PORQUE SIN JUSTICIA NO HAY OLVIDO DEL DOLOR.

A dos años del múltiple homicidio de Doña Petra Benítez Barrios y familia.

Los ojos de las dos niñas de apenas 3 y 2 años de edad reflejan el candor de quien asoma a la vida, con esa extraña sensación de haber despertado violentamente y conocer lo que nadie quisiera hacer. Ellas permanecieron ocultas por una tenue cortina de tela, en la penumbra del cuarto contiguo, y solo salieron cuando ya había terminado la masacre de su abuela Petra, de su tio José y su hermanito Angel, el mayorcito que ellas, de tan solo 4 años. Su madre sobrevivió al impacto de la bala que se desvió y no dañó el cerebro. Imágenes imposibles de olvidar. Lloran desconsoladamente cuando tienen que ser separadas momentáneamente para que les den terapia a las adultas. Y su dolor no admite explicación posible. ¿Cómo explicar la barbarie? Esa masacre ocurrida un 23 de mayo de 2012 ya ha cumplido dos años. Y permanece en la impunidad. No hay avance en la investigación. Ningún detenido. Ellas no olvidan. Nosotros tampoco. Aún recordamos cómo fueron privados de la vida y a dos años de distancia su familia se reúne en el panteón para depositar flores en las tres tumbas que se encuentran juntas. Hemos realizado una amplia campaña de denuncia a través de la Cidhmorelos con el apoyo de Amnistía Internacional y han llegado muchas cartas y comunicados de diversas regiones del mundo exigiendo al gobierno que este caso, como miles más, no quede en la impunidad. La respuesta solidaria ha llegado sobre todo de redes de mujeres defensoras de derechos humanos y  sobre todo de los derechos de las mujeres. Así como Doña Petra, que fue víctima de ataques sistemáticamente durante más de una década antes de su asesinato, cientos de mujeres han perecido a consecuencia de la violencia feminicida que nos termina azotando de manera despiadada y constante. Recientemente el gobierno ha anunciado la puesta en marcha del Protocolo de Investigación sobre el feminicidio en Morelos. Llama la atención que en este instrumento legal se hace un recuento pormenorizado de las leyes nacionales, locales y los internacionales que deben normar el criterio de las autoridades que investigan casos como estos, ya que se parte precisamente de la consideración de que toda muerte violenta de una mujer debe ser investigada en principio como feminicidio. No lo hacen así. Tenemos un escrito firmado por el fiscal del caso donde señala que no hay elementos para considerar que se investigue como tal. Es excesivo, dicen. Hay cosas más importantes que el feminicidio, dijo recientemente el gobernador del Estado de México. En Morelos más de una ocasión el Gobernador, el Secretario de Gobernación, y la titular del IMM, han considerado que la mayoría de las muertes violentas de mujeres no son feminicidios. Y en ese sentido hay una violencia institucional que termina lacerando gravemente el derecho de las mujeres a acceder a una vida libre de violencia. La aplicación de la Alerta de Género es un asunto de seguridad nacional para todas las mujeres en el país; es un asunto que el Estado mexicano debe asumir como política prioritaria en contra de la violencia feminicida. Hemos llegado a un punto crítico, pues la vida y la libertad de las mujeres están en riesgo. Según datos oficiales, en los últimos 25 años se han registrado en el país 34,176 muertes de mujeres en las que se presumió un homicidio. Cada día se asesinan a 6.4 mujeres. Entre 2006 y 2012 los feminicidios en México aumentaron 40%, según el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio Nosotras nos preguntamos ¿Para el gobierno federal y gobiernos estatales cuántos asesinatos de mujeres son “suficientes” para aplicar la alerta?  Desde el año de 2009, las y los integrantes del Sistema encargado de decidir la aplicación de la Alerta de Género en los estados solicitantes, no se han podido poner de acuerdo en los criterios para basar su decisión y la violencia feminicida continúa en aumento. A más de seis años que la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) entró en vigor, su implementación y la activación de los mecanismos de protección que contempla NO HAN GARANTIZADO LA PROTECCIÓN DE LA VIDA Y LA INTEGRIDAD DE LAS MUJERES EN MÉXICO.  Al mismo tiempo, se han presentado innumerables quejas y denuncias de organismos de la sociedad civil en varios estados del país: Guanajuato, Estado de México, Nuevo León, Hidalgo, Chiapas, Oaxaca y Morelos,  señalando y llamando la atención del incremento del feminicidio en sus localidades. El mecanismo de la Alerta de Género  se describe muy claramente en la ley: “…son acciones gubernamentales de emergencia para enfrentar y erradicar la violencia feminicida en un territorio determinado, ya sea ejercida por individuos o por la propia comunidad.  El objetivo fundamental es garantizar la seguridad de las mujeres, el cese a la violencia en su contra y eliminar las desigualdades producidas por una legislación que agravia sus derechos humanos”. Ante la ineficacia del Reglamento de la Ley decretado en el 2008,  el 25 de noviembre de 2013 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la reforma al Reglamento de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que modifica entre otras disposiciones, las relativas a la declaratoria de alerta de violencia de género.  El  nuevo reglamento contempla la integración de un Grupo de Trabajo encargado de analizar en los estados en donde se ha solicitado la Alerta de Género si es que existe violencia feminicida, para entonces proceder a declarar esta Alerta. Superadas las trabas burocráticas, el nuevo reglamento debe garantizar la aceptación de las solicitudes de Alerta de Género en todos los estados en donde esta se ha solicitado como es el caso de Guanajuato, Morelos y Chiapas. Asi como seriedad, compromiso y agilidad en el proceso de análisis del Grupo de Trabajo. La vida de muchas mujeres está en riesgo. Estamos convencidas de que la participación de las mujeres, de la sociedad civil organizada y de los amplios sectores populares en el país, son actores fundamentales para enriquecer un amplio movimiento que no calle,  que no avale con su silencio las prácticas sexistas y misóginas, que se solidarice con las mujeres agredidas y sus  familias. Hacemos un llamado para no quitar el dedo del renglón, para mantener en alto la denuncia de la impunidad y la corrupción. Para denunciar sistemáticamente todas las políticas públicas que sólo sirven para simular y que no están realmente incidiendo en cambios verdaderos y profundos. Necesitamos fortalecer la vigilancia social de las políticas públicas y la actuación de las y los funcionarios de las instancias que imparten justicia. Necesitamos unirnos en la lucha para cambiar la cultura patriarcal que desvalora y desprecia la vida de las mujeres. 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s