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Agradecemos mensajes de felicitación por Reconocimiento “Ponciano Arriaga Leija 2016”

Un gran agradecimiento por sus mensajes, que son una oportunidad de compartir alegrías y esperanzas.

Ustedes nos han acompañado en este caminar por calles y veredas, elevando la voz, para protestar por cada injusticia que nos golpea y que nos degrada como seres humanos.

Saben que valoramos las muestras de solidaridad porque nos identificamos con quienes luchan cotidianamente por hacer de la dignidad una piedra de toque.

Nos parece muy importante que se reconozca el trabajo que cada integrante de la CIDHM hemos seguido en el proceso de la Alerta de Violencia de Género en Morelos, la cual solicitamos y fue decretada en 2015, porque nos da fortaleza para contnuar luchando.

Con sus palabras de felicitación escritas en diversos mensajes, reconociendo el trabajo y sumándose a la defensa, denuncia  y reclamo de justicia  para las mujeres, es una muestra de que nos estamos solas en ésta lucha.

Y tengan la seguridad que ello nos permite un respiro en medio de un clima de agresiones constantes en este trabajo en la defensa de derechos humanos que realizo desde hace 40 años en Morelos.

Este reconocimiento “Ponciano Arriaga Leija 2016” nos permite visibilizar no solamente a las personas sino a la demanda por la erradicación de la violencia feminicida en México. Nos fortalece para mantener la demanda en alto.

Atentamente.

Juliana G. Quintanilla

Coordinadora General de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos A. C.

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Palabras de Juliana G. Quintanilla al recibir el reconocimiento “Ponciano Arriaga Leija 2016” de la Comisión de Derechos Humanos del D.F.

Un gran corazón para amar y conciencia para luchar. Agradezco a la Comisión de Derechos Humanos del DF, ésta oportunidad de compartir alegrías y esperanzas por lo que hemos luchado gran parte de nuestra vida consciente. Hemos caminado por calles y veredas, elevando nuestra voz, para protestar por cada injusticia que nos golpea y que nos degrada como seres humanos. Valoramos las muestras de solidaridad porque nos identificamos con quienes luchan cotidianamente por hacer de la dignidad una piedra de toque.

Sabemos que nuestras raíces tienen historia en las luchas feministas y por los derechos humanos, por lo que nos congratulamos de recibir éste premio “Ponciano Arriaga Leija”, quien en 1847 presentó la propuesta para el establecimiento de la Procuraduría de Pobres, como institución defensora de derechos, en su natal estado San Luis Potosí.

 

Este reconocimiento permite visibilizar no solamente a las personas sino a la demanda por la erradicación de la violencia feminicida en México. Nos fortalece para mantener la demanda en alto, porque nos parece muy importante que se reconozca el trabajo que cada integrante de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos hemos seguido en el proceso de la Alerta de Violencia de Género en Morelos, la cual solicitamos y fue decretada en 2015.

Este premio que me concede la Comisión de Derechos Humanos del DF, crea condiciones para respaldar mi actividad cotidiana ante el clima de riesgo en el cual las defensoras de derechos humanos trabajamos en el país.  Porque Defensoras Somos Todas. Y el hecho de que ésta instancia oficial reconozca el trabajo que estamos haciendo de defensa, denuncia  y reclamo de procuración de justicia  para las mujeres, es un respaldo importante, para respirar en medio de un asfixiante clima de agresiones.

En este trabajo en la defensa de derechos humanos que realizamos desde hace 40 años en Morelos, asumimos la idea feminista de que los derechos de las mujeres son derechos humanos. Y que el feminicidio nos priva de todos los derechos.

Hablar de la violencia feminicida en Morelos ha sido como si estuviéramos agrediendo a algún funcionario, cuando en realidad son las instituciones de gobierno y el Estado los que no están cumpliendo con los instrumentos reconocidos internacionalmente y que deben aplicarse.

La actividad de las defensoras de derechos humanos es de alto riesgo en el país. Muchas han sufrido amenazas, agresiones, violencia. Y no podemos permitir que esto continúe así. Tenemos historias de lucha hoy más presentes que nunca.

Recuerdo que fue en 1977 cuando nos sumamos a todo el trabajo de Rosario Ibarra de Piedra y las Doñas en la lucha por la presentación con vida de  los desaparecidos. Ahí está el antecedente de nuestra Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos.

Desde entonces a la fecha hemos tratado de asumir el compromiso como defensora de derechos humanos, como feminista y como militante comprometida con las causas de los derechos de las mujeres, para contribuir en la construcción de una cultura de respeto a los derechos humanos en Morelos y en toda la República Mexicana.

Este trabajo lo hemos realizado en equipo, colectivamente, a través de redes, para documentar la violencia feminicida. Y eso nos ha permitido obtener resultados en materia legislativa y en políticas públicas. Como las investigaciones en coordinación con el Congreso de la Unión sobre la violencia feminicida en el Estado de Morelos, para impulsar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la tipificación penal del feminicidio, en diversas entidades federativas.

La Investigación de 13 años de feminicidio nos permitió solicitar la Alerta de Violencia de Género, que se aceptó para ocho municipios de Morelos el 10 de agosto del 2015: En Cuautla, Cuernavaca, Emiliano Zapata, Jiutepec, Temixco, Xochitepec, Yautepec y Puente de Ixtla. A un año de su aplicación denunciamos el incumplimiento de las medidas y exigimos una Alerta sin simulación. Consideramos que el mayor logro en éste año ha sido generar conciencia social de no aceptar ni un feminicidio impune más.

Queremos dejar constancia, que en ésta lucha hemos tenido el privilegio de caminar juntas mujeres feministas y compañeros solidarios de organizaciones sociales y sindicales, para construir una cultura de respeto, promoción y defensa de los derechos humanos en México.

Hoy festejamos a la vida misma. Como respirar. Como resistir. Y podemos compartir la palabra andante. Ese significado de las cosas que a lo largo de la vida nos va mostrando las opciones que conscientemente asumimos. Destino y causa común que no ha de ser si falta lo esencial. La tristeza que tratamos de enfrentar y desterrar cada que nos invade la impotencia de no lograr transformar ésta opresiva realidad más rápido de lo que queremos. La alegría por la que empeñamos nuestros mejores esfuerzos. La mirada de mujer que nos permite asumir los desafíos de construir un mundo sin opresión, explotación, desigualdad y violencia. Porque juntas lo lograremos si dedicamos nuestros esfuerzos a transformar la realidad que nos toca vivir.

 

Porque amamos, luchamos.

 

Muchas gracias.

 

Juliana G. Quintanilla.

 

14 de noviembre de 2016.

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Ni una más. Ni un feminicidio impune más. Nos queremos vivas.

En Morelos nos sumamos a la jornada continental de lucha contra el feminicidio. Desde Argentina a México, se elevan las voces de protesta contra tantos asesinatos cometidos en contra de mujeres por el hecho de ser mujeres. Es inaceptable permanecer indiferentes ante esta ola feminicida que termina con la vida y la libertad de todas las mujeres y degrada la condición humana.

Con la asistencia del Sindicato Mexicano de Electricistas, del Sindicato de Telefonistas, Sindicato de Cultura, Sindicato del IMTA, Coalición de Jubilados, Movimiento 17 de Mayo del ALM, Comisión Independiente de Derechos Humanos, PCM, OPT-Jubilados Magisterio, se llevó a cabo la asamblea semanal del Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética, el 17 de octubre de 2016 y se tomó el acuerdo de emitir un pronunciamiento en contra de la violencia feminicida en el marco de la jornada nacional de lucha del día 19 de octubre, a las 10 de la mañana en el zócalo de Cuernavaca, para fortalecer la lucha por los derechos de las mujeres y la Alerta de violencia de Género que impulsamos junto con la CIDHM.

El 28 de julio de 2015 el Gobierno Federal declaró en el Estado de México la primer alerta de género en el país. La segunda fue declarada el 10 de agosto en Morelos, le siguieron Jalisco y Michoacán. Si bien el objetivo de dichas alertas es implementar las acciones necesarias para garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, la realidad es otra.

Los asesinatos contra las mujeres son una constante en este sexenio, vivimos una realidad dramática que va aparejada con la impunidad y normalización de la violencia hacia las mujeres. Su vida y su seguridad no son prioridad ni está en la agenda de los gobiernos estatales ni federales.

En el caso de Morelos, estado que recientemente cumplió un año con la alerta de género, las propias autoridades estatales la descalifican y no se ha creado el banco de datos a nivel nacional que pueda documentar patrones que ayuden a prevenir la violencia contra las mujeres. Esta responsabilidad está a cargo del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) y a la fecha no hay nada. En cuanto a las medidas a implementar, no se ha eliminado la práctica recurrente de algunos medios de comunicación que en sus espacios revictimizan a las mujeres violentamente asesinadas; la Secretaría de la Seguridad Pública no ha garantizado estructura adecuada como cámaras o la presencia de elementos de seguridad en espacios solitarios por dónde las mujeres transitan continuamente; y la Fiscalía no implementó como práctica que desde el momento en que se encuentre el cuerpo de una mujer asesinada  se abra una carpeta de investigación por feminicidio.

El llamado al paro nacional contra los feminicidios, fue también un resolutivo del encuentro feminista celebrado este año en el Estado de México, busca que hombres y mujeres se organicen de manera individual o colectiva y se sumen, desde la difusión del paro nacional contra los Feminicidios, la emisión de pronunciamientos al respecto, acciones en las plazas públicas y  la exigencia a las autoridades de ir al fondo del problema. Activistas defensoras de los derechos de las mujeres hacen el llamado para que la población en general y los sindicatos, hagan falta solidaria y se sumen a este reclamo nacional.

Atentamente.
Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética

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Segundo Informe Defensoras Somos Todas.

Paloma Estrada Muñoz y Juliana G. Quintanilla

Por defender nuestros derechos laborales, fuimos reprimidas salvajemente por el gobierno panista de Estrada Cajigal en Morelos, relata Griselda Taboada Escobar, en una de las 28 entrevistas publicadas en este documento. Defensoras Somos Todas, en su segundo informe, muestra que en un país como México, donde los altos índices de violencia e inseguridad desdibujan tanto a los agresores como los agredidos, ejercer la convicción de ser defensora de derechos humanos es una decisión de riesgo. Las violencias que sufrimos como defensoras aumentan ya que a la violencia de los diversos contextos donde ejercemos nuestra labor, se suma la violencia de género por ser mujeres y la criminalización y represión por ser defensoras de derechos humanos. La violencia muchas veces comienza cuando el gobierno y la sociedad no reconocen nuestro papel de defensoras invisibilizando nuestro quehacer, cuando las mujeres han asumido un papel protagónico como defensoras de derechos humanos. Esto nos pone en una situación de mayor vulnerabilidad e incrementa los riesgos a los que nos enfrentamos. Esta es la conclusión de Teresa Valdes de la REDTDT en la presentación de este informe en el Centro PRODH, mismo que se compartió en Jojutla y en la asamblea de la ANUEE, y se presentará en Cuernavaca el 4 de abril en la librería La Rana de la Casona.

En México las defensoras viven y han vivido la violencia de diferente manera, de acuerdo a su contexto individual o familiar, y el contexto propio de su Pueblo, Ciudad y Estado. Entre el periodo de 1974 a 2015, estas organizaciones consideran que los años con mayor violencia fueron el 2014 con un 16.3%; 2009 y 2015 con un 11.6%; y el 2010 y 2013 con un 9.3. Este Informe es resultado de la Segunda Etapa del Modelo de Atención a la Violencia Contra las Mujeres Defensoras de Derechos Humanos en la República Mexicana, que visibilizó la violencia contra mujeres Defensoras de Derechos Humanos en México en el ámbito de su activismo social. Un objetivo es tener un Protocolo de Atención en Casos de Violencia Contra Defensoras de Derechos Humanos en la República Mexicana que pueda ser implementado a través del Mecanismo Nacional de Protección a Personas Defensoras de derechos Humanos y Periodistas, así como de los Mecanismos Estatales.

El desafío de este proyecto es crear instrumentos de participación social que incidan en la toma de decisiones, lo que implica informar y organizar a la Sociedad Civil para que se elaboren políticas públicas que garanticen la participación y protección de las Defensoras de Derechos Humanos.

El proyecto se estructuró de acuerdo a la teoría feminista de género. El Modelo se aplicó de abril del 2015 a marzo del 2016. Durante este periodo se documentó la violencia sufrida por las Defensoras de Derechos Humanos del 2000 al 2015, en 20 Estados de la República mexicana, los cuales fueron definidos por la presencia de ONG´s pertenecientes a la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT).

La violencia psicológica se mantiene como una de las más graves y recurrentes. En las encuestas se les preguntó si han sufrido violencia por pertenecer a la organización y el 61% respondió afirmativamente, mientras que el 39% dijo que no. De quienes respondieron sí destaca que han sufrido violencia psicológica el 44%, por hostigamiento el 35%, por difamación el 29%, y amenazas otro 29%. Han sufrido Violencia Física el 21.2%, Violencia Económica el 21.2%, Violencia Patrimonial el 15.4% y de Robo en General el 11.5%, Violencia Sexual el 5.8%. De acuerdo a la encuesta realizada, el 23.1% ha referido que ha sufrido Violencia Institucional. Mientras que el 11.5% dijo haber sufrido otro tipo de violencia o varios. En tanto que el 5.8% ha sufrido Violencia en la Comunidad. De los 36 feminicidios de Defensoras de Derechos Humanos señalados, el Estado con mayor cantidad de casos es Guerrero con 8, seguido por Chihuahua con 7 y el Distrito federal con 5. La investigación señala que los agresores son, en su mayoría, agentes del Estado con 23.1%. Mientras que el 11.5% dijo haber sufrido otro tipo de violencia o varios.

Cuando se les pregunto el tipo de violencia sufrida, un 21.2% refirió haber sufrido intimidación gubernamental. Mientras que un 11.5% fue intimidada por  grupos de poder económico y también con el 11.5% por poderes fácticos. Dentro de los otros agresores registrados se encuentran: grupos caciquiles con un 9.6%, intimidación paramilitar con un 7.7%, y grupos del narcotráfico con un 7.7%.

Cuando una defensora sufre continuamente amenazas y violaciones a sus derechos humanos no solo se está agrediendo a la persona sino que se limita el ejercicio del derecho a defender los derechos humanos en general enviando un mensaje claro a la sociedad, principalmente a las mujeres, de lo peligroso que es defender los derechos humanos, lo que desalienta la participación en la defensa y exigibilidad de los mismos. Ante esta situación, consideramos fundamental avanzar en la elaboración e implementación de protocolos de atención y protección, que permitan precisar y clarificar las responsabilidades y acciones de las autoridades para crear condiciones y garantías que permita la salvaguarda de las defensoras y periodistas en riesgo en el desempeño de su labor.

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Caminata contra la violencia feminicida

Juliana G. Quintanilla y Paloma Estrada Muñoz

“Su lucha no era sólo por el medio ambiente sino por el cambio de sistema, en contra del capitalismo, del racismo y del patriarcado. No sólo asesinaron a nuestra madre, asesinaron a la madre de todo un pueblo. ¡Despertemos, despertemos humanidad! Ya no hay tiempo, nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de sólo estar contemplando la autodestrucción, basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal”
Carta de hijas e hijo de
Berta Cáceres, defensora víctima
de feminicidio en Honduras.

La historia del 8 de marzo se sigue escribiendo desde las luchas de las mujeres trabajadoras. Elevando la voz en asambleas, mitines, marchas, movilizaciones. Porque nos queremos libres, iguales y vivas. Porque luchamos por un mundo de pan y rosas para todas y todos. Porque la alegría debe ser un derecho y no un privilegio de unos cuantos. Conmemoramos a quienes nos precedieron, hermanas de sueños y esperanzas, que murieron porque se atrevieron a desafiar el sistema y no se quedaron solo viendo pasar el tiempo. Celebramos que estamos vivas y que no vamos a quedarnos calladas ante lo inaceptable. Ni sumisas ni resignadas. Defensoras somos todas. Como las mujeres trabajadoras de Confitalia que fueron golpeadas y despedidas pero no vencidas, igual las compañeras sindicalistas del SME, del STUNAM, del SITIMTA, las indígenas de comunidades originarias, las maestras normalistas bajo ataque privatizador de la educación, las madres y hermanas de victimas de feminicidio y desaparición forzada que no dejan de exigir justicia y verdad. Por eso la Asamblea de Usuarias y Usuarios de Energía Eléctrica abrió el Foro sobre el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras con más de 600 asistentes. Por eso llevaremos a cabo la Caminata contra la Violencia Feminicida en Cuernavaca este lunes 7 de marzo a las 10 de la mañana del Congreso del Estado al Tribunal Superior de Justicia, para entregar escritos sobre los derechos de las mujeres a una vida libre de violencia.  Porque hemos dicho basta, y echado a andar en ésta caminata por los derechos de las mujeres. Hemos documentado ampliamente las violencias que se tratan de ocultar o aceptar como normales. En el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se indica que las mujeres en México, como en otros países, continúan siendo víctimas de ciertos delitos en mayor proporción que los hombres. De acuerdo a información del INEGI, se registra un porcentaje más alto de mujeres víctimas frente a hombres víctimas en los delitos de violación simple (82%), trata de personas (81%), abuso sexual (79%), violencia familiar (79%), violación equiparada (71%), otros delitos contra la familia (56%), y otros delitos contra la libertad y seguridad sexual (83%). Asimismo, incidentes de violencia basada en género se siguen reportando en un gran número de regiones del país. La situación de violencia y ataques contra la vida e integridad personal en contra de las mujeres son unas de las razones por las que la sociedad civil ha solicitado la declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en diferentes ocasiones. En ocho municipios de Morelos está vigente esta AVG y exigimos que se cumpla en todas sus recomendaciones sin simulaciones. Es necesario erradicar el feminicidio y evitar que siga creciendo la violencia sexual, principalmente en contra de mujeres detenidas, así como las agresiones, actos de hostigamientos y homicidios en contra de mujeres defensoras de derechos humanos y periodistas. Para dar respuesta a la violencia de género en el país, el Estado mexicano, ante el impulso de organizaciones de la sociedad civil y recomendaciones de organismos internacionales, ha generado una serie de leyes, reglamentos, instituciones y mecanismos. Uno de estos mecanismos es la “alerta de violencia de género”, prevista en el artículo 22 de la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Según el INEGI, entre 2013 y 2014 siete mujeres fueron asesinadas diariamente en México. En el 2012 la tasa de homicidios de mujeres fue de 4.6 muertes por cada 100.000. Afectan sobre todo a víctimas en situación de pobreza, lo que dificulta aún más que sus familiares tengan acceso a la justicia, fomentando la impunidad por estos delitos. En México, el término “violencia feminicida”, está definido como la forma extrema de violencia de género contra las mujeres, producto de la violación de sus derechos humanos, en los ámbitos público y privado, conformada por el conjunto de conductas misóginas que pueden conllevar impunidad social y del Estado y puede culminar en homicidio y otras formas de muerte violenta de mujeres. El Estado tiene el deber de investigar efectivamente con alcances adicionales cuando se trata de una mujer que sufre una muerte, maltrato o afectación a su libertad personal en el marco de violencia contra las mujeres. A nosotras nos corresponde levantar la voz y gritar muy alto en las jornadas por el 8 de marzo: ¡Ni una mujer más víctima de feminicidio! .

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Hacia un 8 de marzo por los derechos de las mujeres.

Juliana G. Quintanilla y Paloma Estrada Muñoz

La lucha contra la opresión, la explotación, la violencia y la discriminación contra las mujeres tiene una referencia histórica el 8 de marzo. La emancipación de las mujeres parte del principio de la lucha por la igualdad de derechos y en contra de todo tipo de sociedad clasista, patriarcal y machista. No hay plenos derechos sin los derechos de las mujeres. Estos derechos se han construido históricamente, no han sido producto de concesiones gratuitas desde el poder, son logros desde el movimiento, donde el feminismo y los derechos humanos forman parte del proceso de lucha anticapitalista y antipatriarcal. El 8 de marzo se trata de una fecha emblemática en la lucha por los derechos de las mujeres. En Nueva York, marzo de 1908, más de 15.000 personas exigieron en las calles de la Gran Manzana mejoras salariales, derecho al voto, reducción de jornada y condiciones laborales dignas. Eran las herederas de las obreras del textil neoyorquino que ya en 1857, también en marzo, comenzaron a movilizarse por sus derechos laborales hasta crear sus propios sindicatos dos años más tarde. El origen de las protestas de marzo se dio por el trágico incendio de la fábrica Triangle Shirtwais de Nueva York, en el que el 25 de ese mes murieron 146 trabajadores, la mayoría mujeres, debido a la falta de medidas de seguridad. Este suceso fue el germen del Sindicato de Trabajadoras de la Confección, uno de los más influyentes en EE.UU. Estos antecedentes fueron retomados en el Congreso de la Internacional Socialista que, a propuesta de Clara Zetkin en 1910, aprobaron que el 8 de marzo se conmemorara el día internacional de las mujeres trabajadoras. Será hasta 1975 cuando la ONU adopte esta fecha para generalizarla. No olvidar la historia es fundamental para evitar su utilización institucional que trata de invisibilizar los aportes del movimiento feminista a ésta lucha. Actualmente existen temas de preocupación que no han sido atendidos con políticas públicas y que se han agudizado, afectando los derechos de las mujeres, tales como la concentración de la riqueza en unos cuantos capitalistas, el incremento de la explotación de la mano de obra femenil, la feminización de la pobreza, la militarización y el crecimiento del narcotráfico, la trata de personas, la explotación sexual y comercial, la impunidad y el feminicidio. Los programas de combate a la pobreza no han generado cambios positivos, y al contrario los índices de marginación y las brechas de desigualdad se han profundizado. En México existen 53.3 millones de personas en situación de pobreza extrema y las mujeres son mayoría entre las personas desempleadas, o tienen trabajos sin contrato laboral y prestaciones. El trabajo no remunerado y de cuidados en el hogar se realiza en un 95% por mujeres. Las condiciones de salud de las mujeres se han deteriorado y crecen enfermedades que podrían atenderse con campañas de prevención y políticas adecuadas para evitar muertes maternas o enfermedades crónicas degenerativas. La violencia machista y misógina crece al amparo de la violencia institucional llegando a su expresión extrema en las víctimas de feminicidio. Cuestionamos la incapacidad institucional de dar las respuestas adecuadas a través del cumplimiento de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida libre de Violencia y la implementación de la Alerta de Violencia de Género. Es por ello importante destacar la resistencia de trabajadoras despedidas de Confitalia desde el año 2001, quienes aún no reciben su liquidación económica ya ganada y las trabajadoras del SME que desde 2009 han padecido las consecuencias de la ilegal desaparición de la CLyFC, así como denunciar que la CFE viola derechos de mujeres usuarias de luz integrantes de la ANUEE. Ante las crecientes agresiones de la CFE en contra de personas usuarias de energía eléctrica, se violan sus derechos humanos y tratándose de mujeres, se violan disposiciones establecidas en la  Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que, en sus artículos 5 y 6 establece que la Violencia contra las Mujeres es cualquier acción u omisión, basada en su género, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el ámbito privado como en el público; y que la víctima es la mujer de cualquier edad a quien se le inflige cualquier tipo de violencia, física o cualesquiera otras formas análogas que lesionen o sean susceptibles de dañar la dignidad, integridad o libertad de las mujeres. Por lo anterior es que estas luchas de las mujeres trabajadoras no están desligadas de la exigencia de que se apliquen todas las medidas establecidas en la Alerta de Violencia de Género a 7 meses de su aprobación en Morelos, ya que todas las mujeres tenemos derecho a la vida, la libertad y la seguridad para no sufrir las consecuencias de la violencia feminicida. Por ello, el 4 de marzo se realizará un foro con testimonios de mujeres en lucha a partir de las 5 de la tarde en la asamblea de la ANUEE, en el auditorio del SME, ubicado en la avenida Cuauhtemoc 9, colonia Amatitlán, Cuernavaca.

Recuperar la herencia histórica feminista del 8 de marzo es fundamental para no bajar la guardia en la lucha por el respeto pleno a los derechos de las mujeres, mismos que no han sido ni serán obtenidos como una concesión del poder, sino producto de la lucha organizada de las propias mujeres, con el apoyo de todas las personas que tengan la sensibilidad y conciencia de que este mundo requiere también ser visto con ojos de mujer.

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Encuentro de Mujeres en Mérida

​*​ Conmemorar el centenario del Primer Congreso de Mujeres Feministas de México exigiendo respeto a los derechos humanos de las mujeres a una vida libre de violencia.

​*Asisten cientos de mujeres de todo el país.​

​*Emma Watson y Malala Yousef, Susan Sarandon participarán en este evento.​

*Juliana G. Quintanilla asiste invitada como coordinadora de la CIDHM.

No hay derechos humanos sin incluir los derechos de las mujeres. Reivindicar las aportaciones históricas de quienes nos precedieron en la lucha es necesario para construir un futuro sin opresión, explotación, discriminación y violencia. Realizar un encuentro internacional para la construcción y promoción de una nueva agenda de género que, en el marco del centenario del Primer Congreso de Mujeres Feministas de México, celebrado en Yucatán en enero de 2016, contribuya a la deliberación y formulación de propuestas en torno a los nuevos desafíos y oportunidades para el pleno desarrollo de las mujeres en el contexto global, regional y nacional de la economía del conocimiento, desde la perspectiva de la creación, la innovación y la competitividad, y como un reconocimiento a la visión y el compromiso de ese esfuerzo pionero a favor de la equidad de género, y como un motivo para subrayar la exigencia de asumir los retos y las oportunidades de cada momento histórico, cuando se realizó el Primer Congreso Feminista de enero de 1916, inaugurándose el 13 de enero de 1916 en el Teatro Peón Contreras de la Ciudad de Mérida, con la asistencia de 650 congresistas de todo Yucatán. Primer Congreso feminista en México y segundo en América Latina. La recomendación de las mujeres asistentes a que se reformara el Código Civil, fue la propuesta más importante del Congreso.

Ante los planteamientos de innovación y competitividad para  mejorar las condiciones y fomentar las capacidades innovadoras de las mujeres en la formación de nuevos proyectos en diversos ámbitos de la actividad económica, así como promover la creación de redes de apoyo y colaboración  y la creación y diversidad, mediante el diseño e implementación de políticas públicas, programas, proyectos y acciones que permitan el mayor despliegue de las vocaciones y los talentos creativos de las mujeres, así como el reconocimiento y respeto a la diversidad cultural, racial, social y sexual de las mujeres en todo el mundo, con especial énfasis en la protección de sus derechos y libertades, tanto individuales como colectivos, hacemos propias las propuestas feministas adoptadas en este mismo espacio:

El feminismo es una apuesta ética y política, que sigue siendo necesaria para la construcción de un mundo más justo e igualitario, se reconoce en la Declaración del Comité Conmemorativo del Primer Congreso Feminista de Yucatán. A cien años refrendamos nuestro compromiso para continuar trabajando de manera colectiva en la lucha por una sociedad justa, sin discriminación y con igualdad de trato, oportunidades y derechos para mujeres y hombres.

Es necesario hacer un reconocimiento a la diversidad de feminismos y a las luchas de las mujeres, además de señalar que el enemigo no está en nosotras y reivindicamos la sororidad. Reconocemos que entre las feministas hay encuentros y desencuentros, pero aun así nos hemos mantenido en la lucha, también recordaron el camino andado que ha abierto puertas para que existan acuerdos y leyes por las cuales hemos avanzado, a pesar de que siguen existiendo vacíos, lagunas y retrocesos. En este caminar no todas las mujeres están, por lo cual las feministas tenemos una deuda con las mujeres indígenas y rurales, campesinas, obreras, trabajadoras sexuales y transexuales.

Es inaceptable que se reduzcan los presupuestos en materia de género, que han tenido los institutos de las mujeres, las universidades, la SEMARNAT, CDI y la Secretaria de Salud, entre otros. Denunciamos la falta de voluntad política para detener, prevenir, sancionar y erradicar los feminicidios, ignorando los protocolos y la implementación sin simulación de las Alertas de Violencia de Género, como lo hemos documentado en Morelos con más de 633 feminicidios. Las mujeres que mueren violentamente en el país son víctimas de quien les priva directamente de la vida y de un sistema omiso, cómplice, que justifica y garantiza impunidad a quienes los cometen. Existe un entramado jurídico-legal que no se utiliza, que no se pone en práctica para garantizar la vida y la libertad de las mujeres. Un Estado que es incapaz de cumplir y hacer cumplir los derechos de las mujeres, termina siendo un Estado feminicida. Las mujeres que son asesinadas físicamente, también reciben una muerte simbólica, moral, política, cuando se les desfigura el rostro, se les elimina el nombre, se ocultan las causas, no se investiga ni mucho menos se sanciona. Carta de impunidad para machistas, misóginos, violentos. Denunciamos a un estado negligente que no garantiza espacios seguros para las mujeres tanto en el ámbito público como en el privado. Denunciamos las reformas estructurales que obedecen a un sistema capitalista neoliberal que fomenta la pobreza, la discriminación, la violencia, la destrucción de los ecosistemas y donde las mujeres somos las más afectadas. Por otra parte, está la prestación de servicios profesionales de calidad que permitan a las mujeres acceso a la justicia, y la inoperancia de las instituciones responsables de procuración de justicia. Exigimos una estrategia nacional y local para la articulación y armonización de las leyes, para que dejen de ser letra muerta y que tanto hombres como mujeres que ocupan puestos públicos, no reproduzcan esquemas machistas y patriarcales en el desempeño de sus funciones. También exigimos la real transversalización de la perspectiva de género en la función pública y a personas competentes conocedoras de estos temas para los cargos de la administración pública, y presupuestos que incluyan la perspectiva de género. El reconocimiento de la problemática de la trata de personas y la generación de  políticas públicas para su prevención y erradicación. Reivindicamos el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y leyes que lo garanticen, así como la necesaria participación de la sociedad civil y de la academia en la construcción de la agenda pública. Es urgente y necesario el rescate y la visibilización de la memoria histórica de las mujeres y de la lucha feminista en la educación pública de Yucatán y en México. Por ello es que se requiere el monitoreo y evaluación de las políticas públicas sobre salud reproductivas vigentes; la utilización de los medios y plataformas digitales como canales y herramientas para difundir y acceder a información sobre salud sexual y reproductiva. Que por cada mujer que se involucre en el ámbito público se involucre un hombre en el ámbito privado; abrir espacios de inclusión para niñas y niños que fomenten nuevos paradigmas de convivencia entre hombres y mujeres y desmitifiquen los estereotipos de género; utilizar el lenguaje incluyente en el ámbito público y ámbito privado, y apropiarnos del derecho al placer desde el marco de los derechos humanos. Estaremos dando puntual seguimiento a cada acción y recurriremos a todas las instancias hasta cumplir con el objetivo superior de la vida y la libertad de las mujeres. Llamamos a reforzar todas las acciones tendientes a lograr una mayor conciencia y participación social en la defensa de los derechos de las mujeres.

Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos A.C.

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