Archivo de la categoría: derechos laborales

Exigimos reinstalación despedidas de Rintex

 

Ya hemos cumplido un mes y una semana desde los primeros despidos del 21 de mayo y hasta el día 29 de mayo cuando se suscitaron  los despidos masivos de los  más de 40 trabajadoras/es

Hemos estado en un campamento frente a las instalaciones resistiendo a pesar de todas las adversidades del clima. Durante este tiempo hemos tenido vistas de todos los sindicatos y organizaciones del Pacto Morelos, en donde nos han mostrado su solidaridad con apoyo en especie y algunos fondos para resistir nuestra lucha.

Actualmente somos 25 trabajadoras/es  que estamos resistiendo, pero en estos días hemos sido sujetas de acoso, por parte de la empresa, en esta semana hemos tenido más de tres  visitas del señor Marcos  Erazo( jefe de seguridad) actuando de forma prepotente en el campamento, nos ha ido provocar, se burla de nosotras, nos dice que quiere tener evidencias, nos saca fotos y nos filma sin nuestro consentimiento, ha irrumpido   nuestro campamento, a pesar de que le hemos dicho que no puede estar allí, mucho menos a hostigarnos, por lo tanto queremos hacer  responsables al señor Marcos Erazo y a los directivos de la empresa y otros que resulten responsables de la empresa Rintex, por lo que nos pueda pasar estando en el campamento y en el trayecto  a nuestras casas.

Denunciamos también toda una campaña de desprestigio para nuestros asesores y los que estamos en el plantón, la gerencia de rintex ha  obligado a las y los compañeros activos a firmar una carta obscura, diciéndoles que si no firman no aseguran trabajo y que pensaran en sus familias, que no se acerquen a los del campamento, que no participen, que no nos escuchen, pero lo más grave es que la carta sita, según las y los Trabajadores activos,” dice  que no es la voluntad de los trabajadores cambiar el sindicato de protección Mártires de San Ángel, sindicato impuesto por los directivos de la empresa de Rintex”

También queremos aprovechar  este espacio para decir que la investigación que hizo la marca de Gap a través de la empresa de verite sea una investigación completamente imparcial, así como también la marca de gap tome acciones justas y claras a favor de las y los Tragadores despedidos y las y los compañeros activos.

 

Por lo anterior solicitamos:

Que  cese el acoso en el campamento y en el interior de la empresa

Que nos dejen ejercer el pleno derecho a la libertad de Asociación Sindical

 

Que no aceptamos, ni aceptaremos el Sindicato de Protección de la empresa Mártires de San Ángel.

Entablar una mesa de dialogo con los directivos de la empresa y la colación de las y los trabajadores de Rintex, con el fin de resolver el conflicto actual a través de la resolución de la situación de las trabajadoras despedidas, y acordar condiciones mínimas para el reconocimiento y respeto al derecho a la libertad de asociación de todas las trabajadoras de Rintex

 

Que intervenga el Gobernador Graco Ramírez para que conozca de primera mano la situación de violación de los derechos fundamentales de las trabajadoras de Rintex y que contribuya a una solución verdadera y duradera para las y los  trabajadores  de Rintex,  mejorando  la calidad de empleo para las y los   ciudadanos de Jiutepec

 

Centro de Apoyo al Trabajador, Frente Autentico del Trabajo, Coalición Independiente de Trabajadoras/es de Rintex, Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética  

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Exigimos reinstalación de trabajadoras despedidas de Rintex.

 

Las organizaciones del Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética elevamos nuestra voz para protestar por que se han incrementado los despidos arbitrarios de trabajadoras de la confección en la empresa Rintex, por lo que exigimos su reinstalación y respeto a su derecho a la organización sindical independiente.

Después de los despidos injustificados  del lunes 21 de mayo de las 5 compañeras y un compañero se ha intensificado la represión laboral. Los despidos injustificados no paran dentro de la Planta RINTEX. El día 29 de Mayo fueron despedidas más de 35 personas. Las demás compañeras que se quedaron a laborar y las que estaban despedidas no les permitieron salir, ni entrar al área de Confección. Cerraron las puertas hasta las 6:30 porque tenían que terminar la producción.

El día lunes 21 de mayo siendo las 11:00 am las y los trabajadores fueron llamados uno por uno, con el señor Marco Tulio, encargado de recursos humanos y el Abogado Eduardo Vasabe, para decirles que estaban despedidos por falta de trabajo. Ante lo anterior, el trabajador y las trabajadoras despedidas fueron a comunicar a sus compañeras lo ocurrido, llegando rápidamente el señor Marcos Erazo jefe de seguridad de la empresa,  y personal de vigilancia y sacaron a las compañeras de la  empresa de con tono de voz agresiva.

A las más de 35 personas despedidas  las mantuvieron todo el tiempo en un lugar del Área de Fumar (como si fuese un lugar de castigo) porque en ningún momento les dejaron mover, de hecho hubo compañeras que pidieron Salir a comprar algo para comer, entre ellas  compañeras embarazadas.  El jefe de seguridad Marcos Erazo no le importó la situación de la compañeras que no habían comido, menos a las embarazadas.

Por lo anterior solicitamos:

Primero: La reinstalación inmediata de las trabajadoras despedidas:, Olga Lidia Catalán Maldonado, Claudia Minerva Fierro, María Guadalupe Leizama Enedina Cruz Sánchez  y el trabajador Rogelio Cuevas y los más de 35 despidos masivos del día 29 de Mayo, Así como también solución a los casos de Nohemí Duran García  y Ruth Rodríguez Simón.

Segundo: El cese inmediato de cualquier acto de violencia y acoso contra las y los trabajadores de Rintex.

Tercero: Garantizar los medios efectivos para que las y los trabajadores de Rintex ejerzan de manera libre y segura su derecho de libertad sindical.

Cuarto: Entablar  una mesa de dialogo con los directivos de la Empresa, la Coalición sindical y las y los asesores.

 

Centro de Apoyo al Trabajador, Frente Autentico del Trabajo, Coalición Independiente de Trabajadoras/es de Rintex. Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética y los Derechos de las y los Trabajadores.

31 mayo 2018

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Por los 43 de Ayotzinapa y por los derechos laborales el 26 y 31 de enero 2018.

Este 26 de enero de 2018 llevaremos a cabo una actividad en el zócalo de Cuernavaca a las 10 de la mañana por los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, donde exigiremos el cumplimiento de las cuatro líneas de investigación hasta encontrarlos y establecer la verdad histórica y la justicia. También hemos acordado las organizaciones sindicales y sociales participar en la Jornada Nacional de Lucha en defensa de los derechos laborales que se realizará el 31 de enero mediante una Marcha Sindical Unitaria que iniciará a las 5 de la tarde del Calvario al zócalo de Cuernavaca.

Ante la falta de cumplimiento por parte de la PGR y de la Secretaría de Gobernación para llevar a cabo una investigación científica sobre el paradero de los 43 desaparecidos, las madres y padres de los 43 jóvenes normalistas llevaron sus demandas ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que haya una urgente investigación sobre los policías de Huitzuco, la participación del 27 batallón de infantería del Ejército, resultados sobre la telefonía celular de los 43 y el trasiego de droga de Iguala a Chicago. Por estas razones nos sumamos a la convocatoria de la Escuela Normal “Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa de Guerrero y de las madres y padres de los 43 estudiantes desaparecidos a la XL Acción Global por Ayotzinapa y México, para el 26 de enero a las 10 de la mañana en el zócalo de Cuernavaca. Denunciamos el incremento de la represión a quienes luchan en nuestro país, como la detención policiaca de decenas de maestros en Morelia Michoacán, la masacre en Cacahuatepec, Guerrero de policías comunitarios y la detención del vocero del Comité de Defensa de la Parota y campesinos por parte del Ejército y policía federal, así como las amenazas a reporteros que cubren la actividad de la caravana del CIG y Marichuy por Michoacán, donde también fue víctima de feminicidio la activista Lupita Campanur, comunera de Cherán. Todo esto en el contexto de la impugnada Ley de Seguridad Interior que ya se aplica sin que aún la SCJN haya resuelto su inconstitucionalidad.

Los derechos humanos y las libertades democráticas están bajo ataque igual que las condiciones de vida de la mayoría de la población trabajadora por las políticas neoliberales y privatizadoras, así como la legislación secundaria en materia de derechos laborales, además de que crece la miseria y el desempleo así como los bajos salarios, ya que los precios de los productos básicos se han incrementado de manera importante y si se considera como punto de partida la inflación, las demandas de aumento al salario deberán estar por arriba de 6% e incluso hasta 10%, como demandan sindicatos como el SITIMTA y STRM. Las organizaciones sindicales de sectores como minería, telefonistas o radio y televisión, consideran que el incremento debe estar acorde con el comportamiento de los precios de la canasta básica. Cabe recordar que el salario mínimo para este año registró un incremento de 10.4% aprobado por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos; mientras que en el 2017 el aumento fue de 9.6%; de ahí que las organizaciones sindicales sostengan que los salarios contractuales deberán fijarse a partir de 10% de incremento. El último reporte del Banco de México sobre las revisiones salariales contractuales informó que el promedio de aumento fue de 5.08%; siendo las empresas privadas las que otorgaron el mayor incremento, las públicas apenas 3.9 por ciento. Por todo ello, nos movilizaremos el 31 de enero a las 5 de la tarde del Calvario al zócalo de Cuernavaca de manera unitaria.

Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética y los Derechos de las y los Trabajadores: STRM Sección 10, SME División Cuernavaca, SITIMTA, CIDHM, M17 Mayo ALM, STUNAM, Sindicato de Cultura Delegación INAH, MMB, CEBs, Yanga, PCM, OPT, Mopim-CNPA-MN.

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8 de marzo, Día Internacional de las mujeres trabajadoras.

La lucha contra la opresión, la explotación, la violencia y la discriminación contra las mujeres tiene una referencia histórica el 8 de marzo. Los derechos de las mujeres se han construido históricamente, no han sido producto de concesiones gratuitas desde el poder, son logros desde el movimiento, donde el feminismo y los derechos humanos forman parte del proceso de lucha anticapitalista y antipatriarcal.

El 8 de marzo se trata de una fecha emblemática en la lucha por los derechos de las mujeres. En Nueva York, marzo de 1908, más de 15.000 personas exigieron en las calles de la Gran Manzana mejoras salariales, derecho al voto, reducción de jornada y condiciones laborales dignas. Eran las herederas de las obreras del textil neoyorquino que ya en 1857, también en marzo, comenzaron a movilizarse por sus derechos laborales hasta crear sus propios sindicatos dos años más tarde. El origen de las protestas de marzo se dio por el trágico incendio de la fábrica Triangle Shirtwais de Nueva York, en el que el 25 de ese mes murieron 146 trabajadores, la mayoría mujeres, debido a la falta de medidas de seguridad. Este suceso fue el germen del Sindicato de Trabajadoras de la Confección, uno de los más influyentes en EE.UU.

Estos antecedentes fueron retomados en el Congreso de la Internacional Socialista propuesta de Clara Zetkin en 1910, aprobaron que el 8 de marzo se conmemorara el día internacional de las mujeres trabajadoras.

Será hasta 1975 cuando la ONU adopta esta fecha para generalizarla y es en 1977, cuando se proclamó en Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.

Destacar la resistencia de trabajadoras despedidas de Confitalia quienes desde el año 2001, aún no reciben su liquidación económica ya ganada y las trabajadoras del SME que desde 2009 han padecido las consecuencias de la ilegal desaparición de la CLyFC. Actualmente existen temas de preocupación que no han sido atendidos con políticas públicas y que se han agudizado, afectando los derechos de las mujeres, tales como la concentración de la riqueza en unos cuantos capitalistas, el incremento de la explotación de la mano de obra femenil, la feminización de la pobreza, la militarización y el crecimiento del narcotráfico, la trata de personas, la explotación sexual y comercial, la impunidad y el feminicidio.

Recuperar la herencia histórica feminista del 8 de marzo es fundamental para no bajar la guardia en la lucha por el respeto pleno a los derechos de las mujeres y evitar su utilización institucional que trata de invisibilizar los aportes del movimiento feminista a ésta lucha.

Feminicidio: El feminicidio en Morelos se puede detener con una mayor voluntad política de todas las instituciones de Gobierno. El derecho a la vida, la seguridad y la libertad de las mujeres no admite demora alguna. Si bien las causas estructurales de la violencia feminicida están asociadas al sistema patriarcal y capitalista de injusticia social y desigualdad que estamos padeciendo, no implica que haya que esperar hasta su modificación para ver un cambio en cuanto el respeto a los derechos que como mujeres se debe tener por parte del Estado. Es claro que no se ha logrado el objetivo fundamental de garantizar la seguridad de las mujeres, el cese de la violencia en su contra y eliminar las desigualdades producidas, cultural y políticamente que agravia sus Derechos.  La Violencia Feminicida se ha debido a la omisión del Estado en la preservación, así como a la inexistencia de una política de Estado para impulsar el desarrollo social de las mujeres y la vigencia de sus Derechos La violencia feminicida, cuando no se detiene, se expande hacia otros sectores y termina incrementando los niveles y las formas.

De Enero a Diciembre del 2016, hemos documentado un total de 97 feminicidios. En Diciembre se documentó la cifra más alta de los últimos meses con 16 casos.

Defensoras:

Por defender nuestros derechos laborales, fuimos reprimidas salvajemente por el gobierno panista de Estrada Cajigal en Morelos, relata Griselda Taboada Escobar, en una de las 28 entrevistas publicadas en este documento. Defensoras Somos Todas, muestra que en un país como México, donde los altos índices de violencia e inseguridad desdibujan tanto a los agresores como los agredidos, ejercer la convicción de ser defensora de derechos humanos es una decisión de riesgo. Las violencias que sufrimos como defensoras aumentan ya que a la violencia de los diversos contextos donde ejercemos nuestra labor, se suma la violencia de género por ser mujeres y la criminalización y represión por ser defensoras de derechos humanos. La violencia muchas veces comienza cuando el gobierno y la sociedad no reconocen nuestro papel de defensoras invisibilizando nuestro quehacer, cuando las mujeres han asumido un papel protagónico como defensoras de derechos humanos. Esto nos pone en una situación de mayor vulnerabilidad e incrementa los riesgos a los que nos enfrentamos.

Para ampliar la información de todo lo aquí presentado puedes buscar en

www.facebook.Comisión Independiente de Derechos Humanos blog: cidhmorelos.wordpress.com

http://redtdt.org.mx/?p=7917          http://redtdt.org.mx/?p=5654

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LA LUCHA POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES.

Ponencia presentada por Marco Aurelio Palma Apodaca, Coordinador Jurídico de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, en el Foro sobre los Derechos de las Mujeres Trabajadoras, realizado en el auditorio del Instituto mexicano de Tecnología del Agua, el 3 de marzo de 2017, convocado por el SITIMTA y el Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética, en el marco de la conmemoración del 8 de marzo con el Paro Internacional de las Mujeres.

 Los derechos laborales y desigualdad salarial.

Por causa del actual modelo económico neoliberal nuestro país está sumido en una crisis general, teniendo mucho que ver en esto el proceso de implementación de las llamadas reformas estructurales por parte del régimen priista de Peña Nieto. Hasta ahora se están poniendo en práctica toda una serie de medidas que están afectando los derechos de la mayoría de la población y muy especialmente de los que depende del trabajo asalariado para subsistir. La razón es fácil de explicar: quienes representan a la mayoría de las instituciones de este gobierno no fueron nombrados por los trabajadores y trabajadoras, ni nunca han representado sus intereses, sino los del gran capital transnacional. El pueblo enfrenta sacrificios, se aprieta el cinturón y la pobreza, la explotación, la injusticia y la represión crecen en forma por demás acelerada.

En dicho contexto es necesario recordar la razón principal por la que existen los sindicatos y es sin duda alguna la defensa de los intereses de la clase trabajadora y coincidimos por demás, en que las organizaciones sindicales son una herramienta colectiva por la cual se pueden lograr nuevas conquistas de carácter social, económico, organizativo, y todo lo relativo a la organización del trabajo. El formar parte de un sindicato libre y democrático es sin duda un derecho laboral cuyo reconocimiento se ha ido conquistando a lo largo de la historia, principalmente a principios del pasado Siglo por lo que contribuyeron de manera importante en ello, la Revolución Mexicana (1910) y la Revolución Rusa (1917). Se considera que el goce de estos derechos por igual requiere de una participación activa y positiva del aparato del Estado y de los funcionarios públicos a fin de satisfacer las necesidades socioeconómicas de la población. El Derecho al Trabajo es un derecho social que implica: gozar de un salario justo y equitativo, de tener descanso, a sindicalizarse, a organizar y estallar una huelga cuando exista necesidad. Dichos derechos fundamentales todo el tiempo han sido reclamados por los trabajadores y trabajadoras y en nuestro país hasta fueron reconocidos en 1917 en la Constitución Política Mexicana especialmente en su Artículo 123 al establecer sustancialmente que “Toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil” (…). Por consecuencia convirtió al Estado en el responsable de hacerlos efectivos. Todos y cada uno de estos derechos son indispensables para que los trabajadores y trabajadoras vivan con dignidad. La cruda experiencia vivida por la clase trabajadora en los últimos años es producto de un tejido de diversos factores, entre los que se cuenta la implementación de lo que gobierno ha dado en llamar –flexibilización-  representada hoy en la aprobación de la contrarreforma laboral (siendo parte también de las referidas reformas estructurales) que se manifiesta sobre todo en la reestructuración productiva, a través de la flexibilización de las relaciones laborales, que significa hacer flexible los derechos conquistados por los trabajadores y trabajadoras durante una larga historia de lucha. Con la implementación de dicho proyecto neoliberal, los derechos laborales sufren cada vez mayor deterioro: aumentan las cargas de trabajo; se pierde el poder adquisitivo del salario; se flexibilizan los contratos colectivos, hay dificultades para integrar una organización gremial democrática y se vive constantemente bajo la amenaza de perder el empleo bajo cualquier pretexto, por ejemplo, si el trabajador o trabajadora llega a manifestar algún tipo de denuncia o cuestionamiento sobre las condiciones de trabajo, es tratado como delincuente y castigado con el despido. La situación del país es alarmante, el gobierno afirma que se cumplen las leyes y se respetan los derechos humanos, pero por el contrario estos se están violentando de tal manera que son más los trabajadores y trabajadoras que se encuentra sin empleo estable y sin protección alguna. En el mismo contexto hacemos notar la terrible desventaja en cuanto a las condiciones de vida y de trabajo de las mujeres en el mundo y nuestro país, por lo que nos permitimos rescatar algunos datos que ejemplifican con exactitud tal situación.

En México actualmente hay casi 20 millones de mujeres que trabajan y un número considerable de ellas no reciben remuneración por su labor; entre profesionistas, los hombres ganan más que las mujeres; entre funcionarios y administradores, acurre lo mismo y en el comercio los varones se benefician de ingresos bastante superiores a los percibidos por las mujeres. Según el índice de discriminación salarial calculado para el año 2016 era necesario incrementar en promedio 5.1% el salario que se les paga a las mujeres para lograr la equidad salarial.

El grupo de ocupación que representa la mayor desigualdad en ventaja para los hombres es el de los trabajadores industriales, artesanos y ayudantes, (grupo en el que tendría que incrementarse el salario de las mujeres un 31.8% para igualarlo con el de los hombres). En el caso de quienes se dedican al comercio corresponde un 10.8% y 14.0% para las y los profesionales, técnicos y trabajadores del arte. Entre las y los oficinistas la brecha es de 10.5% y para funcionarios públicos y gerentes del sector privado, la magnitud de cambio necesaria para igualar los salarios es del 28.4%; en tanto que para trabajadores de la educación la brecha de género es de 1.5%.

Para 2016 la disparidad salarial entre trabajadores en actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas y de caza y pesca es de 3.1% de diferencias a favor de las mujeres y solamente entre trabajadores en servicios personales, el salario de la mujeres supera al de los hombres en 13.7%; entre las y los conductores y ayudantes de conductores de maquinaria móvil y medios de transporte la discriminación salarial alcanza 1.0% y entre trabajadores en servicios de protección y vigilancia y fuerzas armadas es de 2.0%.

Es importante señalar que cuando el número de mujeres ocupadas aumenta, las economías crecen incluso más rápido.

En nuestro país 78 de cada cien hombres y 43 de cada cien mujeres participan en actividades económicas. A pesar del incremento durante las últimas décadas de la participación femenina en el trabajo remunerado, sigue siendo muy por debajo debido a muchos factores como la discriminación en las practicas de contratación, remuneración, movilidad y ascenso; las condiciones de trabajo inflexibles; la insuficiencia de servicios tales como guardería así como la distribución inadecuada de las tareas en el hogar, entre otros.

En este sentido, la tasa de participación de mujeres y hombres en el trabajo doméstico fue de 96.2 y 63.7 por ciento respectivamente (2015).

El ingreso promedio por hora trabajada fue de 32.6 pesos para los hombres y 32.2 para las mujeres, mientras que el promedio de horas trabajadas a la semana por parte de los hombres fue de 45.4 y por parte de las mujeres 37.6 horas. La Población Económicamente Activa (PEA) no ocupada o desempleada correspondió a 4.2 por ciento de la población masculina y la femenina 4.6. Como resultado de la diferencia en la participación económica de hombres y mujeres, en la población adulta mayor (60 y mas) de igual manera se ven reflejadas pues en el año 2015 la tasa de jubilación de la población de 60 años y más edad fue de 25.9 para los hombres y 9.1 por ciento para las mujeres.

También a nivel internacional las cifras hablan por sí solas:

Según la ONU esa drástica disparidad salarial amenaza (si no se toman medidas al respecto) con seguir durante muchos años, y en las organizaciones sindicales no es la  excepción.

A lo largo de su vida laboral, las mujeres siguen experimentando grandes dificultades para acceder a empleos decentes. Solo se han logrado mejoras mínimas desde la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, por lo que existen grandes brechas que deben colmarse con la puesta en marcha de distintas agendas, acciones e iniciativas.

Las mujeres tienen más probabilidades de estar desempleadas que los hombres, y las tasas de desempleo son del 5,5 por ciento en el caso de los hombres y del 6,2 por ciento en lo respecta a las mujeres (de acuerdo a las consideraciones de la Organización Internacional del Trabajo OIT, el desempleo trae consigo dificultades que inciden negativamente en la calidad de vida y la seguridad de las personas. Asimismo, los priva del acceso a los beneficios del desarrollo).

A escala mundial, la brecha salarial entre hombres y mujeres se estima en el 23 por ciento; en otras palabras, las mujeres ganan el 77 por ciento de lo que ganan los hombres. Se necesitaran más de 70 años para colmar totalmente la desigualdad salarial por motivo de género (según estudio e investigaciones de la OIT).

Ahora bien, si las humillantes condiciones de vida de los trabajadores mexicanos resultan escandalosas desde la perspectiva de los derechos humanos, aquellas vividas por las mujeres en el campo laboral lo son aún más, Como lo muestran los datos anteriores. Y por si no fuera suficiente, enfrentan además de las condiciones que les obligan, el ser parte también de una planta productiva, la responsabilidad de la maternidad, educación, salud y alimentación de los hijos e hijas; la administración de la economía familiar; y la responsabilidad de erguirse como el pilar de la familia.

Hacer compatibles estas responsabilidades con las que exige el trabajo asalariado significa para las mujeres un doble esfuerzo, el cual se incrementa con la tarea de desarrollar un proceso personal, con más mujeres y con su familia y grupos de referencia, para reivindicar sus derechos e ir construyendo una identidad de persona libre digna, lo cual representa un gran reto para quienes se han dado a la tarea de promover y defender los derechos laborales.

Las mujeres mexicanas enfrentan una doble paradoja social:

La responsabilidad exclusiva de las tareas domésticas y el cuidado de los hijos; junto con un ambiente de discriminación, desigualdad y segregación en el trabajo.

Esa discriminación está justificada por las diferencias biológicas entre los sexos y se aplica sobre todo cuando la mujer se embaraza, ante la cual es hostilizada y despedida del empleo, o cuando los jefes o compañeros de trabajo pretenden imponer un mal entendido para hostigar sexualmente a sus compañeras y subordinadas.

En el mercado laboral se establecen las condiciones para preservar la división sexual del trabajo. A las mujeres se les limitan las posibilidades, a un conjunto de actividades consideradas tradicionalmente como “femeninas” a saber: en el comercio informal, preparación y venta de alimentos, servicio doméstico, costura de prendas de vestir; puestos de trabajo que requieren poca calificación, perciben baja remuneración, con menor prestigio social y en áreas no industrializadas.

A pesar de que existen convenios internacionales y disposiciones legales nacionales que garantizan la igualdad entre los sexos, en la práctica, estas reglamentaciones son letra muerta. En México las mujeres enfrentan cotidianamente problemáticas como el hostigamiento y el abuso sexual en el empleo, los despidos por embarazo, la segregación y la violencia laboral.

Esa discriminación de género, perpetuada a través de las relaciones sociales de poder, establece las condiciones para que las mujeres asuman sobrecargas de trabajo que afectan su salud y les resta tiempo para fortalecer su preparación y su liderazgo; lo que les dificulta el acceso a posiciones de poder; y conlleva a que se encuentren sometidas bajo las órdenes de sus jefes varones, quienes las consideran como objetos de los que pueden disponer en razón de su sexo.

Ante dicha problemática los gobiernos no pueden descartar la aplicación de políticas públicas a favor de la equidad. En el ámbito laboral, se podrían aplicar programas permanentes que atiendan de manera especial a las mujeres trabajadoras a partir de equipos interdisciplinarios de abogadas, psicólogas, trabajadoras sociales, médicas y psicólogas quienes podrían brindar una atención especial, humana y de calidad con perspectiva de género, sobre todo en los casos de hostigamiento sexual, despido por embarazo y violencia laboral.

Hace falta crear más instancias a favor de la equidad en el trabajo, además de impulsar una serie de acciones para avanzar en este tema como son: el establecimiento de instancias especializadas en la atención a la mujer trabajadora en todo el país; la generación de políticas públicas de equidad en el ámbito laboral, a fin de dar su justo valor a la contribución de las mujeres en términos económicos, culturales y políticos; la profundización e incorporación de la problemática de género en la Ley Federal del Trabajo para atender problema de hostigamiento sexual y despido por embarazo; la difusión de campañas de sensibilización y educación sobre la problemática humana y laboral de las mujeres trabajadoras; y la creación de las condiciones sociales y laborales para una más equitativa distribución de las tareas domésticas y el cuidado de los hijos e hijas. Solo así se podrá construir un país más democrático y justo, ya que ninguna política de combate a la pobreza o de desarrollo social será viable si persiste la discriminación y segregación contra el trabajo de la mujer.

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Defender la soberanía alimentaria y energética y los derechos de la clase trabajadora.

Las organizaciones sindicales y sociales en Morelos aglutinados en el Pacto por la Soberanía Alimentaria y Energética, desde la firma del mismo nos hemos movilizado por la defensa de los derechos humanos y los derechos de la clase trabajadora como parte de la lucha contra las reformas neoliberales y privatizadoras.

Hoy en Morelos reivindicamos la independencia de la clase trabajadora frente a quienes pretenden que nos unamos a fuerzas reaccionarias y de derecha que siempre han defendido y fortalecido el sistema capitalista que nos oprime y explota.

Sabemos que la inconformidad social y popular en Morelos ha venido creciendo y extendiéndose hacia diferentes sectores, inclusive hacia sectores empresariales que ven afectados sus intereses porque el neoliberalismo es una fase de alta concentración de las ganancias capitalistas en unas cuantas manos y va afectando a la inmensa mayoría de la población.

Fortalecer las luchas de la clase trabajadora es necesario más que nunca para no dejarnos utilizar por quienes se disputan la conducción política del Estado para fortalecer sus propios intereses, ya que muchos de ellos han ocupado cargos anteriores y han mostrado la misma corrupción que hoy critican.

Es claro que la protesta social en las calles es necesaria para hacer visible los graves problemas que no son resueltos por el gobierno del Estado que encabeza Graco Ramírez, quien coincide en la fundamental con la política que aplica Peña Nieto a pesar de que sean de partidos diferentes, pero que juntos han construido un sistema de dominación antipopular, autoritario, antidemocrático y represivo.

Nuestras organizaciones han estado en la primera línea de lucha contra las reformas estructurales y nos han golpeado mediante políticas represivas y autoritarias, criminalizándonos por defender nuestros derechos laborales, como lo ha hecho el SME resistiendo durante 7 años hasta lograr derrotar el intento panista-calderonista de liquidar a 44 mil trabajadores de la CLyFC, ya que se logró mantener en resistencia a 16,599 trabajadores que han defendido sus derechos y ahora han constituido una cooperativa y generarán electricidad para poder ofrecer tarifa social a usuarios hoy aglutinados en la ANUEE.

Nos opusimos a la reforma laboral porque tendría efectos terribles para toda la clase obrera y las consecuencias las podemos ver en la existencia de 27 millones de trabajadores informales, sin prestaciones sociales ni estabilidad en el empleo, con salarios mal pagados y sin contratos colectivos.

Rechazamos la reforma energética porque sabemos que las riquezas nacionales están siendo entregadas al capital trasnacional y por eso les urgen proyectos como el de la termoeléctrica de Huexca, acueducto y gasoducto en Cuautla y Ayala, y la entrada masiva de empresas que liquidan la soberanía nacional en materia de energéticos pero también sobre la tierra y el territorio, como fue el propósito inicial de la reforma agraria privatizadora.

Por oponernos a las reformas neoliberales hemos sufrido persecución y encarcelamiento de dirigentes sindicales y sociales, nos han tratado de dividir, criminalizar y reprimir mediante el uso de fuerzas policiacas y militares.

Rechazamos la reforma educativa impuesta a través de la punta de fusil, como ha ocurrido en Nochixtlán de manera bárbara, pero que se ha expresado en múltiples ocasiones contra el magisterio democrático y el pueblo que exige respeto a la educación pública, laica, gratuita y científica como establece la Constitución. La desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa atenta contra el derecho humano a la vida y la libertad, y pretenden acabar con las noirmales rurales, por lo que no hemos dudado en apoyar la lucha por la presentación con vida de todos los desaparecidos y desaparecidas que ya se eleva a más de 27 mil en todo el país.

Nos movilizamos en defensa de los derechos de las mujeres que son víctimas de feminicidio en Morelos, como lo ha documentado la Comisión Independiente de Derechos Humanos, con más de 688 casos de feminicidio del año 2000 al 2016, por lo que hemos demandado la aplicación de la Alerta de Violencia de Género en todo el estado sin simulación alguna por parte de las autoridades del gobierno de Morelos.

Defendemos el derecho a la sindicalización de las y los compañeros del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua ante la violación de derechos laborales del gobierno, ya que sabemos que los sindicatos son instrumentos de lucha cuando son democráticos y de lucha independiente como nuestros sindicatos de Telefonistas, del STUNAM, del SME, de Cultura (INAH), del magisterio en sus expresiones de la CNTE y del MMB, recuperando la tradición histórica del sindicalismo independiente y de lucha en Morelos desde los años 70s.

En todas estas luchas nos hemos unido para combatir a las políticas de los gobiernos neoliberales y privatizadores, por ello es que vemos con satisfacción que otros sectores se sumen a la lucha y despierten frente a los abusos de poder.

Por ello es que, aprendiendo de la memoria histórica, también reivindicamos la necesidad de llevar a cabo alianzas con organizaciones con quienes coincidimos en exigir respeto pleno a nuestros derechos humanos y de ninguna manera estamos de acuerdo en hacer alianzas con quienes siempre han estado del lado del poder y de los dueños del capital.

Luchamos contra la pobreza, la miseria, el desempleo, la exclusión y la discriminación que sufre la mayoría de nuestro pueblo, mientras los ricos disfrutan de privilegios derivados de la explotación de la clase trabajadora y no de su propio esfuerzo. Por eso, defendemos la soberanía alimentaria y  la lucha indígena campesina por la tierra y el territorio ante los proyectos mineros, energéticos, carreteros y toda clase de megaproyectos que van acabando con la capacidad de producir nuestros propios alimentos y disfrutar de lo que nos pertenece.

Hoy más que nunca llamamos al pueblo trabajador a la lucha y a la defensa de los derechos de la clase trabajadora.

Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética los Derechos de las y los Trabajadores y las Garantías Constitucionales.

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Primero de Mayo 2016, 9 a.m. del IMSS Plan de Ayala al Zócalo de Cuernavaca.

Fortalecer la solidaridad.
Avanzar en la organización Independiente

Porque la conciencia histórica de la clase obrera y del pueblo trabajador solamente se forja en medio de las luchas y de la solidaridad, es que mantenemos en alto las banderas de la dignidad y la resistencia para poder construir una alternativa frente al capitalismo depredador y excluyente que nos hunde en la barbarie, la miseria, la violencia, el desempleo, el hambre, la pobreza, y trata de eliminar nuestras conquistas laborales y derechos humanos que han sido producto de las luchas de los pueblos y no concesiones de los de arriba.

Este Primero de Mayo de 2016 será un ejemplo de participación consciente y organizada desde nuestros centros de trabajo y pueblos y comunidades para salir a las calles hermanados codo a codo con quienes vivimos de nuestro propio trabajo y no explotamos a los demás para enriquecernos como lo hacen los dueños del gran capital en México y en el mundo, donde el 99% de indignados protestamos contra el 1% de los que concentran la riqueza que todos producimos.

Esta convocatoria la estamos haciendo para todas las organizaciones sindicales y sociales independientes, para salir en marcha a partir de las 9 de la mañana desde el IMSS de Plan de Ayala hasta el zócalo de Cuernavaca, donde culminaremos con un mitin. Desde ahora expresamos nuestra solidaridad con la lucha de muchos años que sostienen las obreras de la costura de Confitalia que exigen el pago justo de sus liquidaciones, el apoyo a las caravanas indígenas y campesinas que han bajado desde las montañas a levantar su digna voz, el apoyo a trabajadores del transporte que exigen respeto a sus condiciones de trabajo, así como expresamos el apoyo a la huelga que hicieron en días pasados casi 4 mil obreros del Sindicato Independiente de Nissan, y el apoyo al magisterio de bases que ha sufrido la retención de salarios a 23 maestras y maestros que están amenazados de sufrir despido laboral por oponerse a la evaluación punitiva.

Defender a quienes defienden los derechos humanos, exigir cumplimiento de la Alerta de Violencia de Género contra los feminicidios, respeto al derecho humano de usuarias y usuarios de energía, solidaridad con el SITIMTA que ha sufrido despidos por exigir contratación colectiva, apoyo a la reinserción laboral de los trabajadores del SME, apoyo a los sindicatos telefonista y del STUNAM en sus procesos democráticos internos para fortalecer la lucha en defensa de sus derechos laborales y la democracia sindical, apoyo a comerciantes del ALM contra proyectos de remodelación privatizadora y respaldo a las cooperativas independientes frente a instituciones financieras que lucran con los ahorros de jubilados y pensionados. Hemos mantenido las demandas unitarias frente a las reformas neoliberales y privatizadoras y sus efectos devastadores, con el incremento en las detenciones arbitrarias a quienes se oponen y se les criminaliza con leyes como la llamada Ley Atenco y la legislación que faculta declaración de suspensión de garantías en manos del Ejecutivo, que muestran la represión de un Estado que utiliza el Mando Único y los militares para violar sistemáticamente los derechos humanos, incrementar las desapariciones como los de los 43 y más de 27 mil en todo el país, y generaliza la inseguridad.

Por un primero de Mayo Independiente y de lucha en Morelos.

Atentamente.
Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética los Derechos de las y los Trabajadores y las Garantías Constitucionales.

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