Palabras de Juliana G. Quintanilla al recibir el reconocimiento “Ponciano Arriaga Leija 2016” de la Comisión de Derechos Humanos del D.F.

Un gran corazón para amar y conciencia para luchar. Agradezco a la Comisión de Derechos Humanos del DF, ésta oportunidad de compartir alegrías y esperanzas por lo que hemos luchado gran parte de nuestra vida consciente. Hemos caminado por calles y veredas, elevando nuestra voz, para protestar por cada injusticia que nos golpea y que nos degrada como seres humanos. Valoramos las muestras de solidaridad porque nos identificamos con quienes luchan cotidianamente por hacer de la dignidad una piedra de toque.

Sabemos que nuestras raíces tienen historia en las luchas feministas y por los derechos humanos, por lo que nos congratulamos de recibir éste premio “Ponciano Arriaga Leija”, quien en 1847 presentó la propuesta para el establecimiento de la Procuraduría de Pobres, como institución defensora de derechos, en su natal estado San Luis Potosí.

 

Este reconocimiento permite visibilizar no solamente a las personas sino a la demanda por la erradicación de la violencia feminicida en México. Nos fortalece para mantener la demanda en alto, porque nos parece muy importante que se reconozca el trabajo que cada integrante de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos hemos seguido en el proceso de la Alerta de Violencia de Género en Morelos, la cual solicitamos y fue decretada en 2015.

Este premio que me concede la Comisión de Derechos Humanos del DF, crea condiciones para respaldar mi actividad cotidiana ante el clima de riesgo en el cual las defensoras de derechos humanos trabajamos en el país.  Porque Defensoras Somos Todas. Y el hecho de que ésta instancia oficial reconozca el trabajo que estamos haciendo de defensa, denuncia  y reclamo de procuración de justicia  para las mujeres, es un respaldo importante, para respirar en medio de un asfixiante clima de agresiones.

En este trabajo en la defensa de derechos humanos que realizamos desde hace 40 años en Morelos, asumimos la idea feminista de que los derechos de las mujeres son derechos humanos. Y que el feminicidio nos priva de todos los derechos.

Hablar de la violencia feminicida en Morelos ha sido como si estuviéramos agrediendo a algún funcionario, cuando en realidad son las instituciones de gobierno y el Estado los que no están cumpliendo con los instrumentos reconocidos internacionalmente y que deben aplicarse.

La actividad de las defensoras de derechos humanos es de alto riesgo en el país. Muchas han sufrido amenazas, agresiones, violencia. Y no podemos permitir que esto continúe así. Tenemos historias de lucha hoy más presentes que nunca.

Recuerdo que fue en 1977 cuando nos sumamos a todo el trabajo de Rosario Ibarra de Piedra y las Doñas en la lucha por la presentación con vida de  los desaparecidos. Ahí está el antecedente de nuestra Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos.

Desde entonces a la fecha hemos tratado de asumir el compromiso como defensora de derechos humanos, como feminista y como militante comprometida con las causas de los derechos de las mujeres, para contribuir en la construcción de una cultura de respeto a los derechos humanos en Morelos y en toda la República Mexicana.

Este trabajo lo hemos realizado en equipo, colectivamente, a través de redes, para documentar la violencia feminicida. Y eso nos ha permitido obtener resultados en materia legislativa y en políticas públicas. Como las investigaciones en coordinación con el Congreso de la Unión sobre la violencia feminicida en el Estado de Morelos, para impulsar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la tipificación penal del feminicidio, en diversas entidades federativas.

La Investigación de 13 años de feminicidio nos permitió solicitar la Alerta de Violencia de Género, que se aceptó para ocho municipios de Morelos el 10 de agosto del 2015: En Cuautla, Cuernavaca, Emiliano Zapata, Jiutepec, Temixco, Xochitepec, Yautepec y Puente de Ixtla. A un año de su aplicación denunciamos el incumplimiento de las medidas y exigimos una Alerta sin simulación. Consideramos que el mayor logro en éste año ha sido generar conciencia social de no aceptar ni un feminicidio impune más.

Queremos dejar constancia, que en ésta lucha hemos tenido el privilegio de caminar juntas mujeres feministas y compañeros solidarios de organizaciones sociales y sindicales, para construir una cultura de respeto, promoción y defensa de los derechos humanos en México.

Hoy festejamos a la vida misma. Como respirar. Como resistir. Y podemos compartir la palabra andante. Ese significado de las cosas que a lo largo de la vida nos va mostrando las opciones que conscientemente asumimos. Destino y causa común que no ha de ser si falta lo esencial. La tristeza que tratamos de enfrentar y desterrar cada que nos invade la impotencia de no lograr transformar ésta opresiva realidad más rápido de lo que queremos. La alegría por la que empeñamos nuestros mejores esfuerzos. La mirada de mujer que nos permite asumir los desafíos de construir un mundo sin opresión, explotación, desigualdad y violencia. Porque juntas lo lograremos si dedicamos nuestros esfuerzos a transformar la realidad que nos toca vivir.

 

Porque amamos, luchamos.

 

Muchas gracias.

 

Juliana G. Quintanilla.

 

14 de noviembre de 2016.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo derechos de las mujeres, Feminicidio, Feminismo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s