Archivo mensual: marzo 2016

Aumentan desapariciones y feminicidio en Morelos.

Juliana G. Quintanilla y José Martínez Cruz

No permanecer indiferentes ante el dolor. Hemos sostenido que una sociedad paralizada por el miedo es el caldo de cultivo de mayores crímenes en la impunidad. Por ello, todo esfuerzo de lucha por la justicia y la verdad debe ser impulsado, pues sólo mediante la lucha es como se logra defender los derechos humanos para todas y todos.

En Cuernavaca las organizaciones del  Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética las Garantías Constitucionales y las Libertades Democráticas,  nos movilizamos cada 26 de mes por los 43 de Ayotzinapa, en esta ocasión la explanada del Museo Cuauhnahuac (Palacio de Cortes), fue el punto donde llevamos a cabo un acto con las fotografías de los 43 y exigimos que se esclarezcan todos los miles de casos de desaparición en el país, así como los de 3 jóvenes de Yautepec que fueron desaparecidos y localizados sin que se esclarezcan las causas ni mucho menos se logre la justicia que reclamaron sus familiares y pueblo en marcha realizada de Atlihuayán al centro de Yautepec. Tres jóvenes trabajadores albañiles apenas de 20 años de edad, muy similares a los jóvenes estudiantes de Ayotzinapa, privados de la libertad y localizados sin vida de la manera más cruel, como está ocurriendo crecientemente en todo Morelos, donde el grado de violencia es equiparable al de la impunidad prevaleciente, contrariamente a las afirmaciones gubernamentales de que han disminuido los delitos de alto impacto por la eficacia del mando Único, todo lo contrario se demuestra en la realidad con los crímenes atroces de jóvenes como los de Yautepec y el más reciente feminicidio ocurrido en San Antón, ya no en horas de la madrugada sino apenas al atardecer.

Nos sumamos a las demandas de padres y madres de los 43 de Ayotzinapa de apoyo a las investigaciones que lleva a cabo el Grupo Interinstitucional de Expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Es necesario tener claro que las familias de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos rechazaron aceptar la reparación monetaria del daño. Verdad y justicia es lo que exigen, no dinero. No ha habido interlocución directa con alguna autoridad del gobierno federal, ni se ha mencionado la instalación de alguna mesa de diálogo que aborde el tema de la reparación del daño. Padres y madres de Ayotzinapa siguen con la búsqueda con la esperanza de encontrarlos vivos. Por ello exigen a Osorio Chong tenga la honestidad de cumplir con su palabra y hacer que el grupo de expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se queden para la próxima etapa. No es la primera vez que se menciona esta propuesta de reparación del daño. Desde hace mucho autoridades federales y estatales han llegado incluso a las casas de las familias para ofrecer cierta cantidad de dinero por ese concepto, pero se ha rechazado. Les han ofrecido dinero, pero se les olvida que a los padres de familia de los 43 desaparecidos lo que menos les interesa es eso. Han dicho con claridad que no van a vender a sus hijos y la postura por parte del movimiento sigue siendo la misma. Por su parte, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), asesores y coadyuvantes del gobierno mexicano para esclarecer el caso Ayotzinapa, recomendó la elaboración de un diagnóstico de impacto social en las víctimas de los hechos del 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, donde 43 estudiantes fueron atacados por policías y desaparecidos.

Ante desapariciones y feminicidio se requiere mantener la lucha por la vida, la libertad y la seguridad de todas y todos. Estamos ante una verdadera escalada de violencia y homicida que llega a prácticamente todos los rincones de Morelos, sin que se apliquen de manera integral las medidas de Alerta de Violencia de Género a 7 meses de su puesta en marcha desde el 10 de agosto de 2015, como hemos documentado desde la Comisión Independiente de los Derechos Humanos de Morelos A.C. (CIDHM).

Los casos de feminicidio son conocidos y siguen impunes. Y es que prevalece la corrupción, las complicidades y la impunidad en los feminicidios en Morelos, por lo que la CIDHM,  esta semana ha intensificado su exigencia hacia las autoridades estatales, diputados, jueces y de los ocho municipios que han sido señalados con mayor violencia feminicida. Atención, revisión y establecimiento de plazos para cumplir con las acciones inmediatas contra los feminicidios en Morelos, son las principales encomiendas por parte del organismo. Hasta el momento no se ha tenido respuesta de la solicitud  a la Secretaría de Gobernación al cumplirse siete meses de que se dictó la Alerta de Violencia de Género en Morelos, pedimos nos atendienda para hacer una revisión puntual y cómo se podrán establecer plazos para que el Gobierno de la entidad cumpla con las acciones inmediatas y atienda la violencia feminicida en Morelos.

Durante esta campaña de exigencia a las autoridades municipales, se entregaron cartas a cada presidencia municipal de los ocho municipios que fueron señalados con mayor violencia feminicida, donde está decretada la AVG, para que nos señalen qué acciones se están emprendiendo para atender la problemática. Nada justifica la falta de acciones urgentes, en un sentido de responsabilidad y conocimiento de cómo está su municipio y su estado, las respuestas son inmediatas o se corre el riesgo de pérdidas de vidas humanas que nadie puede recuperar.

Levantamos la voz para que se eleve por encima del estruendo de balaceras y resuene en el corazón y en la conciencia de todas las personas que luchan porque la alegría y el amor sean producto de la justicia y la verdad.

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Carta a Cuauhtémoc Blanco sobre feminicidio y AVG

  1. C. Cuauhtémoc Blanco Bravo.

Presidente Municipal del H. Ayuntamiento de Cuernavaca.

Presente.

Por éste conducto nos dirigimos para informar que la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos como organismo peticionario de la Alerta de Violencia de Género en Morelos, vigente en el Municipio de Cuernavaca y otros 7 municipios de Morelos, la cual se emitió con fecha de 10 de agosto de 2015, de acuerdo al Decreto emitido por la Secretaría de Gobernación.

Asimismo, como es de su conocimiento, la Alerta de Violencia de Género: Es el conjunto de acciones gubernamentales de emergencia para enfrentar y erradicar la Violencia Feminicida en un territorio determinado, ya sea ejercida por individuos o por la propia comunidad. (Artículo 22, Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, 2007.)

En ese sentido, la Alerta de Violencia de Género contra las mujeres tendrá como objetivo fundamental garantizar la seguridad de las mismas, el cese de la violencia en su contra y eliminar las desigualdades producidas por una legislación que agravia sus derechos humanos, por lo que se deberá.

  1. Establecer un grupo interinstitucional y multidisciplinario con perspectiva de género que dé el seguimiento respectivo;
  2. Implementar las acciones preventivas, de seguridad y justicia, para enfrentar y abatir la Violencia Feminicida;

III. Elaborar reportes especiales sobre la zona y el comportamiento de los indicadores de la violencia contra las mujeres;

  1. Asignar los recursos presupuestales necesarios para hacer frente a la contingencia de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, y
  2. Hacer del conocimiento público el motivo de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, y la zona territorial que abarcan las medidas a implementar.

A pesar de que han transcurrido 7 meses del establecimiento de la AVG en Morelos, observamos con preocupación que en el ámbito Municipal hay una clara Omisión y Falta de Voluntad Política, pues la No Acción y No Cumplimiento de las Recomendaciones del Grupo de Trabajo.

La Violencia Feminicida y en particular los Feminicidios en el Estado de Morelos, son ya una situación de extrema violencia que se ha ido acrecentando a lo largo de los años.  Pues del año 2000 al 2005 se reportaron 122 feminicidios en Morelos. Para el año 2000 en los diarios locales se reportaron 21, en el 2001 sumaron 28, en el 2002 reportan 18 casos, en el 2003 fueron 10 casos, en el 2004 sumaron 15, y del 2005 fueron 30 casos, con lo que se documentó la cifra más alta de estos primeros años. Para el año 2006 se contabilizaron 37 feminicidios; en el 2007 el número de casos aumento a 54; en el 2008 la cifra quedo en 36; durante el 2009 se documentaron 37; el 2010 reportó 47; mientras que en el 2011 la cifra aumento a 70 y en el 2012 creció aún más para quedar en 92. En el 2013 se contabilizaron 70. Durante el 2014 fueron 54 los feminicidios y en el 2015 concluimos con 57. En lo que vamos del 2016 se han registrado 10. Dando un total de 686 feminicidios en 16 años. (Hasta el 10 de febrero de 2016).

Así pues, son ya 31 los municipios de la entidad morelense que forman parte del mapa del feminicidio: Amacuzac, Atlatlahucan, Axochiapan, Ayala, Coatlán del Río, Cuautla, Cuernavaca, Emiliano Zapata, Huitzilac, Jantetelco, Jiutepec, Jojutla, Jonacatepec, Miacatlán, Ocuituco, Puente de Ixtla, Temixco, Temoac, Tepalcingo, Tepoztlán, Tetecala, Tetela del Volcán, Tlalnepantla, Tlaltizapan, Tlaquiltenango, Tlayacapan, Totolapan, Xochitepec, Yautepec, Yecapixtla y Zacatepec.

Por todo lo anterior, solicitamos de manera respetuosa se sirva a proporcionarnos la siguiente  información:

1.- ¿Cuáles son las acciones de seguridad y de prevención; qué se han realizado para establecer e impulsar una cultura de no violencia contra las mujeres en el sector educativo público y privado?

2.- ¿En qué consisten las medidas concretas para generar campañas permanentes, disuasivas, reeducativas, expansivas e integrales, encaminadas a la prevención de la violencia de género a nivel Municipal?

3.- ¿Cuáles son las medidas que ha tomado su gobierno municipal para visibilizar la Violencia de Género y mensaje de Cero Tolerancia a los feminicidios?

4.- Solicitamos se nos informe y otorguen copias simples y/o certificadas sobre cualquier tipo de reporte especial que se tenga relacionado con la zona de Cuernavaca y en el mismo sentido, sírvase expedirnos copias simples y/o certificadas sobre cualquier tipo de documento que se tenga relacionado con los índices o indicadores de la violencia contra las mujeres en el municipio de Cuernavaca.

5.- ¿Cuáles son los recursos económicos presupuestados qué hasta la fecha ha determinado su Gobierno Municipal para hacer frente a la respectiva contingencia de Alerta de Violencia de Género?

Sin otro particular, nos despedimos en espera de una pronta respuesta formal a nuestra respectiva solicitud de información.

Atentamente.

Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos A.C.

Juliana García Quintanilla, José Martínez Cruz, Paloma Estrada Muñoz, Marco Aurelio Palma Apodaca

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Periodistas en riesgo ante violencia e inseguridad creciente.

En Morelos, como en diversas regiones de México, hay riesgos crecientes para periodistas ante la violencia e inseguridad crecientes. Hoy se hace necesarias las acciones colectivas y las alternativas de protección y defensa del periodismo, la libertad de expresión y el derecho a la información.
El periodismo es una de las profesiones más peligrosas. No debería serlo. No debemos normalizarlo. Pero ocurre un número creciente de amenazas, intimidaciones, agresiones, violencias, en contra de periodistas. Así lo hemos documentado y denunciado en Morelos durante muchos años. No es algo nuevo, pero las condiciones han cambiado y se tornan más riesgosas cuando no se enfrentan ni se asumen en todas sus consecuencias. Al menos 192 periodistas fueron víctimas de algún tipo de agresión en México durante 2015 por razones vinculadas con su labor informativa. Entre estos se encuentran cinco comunicadores asesinados en Veracruz y Oaxaca, entidades donde se concentraron 47.3% de todos los ataques a la libertad de expresión. Prácticamente uno de cada dos perpetrados en el país. (Nexos. Juan Carlos Romero Puga. Marzo 11, 2016). 75.5% de las víctimas de amenazas y ataques fueron reporteros, fotógrafos y camarógrafos, el primer contacto de las empresas periodísticas con los hechos, con los actores de la información y el rostro visible de los medios ante la sociedad, ante las autoridades y ante los delincuentes. Después de ellos, fueron empresas periodísticas  (13.02%), diarios, emisoras de radio y televisión, las que tuvieron que enfrentarse al desafío de mantener su operación y defender su línea editorial, pese a las presiones externas que al menos en seis casos implicaron ofensivas con explosivos y armas de fuego. Por su parte la Red Nacional de Periodistas documentó 336 casos de violencia contra reporteras del año 2000 al 2015 donde se incluyen 14 feminicidios. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció la “grave situación” de violencia que viven en México los periodistas y los defensores de los derechos humanos. La CIDH destacó que defensores de derechos humanos y comunicadores se han vuelto un grupo de la población especialmente vulnerable. “Según cifras oficiales, entre 2010 y 2015 fueron asesinados más de 55 periodistas. La mayor parte de estos crímenes permanecen en la impunidad, sobre todo en lo que refiere a autores intelectuales no identificados, lo que ha impedido determinar si tienen una conexión con la labor informativa de las víctimas”, señaló el organismo en un comunicado. La Comisión expresó además su preocupación por los altos índices de impunidad en estos crímenes. La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión inició 458 averiguaciones previas de los casos que pueden estar vinculados al ejercicio del periodismo entre el 1 de diciembre de 2012 y el 31 de agosto de 2015. De ese total se declaró incompetente en 176 y en 53 se inició proceso contra un presunto responsable ante autoridades judiciales. 
En Morelos la violencia también se está intensificando contra periodistas, quienes no se encuentran exentos del grado de inseguridad e impunidad, lo que afecta la libertad de expresión y el derecho a informar. Las amenazas y agresiones se han propiciado en una forma creciente, en la zona sur, donde un grupo nutrido de periodistas hablan de la tensión y el peligro que ha significado la violencia en general. Así como las amenazas que tienen en su contra por parte de grupos delictivos, pero también por parte de funcionarios públicos, elementos de seguridad y políticos, esta situación para la CIDHM es muy delicada porque estamos hablando que el Estado no garantiza la seguridad del ejercicio del periodismo, y esto sucede también en Cuernavaca y Cuautla, donde se han documentado casos de agresiones por parte de personal al servicio de funcionarios quienes han agredido directamente a periodistas. En la entidad se tienen contabilizados, poco más de 30 casos de agresiones a periodistas, que han requerido la activación del Mecanismo de Protección para Periodistas, sin embargo, la Fiscalía ha permitido la impunidad en la mayoría de los casos, porque la principal falla, es la poca consistencia en la integración de los expedientes. De las principales deficiencias del Mecanismo de Protección a Periodistas en Morelos, el cual fue creado por decreto, por lo tanto no hay una ley, ni un reglamento con medidas que obliguen a cada autoridad a cumplir adecuadamente con todos los procedimientos, que se necesitan en situaciones de emergencia, cuando es el Estado el responsable de garantizar la vida y la seguridad de los derechos de las y los periodistas y su ejercicio. Existen distintos aspectos del Mecanismo para proteger a quienes están sujetos a una situación de amenaza y que ponen en riesgo su vida, sin embargo, es el gobierno estatal primeramente, quien debe garantizar el libre ejercicio de ese oficio, aunque ni siquiera el Estado mexicano ha tomado las medidas de política pública que garantice la vida de los periodistas, quienes están inmersos en la situación de crisis de violencia a la que se acude todos los días, dentro de nuestra sociedad, mientras se sigue sin garantizar su protección. Esto deriva de la falta de especialización y capacitación, a la falta de profesionalidad y compromiso de personas que están al frente de las instituciones y que evidentemente no protegen cuando su  única obligación es conocer los factores de riesgo en determinado momento, es decir si se llegan a ejercer amenazas de violencia; incluso a nivel nacional no existen protocolos adecuados de protección, por lo cual muchos han padecido graves consecuencias, por ello seguimos cuestionando cuando no se cumplen adecuadamente las medidas. Tenemos que organizarnos para poder exigir que se cumplan los mecanismos de protección por medio de la unión de organizaciones de derechos humanos y periodistas que establecen vínculos de solidaridad, apoyo y mecanismos alternativos de protección, los cuales se tienen que generar porque no se puede esperar a que el Estado subsane todas esas omisiones. La libertad de expresión y el derecho para ejercer el periodismo y el respeto a que la sociedad esté informada, debe estar garantizado. Por eso hemos elaborado diversos análisis y propuestas y estamos en ese ejercicio de documentar, analizar y de proponer alternativas de experiencia en protección, porque las omisiones graves en las que está incurriendo el estado de Morelos, pueden generar tragedias irreparables.
Atentamente.
Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos A.C.

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7 meses de la AVG en Morelos y sigue feminicidio y desaparecidas

Dos mujeres víctimas de feminicidio en Jiutepec a manos de un familiar que dejó herida a una menor que debe ser tratada también como feminicidio en grado de tentativa. Otra mujer privada de la vida en forma cruel igualmente que a una persona masculina en Yautepec. Hoy se da a conocer otro caso atroz cometido en contra de una mujer en Atlacholoaya. Estamos ante una verdadera escalada de violencia feminicida y homicida que llega a prácticamente todos los rincones de Morelos, sin que se apliquen de manera integral las medidas de Alerta de Violencia de Género a 7 meses de su puesta en marcha desde el 10 de agosto de 2015. Lo mismo ocurre en los casos de desapariciones.  Están en alguna parte. Nadie desaparece por voluntad, las desaparecen. Mujeres jóvenes en su mayoría. A 7 meses de la Alerta de Violencia de Género en Morelos siguen desaparecidas. Y no podemos permanecer indiferentes. ¿Dónde están?: Mireya Montiel Hernández, de 18 años de edad, desapareció en la colonia Antonio Barona, de la Ciudad de Cuernavaca, Morelos, el día 13 de septiembre de 2014. Valeria Monserrat Leana Rivera, desapareció en la ciudad de Jojutla, Morelos, el 10 de octubre del 2014, al momento de su desaparición ella tenía 16 años. María Teresa Aguilar Hernández, el día 11 de Mayo de 2012 salió de su domicilio y no se ha sabido más de ella. Viridiana Anaid Morales Rodríguez, debía regresar a Cuernavaca el día 14 de agosto 2012 y nada hasta la fecha. Jessica Cerón Salinas estaba embarazada cuando desapareció el 13 de Agosto del 2012 en Cuernavaca.
Todos estos casos son conocidos. Y siguen impunes. Es necesario recordarlos, porque en la impunidad se encuentra una de las razones del incremento acelerado de las desapariciones en tiempos recientes.
La práctica de la desaparición es incidental, no está circunscrita a cuestiones represivas únicamente, sino que desaparecen comerciantes/as, campesinos/as, albañiles/as, estudiantes/as, amas de casa, jubilados/as, niños/as, normalistas, militantes/as. Las y los jóvenes son los que mayor desaparecen.
“En Morelos 4 de cada 9 son mujeres, jóvenes la gran mayoría. Está por arriba de la media nacional, donde casi el 70% de los desaparecidos son hombres. Hasta junio del 2015, refiere 3 desaparecidas del fuero federal, 2 en Cuernavaca, de 20 y 16 años, la primera el 22 de agosto de 2010 y la segunda el 22 de octubre de 2014. En Jiutepec, desapareció una menor de edad, de 16 años, el 21 de abril de 2014. En el fuero común, los casos son más. 92 registrados. 40 mujeres y 52 hombres. De estos, la mayoría en la zona conurbada de Cuernavaca. 16 en la ciudad, 9 en Temixco, 3 en Jiutepec, 3 en Emiliano Zapata, 6 en Xochitepec, 3 en Puente de Ixtla, y 2 en Cuautla, Jojutla y en Tlaquiltenango, y 1 en Tepoztlán, Miacatlán, Ayala, Amacuzac y Zacatepec. La desaparición de mujeres sigue un patrón similar: 11 en la ciudad de Cuernavaca, 7 en Jiutepec, 2 Xochitepec, 1 en Emiliano Zapata, 2 en Jojutla, 1 en Puente de Ixtla, 1 en Cuautla , 2 en Temixco, 2 en Tepoztlán, 3 en Yautepec , 1 en Tlaquiltenango y 1 en Tlaltizapan.” (Tomado de: Roberto González Villareal. 2015. Desaparecidos en Morelos… Conferencia en el PRODH. CIDHM. Manuscrito. 5 de Agosto).
Sin embargo, estas cifras deben tomarse con mucho cuidado. Por dos cuestiones: la primera es la enorme tasa de subregistro en todas las estadísticas criminales. En México más del 90%. Algunas asociaciones de familiares en lucha por la presentación de sus desaparecidos, hablan de que por cada 10 casos reales, se denuncia menos de 1. Y se atienden y resuelven mucho menos. Los cálculos más arriesgados dicen que menos del 2% de las denuncias se resuelven. La segunda razón es porque estos datos sólo dan cuenta de las denuncias registradas durante 2014 y 2015, aunque se puedan referir a desapariciones ocurridas años antes. Por lo que el subregistro aumenta considerablemente. Tan es así que hace apenas dos años, más o menos por el 2013, se reconocían en Morelos más de mil desapariciones ocurridas entre 2011 y 2012, así que todas estas cuestiones siguen esperando una clarificación y un estudio especial por parte de las autoridades responsables.
En la Comisión Independiente de los Derechos Humanos de Morelos A.C., hemos recibido testimonio de familiares de las mujeres desaparecidas, pero cuando han transcurrido meses, años de su desaparición, y no se tiene avance alguno en las investigaciones, que lleva a cabo la Fiscalía del Estado de Morelos a través de su Unidad Especializada en Investigación de Personas Extraviadas o no localizadas, la situación es motivo de alarma, máxime porque la práctica de la Desaparición es un Crimen de Estado, que se alimenta de la Impunidad y la Desmemoria. Aunque existen elementos que obran en poder de las autoridades para avanzar en las investigaciones, y que las familias han aportado, señalan que no se han utilizado todas las herramientas de investigación al alcance de la instancia de Procuración de Justicia para encontrarlas/os. Por eso exigimos que, así como se logró una Ley Estatal en Morelos haya una Ley General contra la Desaparición Forzada que tome en cuenta los aportes de familiares y defensoras de derechos humanos. Así también, deberían funcionar todas las instancias para que existan verdaderas acciones para la búsqueda y localización, para hacer justicia y esclarecer los hechos y lograr la verdad como un derecho humano fundamental, para evitar la repetición de estas desapariciones que llenan de oprobio a las autoridades y hunden en la desesperación a quienes la padecen. Estar en alerta implica actuar en consecuencia con todas las medidas urgentes y necesarias para enfrentar y detener hasta erradicar toda clase de violencia contra las mujeres.
No más simulación, no más omisión, no más revictimización. No se trata sólo de conmemorar a algunas víctimas, sino lograr que haya justicia y verdad para todas y todos.

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Caminata contra la violencia feminicida

Juliana G. Quintanilla y Paloma Estrada Muñoz

“Su lucha no era sólo por el medio ambiente sino por el cambio de sistema, en contra del capitalismo, del racismo y del patriarcado. No sólo asesinaron a nuestra madre, asesinaron a la madre de todo un pueblo. ¡Despertemos, despertemos humanidad! Ya no hay tiempo, nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de sólo estar contemplando la autodestrucción, basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal”
Carta de hijas e hijo de
Berta Cáceres, defensora víctima
de feminicidio en Honduras.

La historia del 8 de marzo se sigue escribiendo desde las luchas de las mujeres trabajadoras. Elevando la voz en asambleas, mitines, marchas, movilizaciones. Porque nos queremos libres, iguales y vivas. Porque luchamos por un mundo de pan y rosas para todas y todos. Porque la alegría debe ser un derecho y no un privilegio de unos cuantos. Conmemoramos a quienes nos precedieron, hermanas de sueños y esperanzas, que murieron porque se atrevieron a desafiar el sistema y no se quedaron solo viendo pasar el tiempo. Celebramos que estamos vivas y que no vamos a quedarnos calladas ante lo inaceptable. Ni sumisas ni resignadas. Defensoras somos todas. Como las mujeres trabajadoras de Confitalia que fueron golpeadas y despedidas pero no vencidas, igual las compañeras sindicalistas del SME, del STUNAM, del SITIMTA, las indígenas de comunidades originarias, las maestras normalistas bajo ataque privatizador de la educación, las madres y hermanas de victimas de feminicidio y desaparición forzada que no dejan de exigir justicia y verdad. Por eso la Asamblea de Usuarias y Usuarios de Energía Eléctrica abrió el Foro sobre el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras con más de 600 asistentes. Por eso llevaremos a cabo la Caminata contra la Violencia Feminicida en Cuernavaca este lunes 7 de marzo a las 10 de la mañana del Congreso del Estado al Tribunal Superior de Justicia, para entregar escritos sobre los derechos de las mujeres a una vida libre de violencia.  Porque hemos dicho basta, y echado a andar en ésta caminata por los derechos de las mujeres. Hemos documentado ampliamente las violencias que se tratan de ocultar o aceptar como normales. En el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se indica que las mujeres en México, como en otros países, continúan siendo víctimas de ciertos delitos en mayor proporción que los hombres. De acuerdo a información del INEGI, se registra un porcentaje más alto de mujeres víctimas frente a hombres víctimas en los delitos de violación simple (82%), trata de personas (81%), abuso sexual (79%), violencia familiar (79%), violación equiparada (71%), otros delitos contra la familia (56%), y otros delitos contra la libertad y seguridad sexual (83%). Asimismo, incidentes de violencia basada en género se siguen reportando en un gran número de regiones del país. La situación de violencia y ataques contra la vida e integridad personal en contra de las mujeres son unas de las razones por las que la sociedad civil ha solicitado la declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en diferentes ocasiones. En ocho municipios de Morelos está vigente esta AVG y exigimos que se cumpla en todas sus recomendaciones sin simulaciones. Es necesario erradicar el feminicidio y evitar que siga creciendo la violencia sexual, principalmente en contra de mujeres detenidas, así como las agresiones, actos de hostigamientos y homicidios en contra de mujeres defensoras de derechos humanos y periodistas. Para dar respuesta a la violencia de género en el país, el Estado mexicano, ante el impulso de organizaciones de la sociedad civil y recomendaciones de organismos internacionales, ha generado una serie de leyes, reglamentos, instituciones y mecanismos. Uno de estos mecanismos es la “alerta de violencia de género”, prevista en el artículo 22 de la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Según el INEGI, entre 2013 y 2014 siete mujeres fueron asesinadas diariamente en México. En el 2012 la tasa de homicidios de mujeres fue de 4.6 muertes por cada 100.000. Afectan sobre todo a víctimas en situación de pobreza, lo que dificulta aún más que sus familiares tengan acceso a la justicia, fomentando la impunidad por estos delitos. En México, el término “violencia feminicida”, está definido como la forma extrema de violencia de género contra las mujeres, producto de la violación de sus derechos humanos, en los ámbitos público y privado, conformada por el conjunto de conductas misóginas que pueden conllevar impunidad social y del Estado y puede culminar en homicidio y otras formas de muerte violenta de mujeres. El Estado tiene el deber de investigar efectivamente con alcances adicionales cuando se trata de una mujer que sufre una muerte, maltrato o afectación a su libertad personal en el marco de violencia contra las mujeres. A nosotras nos corresponde levantar la voz y gritar muy alto en las jornadas por el 8 de marzo: ¡Ni una mujer más víctima de feminicidio! .

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