y campesinas denunciaron que “el domingo 06 de enero de 2013 recibimos la triste y repugnante noticia de que nuestra compañera María Do Fetal de Almeida fue brutalmente asesinada por su novio en la ciudad de São Paulo, Brasil. María, de nacionalidad portuguesa y residente en Brasil hace más de diez años (hizo doctorado en Geografía por la Universidad de São Paulo – USP) estuvo apoyando desde que había llegado a Brasil al Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), a la Vía Campesina Brasil e Internacional. María hizo parte, entre tantas otras actividades, del equipo de intérpretes de la 5° Conferencia Internacional de la Vía Campesina en Mozambique (2008) y recientemente nos había apoyado con la traducción de nuestra cartilla sobre la Campaña Basta de Violencia Contra las Mujeres y como interprete en muchas de las actividades de nuestra organización.” Son casos a nivel mundial. En Morelos, ocurrió una agresión sexual en contra de una joven estudiante de medicina, prestante de servicio social en la clínica de la comunidad de Coatetelco. En protesta, salieron a las calles estudiantes, profesores y profesoras de medicina de la UAEM, para exigir medidas de seguridad para quienes brindan estos servicios en las clínicas rurales.  En Ocuituco varios sujetos pretendían atacar sexualmente a una menor de edad cuando fueron detenidos por la población que se ha organizado en comités de vigilancia. Se evitó la violación y los sujetos fueron consignados. La sociedad, cuando toma conciencia, se organiza y defiende los derechos de las mujeres. Pero, es necesario que haya acciones en todos los ámbitos: jurídico, legal, social, económico, político, educativo;  para que no se repitan incesantemente estos ataques sexuales que forman parte de una violencia feminicida.  Por eso es muy importante que a las mujeres que son víctimas de agresiones no se les victimice por autoridades o medios de comunicación, exhibiéndolas ni estigmatizándolas. La violencia de género no tiene sólo que ver con los sexos, sino con los roles sociales y el papel dominante que se adjudican quienes se benefician de una estructura patriarcal y autoritaria. Cuestionar estos roles permite precisamente que hombres y mujeres actuemos conjuntamente contra todo tipo de violencia sexista que puede terminar dañando todo el tejido social. Las autoridades no pueden eludir su responsabilidad de aplicar políticas públicas, los recursos y las instituciones, si no se utilizan para garantizar los derechos de las mujeres, contribuyen a incrementar la violencia institucional de la que ya está harta la sociedad.

Por eso, lo importante en esta vida es que sea digna para todas y todos, parafraseando a Simone de Beauvoir: “no se nace mujer, se llega a serlo”. Hoy, más que nunca, nuestra lucha por una sociedad más justa, igualitaria e internacionalista, es indispensable en todos los rincones de nuestro mundo por los derechos plenos de las mujeres a una vida libre de violencia.

Deja un comentario

Archivado bajo articulos, derechos de las mujeres, violencia contra mujeres

Amparos contra la reforma laboral

Marco Aurelio Palma Apodaca y José Martínez Cruz

 El 10 de enero concluye el plazo legal de amparos contra la reforma laboral. Nos hemos sumado a las voces que señalan que es altamente lesiva de los intereses de millones que sólo tienen su trabajo para sobrevivir. Por ello, hoy apuntamos que todas las personas podemos interponer amparos individuales, grupales o por sindicato, para defender los derechos humanos laborales ganados durante décadas de lucha de la clase trabajadora. No solo los que tienen un patrón pueden interponer los amparos, sino la ciudadanía, ya que se violan derechos constitucionales, y si no se tiene un empleo formal hoy, mañana se puede ver afectado por esta reforma al solicitar un nuevo empleo, donde ya no obtendrá prestaciones.

Dicha reforma, se puede impugnar mediante el formato que se encuentra en la página electrónica: www.amparoreformalaboral.org en la que podrán encontrar el formato de amparo, un manual para documentarlo, el juzgado donde deberán presentarlo,  según su ubicación geográfica y cómo darle seguimiento. El amparo debe presentarse antes del 10 de enero de 2013, fecha en que concluye el término de ley para impugnar las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo.

La reforma laboral debe derogarse porque es restrictiva, regresiva y violatoria de los derechos de toda la clase trabajadora. Esa ley, lo que hace, es impedir que se nos otorgue un salario digno por nuestro trabajo capaz de solventar nuestras necesidades.

Al aplicarse, la reforma laboral profundizará, todavía más, el trabajo precario en todas sus dimensiones, abaratando la mano de obra en beneficio único de los patrones. Quienes promovieron y votaron la aprobación de la reforma mienten cuando pretenden  hacernos creer que ha habido grandes avances en materia laboral.

La realidad que enfrenta la clase trabajadora mexicana se refleja en un aumento en el desempleo, que rebasa ya la tasa de 15 por ciento, casi el triple de lo que indican las cifras oficiales. En la informalidad, dice la propaganda gubernamental, se encuentran 14.1 millones de personas, pero si se considera a aquellos que no tienen acceso a instituciones de salud o a las prestaciones mínimas de ley, el número asciende a 31.1 millones.

Aún si tomamos en cuenta las cifras oficiales existe un rezago acumulado de más de 4.6 millones de puestos de trabajo. Cada año se requieren 1.1 millones y apenas se crearon en promedio 335 mil plazas formales cada año, de las cuales una gran proporción son empleos tercerizados o precarios, como ejemplo: sólo 34.9 por ciento de los ocupados tiene acceso a servicios de salud.

Si tenemos en cuenta que el universo de trabajadores tercerizados o subcontratados se encuentra por debajo de las condiciones laborales de quienes son contratados directamente, la situación se agrava dada la progresión exponencial de este tipo de contratación, más de 40 por ciento de los nuevos puestos en los últimos 15 años, puesto que con este fenómeno se promueve una marginalización creciente de los trabajadores mexicanos.

El salario remunerativo es otra de las grandes deudas,  ya que en el sexenio de Calderón el desplome del poder adquisitivo de los salarios superó 25 por ciento. El precio del kilogramo de tortilla se elevó 70.5 por ciento; el de huevo blanco más del 120 por ciento; arroz, 47.8 por ciento; frijol bayo, 127.3 por ciento, y el litro de aceite vegetal, 83 por ciento. En 2006 con un salario mínimo se podían comprar siete kilos de tortilla, hoy alcanza para cinco. En relación con el huevo, 14 por ciento de la población ha dejado de comprarlo por su alto costo y 64 por ciento redujo su consumo.

De todo este oscuro panorama las personas mas afectadas son las del sector juvenil. De los 36.6 millones de mexicanos jóvenes, 19.5 por ciento no estudia ni trabaja y 5.1 millones vive en pobreza extrema. Sólo uno de cada tres jóvenes que ha buscado empleo lo consigue en el sector formal; de los empleados casi la mitad trabaja en condiciones precarias, sin prestación alguna. Del total de desempleados, 57 por ciento pertenecen a este sector. Son precisamente las juventudes mexicanas quienes resultan más afectadas con la reforma laboral impuesta por patrones en complicidad con el gobierno y la mayoría del Poder Legislativo. Con los contratos de capacitación y a prueba, el pago por hora y la multifuncionalidad, se les condena a una vida sin certeza en el empleo, a saltar de “chambita en chambita”, con sueldos de miseria, sin acceso a la salud y sin prestaciones que les den certeza a futuro.

Detener esta ofensiva empresarial requiere actuar jurídica y socialmente, organizados y movilizados, para defender los derechos laborales, colectivos, del pueblo trabajador.

Deja un comentario

Archivado bajo articulos, derechos laborales

151 agresiones a quienes defienden derechos humanos en 2012

Las agresiones a defensores y defensoras de Derechos Humanos son cada vez más frecuentes lo cual se ve reflejado en las alertas de las Organizaciones de la Sociedad Civil que tratan de visibilizar la situación de riesgo en la que se encuentran los defensores y las defensoras. Es tal la incidencia que incluso llega a los medios de comunicación masiva que tradicionalmente no hacen eco de las alertas.

En el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) realizamos un registro de las agresiones, de las alertas y de su aparición en los medios. Este conteo nos permite crear una imagen certera sobre el riesgo que implica defender los Derechos Humanos.

Según el registro indicativo sobre agresiones a defensores y defensoras de derechos humanos, en 2011 se contabilizaron 69 casos, mientras que en 2012 la cifra aumentó a 79 casos que involucran a 128 hombres y mujeres y 23 organizaciones o comunidades1, sumando 151 sujetos agredidos de enero a diciembre de 2012.
Ante el aumento y la gravedad de las agresiones, se hizo indudable la necesidad de crear e implementar mecanismos de protección para los defensores y defensoras. El 30 de abril de 2012 se aprobó por unanimidad, en el Congreso de la Unión, la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, siendo publicada en el Diario Oficial de la Federación el 25 de junio.
Los estados con mayor número de agresiones a defensores de derechos humanos durante 2012 fueron el Distrito Federal con 17 casos, Oaxaca con 13 casos y Chihuahua con 8 casos de agresión.

1 comentario

Archivado bajo derechos de las mujeres, Derechos Humanos, derechos pueblos indigenas