Sumar resistencias y alternativas organizadas.

Marco Aurelio Palma Apodaca y Juliana Quintanilla

En el inicio de 2015 mantenemos como ejes principales de nuestra lucha: la presentación con vida de los 43 estudiantes de esta histórica Normal Rural, el castigo a los responsables de esta desaparición y los asesinatos perpetrados contra compañeros; la caída de Peña Nieto, porque es el brazo ejecutor del Estado y no representa los intereses del pueblo; la libertad inmediata e incondicional de todos las presas y presos políticos, contra las reformas neoliberales y contra la criminalización de los movimientos sociales y la militarización, alto al feminicidio y la inseguridad. Continuaremos realizando acciones en todo el territorio nacional y convocando a las organizaciones, sindicatos y colectivos para unificar nuestra lucha en contra de la política federal neoliberal de desmantelamiento que busca desaparecer a las normales rurales misma que ha dejado en el pasado numerosos procesos de conflicto y enfrentamientos entres los estudiantes organizados que defienden a sus propias escuelas y los gobiernos estatales, que han fungido como la mano dura de una política nacional federal. El conflicto de Ayotzinapa no es un problema de seguridad pública y violencia del crimen organizado, es una crisis que representa el deterioro acelerado del Estado mexicano en su conjunto y del régimen político oligárquico y se desarrolla en medio de tres grandes procesos de conflictividad. El primero de ellos es el crecimiento económico explotador que requiere de mayor precarización, desindustrialización, terciarización y destrucción de derechos colectivos que ha reconvertido al país, fragmentándolo en numerosas zonas de mano de obra barata para el mercado mundial. El segundo es el crecimiento económico depredador que requiere expandirse sobre la tierra, el territorio y los bienes naturales comunes, fragmentando el territorio en zonas de abastecimiento de materias primas, y territorios para nuevos mercados. El tercer proceso es el del crecimiento con tintes gigantescos del conglomerado del mercado criminal de narcotráfico, armas y trata de personas que en la última década se constituyó como la tercera gran vía económica de crecimiento capitalista en nuestro país. Mano de obra barata, abastecimiento de materias primas y zona de industria criminal bien pueden ser las tres coordenadas para comprender al México de hoy.
Esta situación no está aislada. Es parte de la ofensiva neoliberal contra el conjunto de la población trabajadora. Reprimir para explotar es parte de la estrategia del capital. Nunca están separados los procesos políticos de los económicos y sociales en la realidad. El gobierno y el capital apuestan a impedir las movilizaciones de protesta porque les urge imponer su política por la vía autoritaria. Por eso, ante el creciente deterioro de la calidad de vida de la mayoría se necesita luchar contra la explotación capitalista. Impusieron un salario mínimo de burla y un aumento a la gasolina al inicio del año. Es falso que “nadie percibe el salario mínimo, sólo se usa como referencia”, pues casi 7 millones de trabajadores (en mayor porcentaje mujeres) sobreviven con ese nivel de ingresos. De 2008 a la fecha se han creado más empleos con ingresos de entre uno y tres salarios mínimos, a la vez que se han perdido empleos con percepciones de tres o más salarios mínimos. México tiene el peor salario mínimo de la OCDE y uno de los peores de todo el planeta. La productividad laboral de nuestro país es la segunda de la región (sólo después de Chile, cuyo minisalario es tres veces el nuestro), pero nuestro minisalario es equivalente al de los países con menor productividad. Es falso que una política activa de recuperación del salario mínimo generaría inflación o destruiría empleos. De hecho, dadas las condiciones de nuestra economía, esta política podría contribuir a la generación de empleos y al aumento en la productividad. Estos y otros temas se abordaron en la Segunda Asamblea Nacional de las Resistencias, que se llevó a cabo este 10 de enero de 2015 en las instalaciones del Sindicato Mexicano de Electricistas, ahí se acordaron tareas y actividades tendientes a fortalecer la coordinación de las diferentes iniciativas y espacios de lucha en contra de las políticas neoliberales del gobierno de la oligarquía encabezado por Peña Nieto. Trazamos la ruta a seguir para dotar al movimiento de una perspectiva programática de lucha independiente. Apoyamos la búsqueda ciudadana de los 43 normalistas desaparecidos. Sumamos nuestra acción para el día 12 de enero cuando se realizarán mítines en los cuarteles militares de todo el país ante la evidencia de que el Ejército mexicano ha participado en la desaparición forzada de personas en el pasado y en la historia reciente, como se ha documentado por el Comité Eureka y todo apunta hacia allá en el caso de los 43 desaparecidos normalistas. El 26 de enero, se llevará a cabo la VIII Jornada global nacional e internacional por Ayotzinapa y por México. Se acuerda una concentración nacional en la Ciudad de México con la realización de 4 marchas simultáneas que arriben al zócalo de la capital del país exigiendo la presentación con vida de los desaparecidos de todo el país. Hoy más que nunca mantener la independencia en la lucha y la organización es vital para defender plenamente los derechos humanos de todas y todos. cidhmorelos@gmail.com

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s