15 AÑOS DE LUCHA DE LAS TRABAJADORAS

 Marco Aurelio Palma Apodaca y Juliana G. Quintanilla

Las obreras  de confitalia han vivido de manera directa la violencia institucional así queda en el testimonio que a lo largo de estos 15 años se ha documentado y que dan cuenta las cientos de audiencias, represión oficial en sus movilizaciones, eternos procesos legales y desgastantes laberintos burocráticos sin que a las trabajadoras de la extinta empresa Confitalia les hayan pagado en forma completa sus indemnizaciones constitucionales. Han luchado contra un sin fin de factores y esencialmente contra la falta de acceso a la justicia laboral que en todo momento ha sido negada por los Tribunales Laborales en el Estado. Cabe señalar que hace varias décadas el gran consorcio italiano-textil se consolido en el “Gruppo Covarra” que estaba integrado básicamente por varias empresas subsidiarias, siendo las más representativas la Fábrica de Casimires Rivetex y Confitalia dedicadas básicamente a la elaboración y confección de trajes de vestir, así como de ropa con  alta calidad de exportación lo cual genero en su momento enormes ganancias para los accionistas en turno a costa de la explotación de la mano de obra femenina. Es de recordar que dichos empresarios en el año 2001 solicitaron al Juez Cuarto de Distrito en Morelos la declaración (y que en efecto se radico bajo el Expediente 09/2001-V) del llamado estado de “Concurso Mercantil”. La causa estructural que señalaron los dueños del capital fue que supuestamente la llamada crisis nacional los había estado golpeado mucho y por lo mismo ya no contaban con –activos suficientes- para hacer frente al alto porcentaje de obligaciones que tenían ante sus multiples acreedores. En dicho contexto el Juez de Distrito en términos de la Ley de Concursos Mercantiles comunico al llamado Instituto Federal de Especialistas en Concursos Mercantiles (IFECOM) que depende de la Secretaria de Hacienda (SHCP) para que a su vez dicha estructura gubernamental designara a un especialista conciliador con el objeto de que lograra salvar con nuevos inversionistas (nacionales o extranjeros) a dicho grupo de empresas con un “convenio de conciliación” nunca se concreto y en consecuencia para el año 2004 se declaro de plano en estado de “Quiebra” a las referidas empresas designándose como lo determina la ley de Concurso Mercantil a un sindico cuya función básica ha sido el de vender o enajenar todos los bienes y derechos que integran la masa concursal; procurando con ello obtener el mayor producto posible para su enajenación “a fin de hacer pago a los acreedores” y que en este caso se tendría que priorizar a favor de las obreras de Confitalia y tal como lo establece el marco normativo vigente. Con la quiebra se declaro desde hace años suspendida la capacidad de ejercicio de las citadas empresas sobre los bienes y derechos que integran la “masa concursal” (es decir la totalidad  patrimonial de la quiebra) los cuales han sido administrados hasta la fecha por el sindico: el cual irónica e injustamente goza hasta ahora junto con su equipo de trabajo de altos sueldos y honorarios, además de poder disponer de “gastos necesarios” para diversas gestiones, ello en detrimento de los muy escasos dineros y recursos para saldar la deuda histórica de justicia laboral que se tiene con las trabajadoras costureras, traducido en el pago de sus prestaciones laborales que hasta la fecha los responsables adeudan. En dicho contexto denunciamos que el Sindico continua escamoteando las indemnizaciones de las obreras las mismas que ganaron legítimamente en los Tribunales Laborales en el Estado desde 2006 y que se encuentran reflejadas en los laudos obtenidos a base de lucha organizada  y jurídica sin embargo dicho especialista en el mes pasado procedió a exhibir las cantidades económicas o las llamadas “cuotas concursales” con base a un porcentaje para prorrateo, con los cálculos técnicos, es decir presento una injusta -lista de pago- basada en complejas y confusas formulas matemático-financieras, que en la práctica coloquialmente significaría pagarles “migajas” a las trabajadoras. No existe claridad en el proceso, por lo mismo nos oponemos a tal injusticia y ya solicitamos a la Jueza Cuarto de Distrito con sede en Morelos no acepte dichas listas de pago ya que se estarían violentando las garantías y los derechos humanos de las trabajadoras y se pronuncie al respecto en su carácter de rectora del Concurso Mercantil de referencia. Así mismo pida nuevamente al Sindico emitir unas nuevas listas de pago justas, claras y acordes a los laudos laborales ganados por las obreras, así como a lo que mandata el articulo 123 de la Constitución Federal, la Ley Federal del Trabajo y los respectivos Tratados y Convenios Internacionales ratificados por el Gobierno Mexicano. Las despidieron de manera injustificada hace mas de quince años y en el trascurso de estos años algunas se encuentran enfermas e incluso algunas ya fallecieron y sin haber recibido su justo pago. A pesar de todo el grupo democrático de obreras se mantiene en resistencia, pues su dignidad y conciencia de clase no les permite rendirse.

En este camino estamos y vamos junto con ellas a participar en la gran manifestación de la clase trabajadora este 1º de mayo.

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