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Grupo Asesor de ONU Mujeres, derechos humanos y desarrollo

Grupo Asesor de la Sociedad Civil de ONU Mujeres en México reafirma la importancia de vincular los derechos humanos de las mujeres con el desarrollo sostenible

Fecha: viernes, 28 de abril de 2017

Fotografía ONUMujeres/LuisCedeño

Fotografía ONU Mujeres/ JuanLuisCedeño

El 18 de abril de 2017, se llevó a cabo la séptima reunión del Grupo Asesor de la Sociedad Civil (GASC) de ONU Mujeres en México.

La reunión fue coordinada por Ana Güezmes García, Representante de ONU Mujeres. Tuvo por objetivo analizar la coyuntura relacionada con la agenda global de igualdad de género; los principales desafíos, motivos de preocupación y oportunidades para el ejercicio de los derechos humanos y el empoderamiento de las mujeres y las niñas en México; el trabajo que desarrolla ONU Mujeres en el país, así como las posibles estrategias a seguir por el GASC de cara al examen de México ante diversos mecanismos de derechos humanos de la ONU, principalmente ante el Comité de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).

En el marco del periodo electoral 2017-2018, la reunión contó con la participación de Paulina Grobet, Titular de la Unidad de Género del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), con quien el GASC mantuvo un diálogo abierto sobre los avances y desafíos de la paridad en un contexto de preocupante violencia política en contra de las mujeres, principalmente en el ámbito local. Entre estos mecanismos y acciones se resaltó a la Defensoría Pública Electoral para Pueblos y Comunidades Indígenas, el Protocolo para atender la violencia política contra las mujeres, el Observatorio de Participación Política de las Mujeres en México, así como la Plataforma de Empoderamiento: Políticas. Política y Políticas Públicas con Perspectiva de Género.  Entre los principales retos de los órganos electorales de cara al periodo electoral 2017-2018, refirió la integración y adopción de un proyecto de defensoría especializada para la protección de los derechos político-electorales de las mujeres.

El GASC subrayó que la escalada de violencia política en contra de las mujeres, la cual tiene múltiples manifestaciones y se ejerce en diferentes espacios, limita los avances de México hacia una democracia paritaria; atenta en contra de los derechos humanos de las mujeres en su sentido más amplio, y obstaculiza la igualdad de oportunidades en la participación política y la vida pública. Por ello, el GASC destacó la urgencia de fortalecer los mecanismos de protección y reparación del daño para las mujeres, en especial los vinculados a la protección de defensoras, periodistas, mujeres políticas y en general a las mujeres víctimas de violencia de género. De cara al periodo electoral 2017-2018, el GASC hizo énfasis en la necesidad tipificar la violencia política y crear las condiciones propicias para que las mujeres denuncien, facilitando el apoyo legal, el acompañamiento integral y el seguimiento al cumplimiento de las sentencias, y avanzando en la rendición de cuentas de las autoridades electorales y los partidos políticos.

El GASC manifestó especial preocupación por el desfase entre el liderazgo de México en los foros globales y regionales, y la igualdad formal o ante la ley y la brecha de implementación en el nivel interno de diversos compromisos internacionales en materia de derechos de las mujeres. En particular, mencionó que persisten desafíos estructurales en áreas clave para el logro de la igualdad de género en el país, entre los que subrayó:

  • El desigual acceso de las mujeres a la justicia.
  • La reducción en la inversión para la igualdad de género.
  • El lento avance en el empoderamiento económico de las mujeres.

Frente a esta coyuntura, el GASC reconoció la importancia de repensar la defensa de los derechos humanos de las mujeres y las alianzas de las organizaciones de la sociedad civil, con miras a identificar nuevas formas de incidencia más estratégica, coordinada y efectiva; favoreciendo la priorización de temas, evitando la sectorización y apuntalando la participación coordinada y en conjunto en espacios clave. Al respecto, el GASC enfatizó la necesidad de:

  • Utilizar la plataforma de incidencia que ofrecen los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
  • Fortalecer el informe alternativo de la sociedad civil sobre el noveno informe de México sobre el cumplimiento de la CEDAW.

ONU Mujeres puntualizó sobre el rol clave de la sociedad civil mexicana, reconociendo a las organizaciones de mujeres, defensoras de derechos humanos y mujeres periodistas, para promover y avanzar la agenda de igualdad de género en el nivel global, regional y nacional. Al mismo tiempo, instó al GASC a tener una “impaciencia constructiva” en el marco de una estrategia desde la sociedad civil que mire hacia y desde lo global, y con un enfoque de acción orientado a la implementación con resultados en el corto plazo que alienten cambios culturales y estructurales en México.

Los Grupos Asesores de la Sociedad Civil de ONU Mujeres tienen el propósito de facilitar consultas efectivas, continuas y estructuradas entre la organización y la sociedad civil, especialmente con las organizaciones y redes de mujeres, defensoras de derechos humanos, activistas, académicas y periodistas, para avanzar el logro de la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas.

Tras cumplirse el proceso de renovación parcial de integrantes del GASC en marzo pasado, en esta reunión participaron representantes de redes y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, de organizaciones de la sociedad civil y de la academia, ya sea en su carácter de nuevas participantes, integrantes en activo y personas y representantes de organizaciones salientes.

Se realizó un reconocimiento del importante aporte de las organizaciones y personas que formalmente concluyeron su periodo como Asesoras en el marco de la reunión, así como a la señora Gloria Ramírez por haberle sido otorgado el reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto 2017”.

Organizaciones y personas que actualmente integran el GASC

 

Titulares organizacionales

Equidad de Género, Ciudadanía, Trabajo y Familia A.C.

Gente Diversa de Baja California A.C.

The Hunger Project México

Grupo de Estudios sobre la Mujer Rosario Castellanos, A. C. (GESMujer)

Red de Mujeres Radialistas

Red Mesoamericana Mujer Salud y Migración

Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM)

Colectivo de Investigación, Desarrollo y Educación entre Mujeres, CIDEM A.C.

Centro de Atención a la Mujer Trabajadora de Chihuahua A.C

Red de apoyo Red Macuilxóchitl de la Montaña;

Red de Apoyo a Mujeres Municipalistas A.C.

Coordinación Interregional Feminista Rural Comaletzin

 

Titulares individuales

María Luisa Martínez Sánchez

Milagros Herrero Buchanan

Aimée Vega Montiel

 

Suplentes organizacionales

Consejo Ciudadano 100 por Jalisco A.C.

10,000 Mujeres por México

Red de Mujeres y Hombres por una Opinión Pública con Perspectiva de Género AC

 

Suplentes individuales

María Guadalupe Ramos Ponce

Elvia González del Pliego

Elsa María Arroyo Hernández

 

 

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Palabras de Juliana G. Quintanilla al recibir el reconocimiento “Ponciano Arriaga Leija 2016” de la Comisión de Derechos Humanos del D.F.

Un gran corazón para amar y conciencia para luchar. Agradezco a la Comisión de Derechos Humanos del DF, ésta oportunidad de compartir alegrías y esperanzas por lo que hemos luchado gran parte de nuestra vida consciente. Hemos caminado por calles y veredas, elevando nuestra voz, para protestar por cada injusticia que nos golpea y que nos degrada como seres humanos. Valoramos las muestras de solidaridad porque nos identificamos con quienes luchan cotidianamente por hacer de la dignidad una piedra de toque.

Sabemos que nuestras raíces tienen historia en las luchas feministas y por los derechos humanos, por lo que nos congratulamos de recibir éste premio “Ponciano Arriaga Leija”, quien en 1847 presentó la propuesta para el establecimiento de la Procuraduría de Pobres, como institución defensora de derechos, en su natal estado San Luis Potosí.

 

Este reconocimiento permite visibilizar no solamente a las personas sino a la demanda por la erradicación de la violencia feminicida en México. Nos fortalece para mantener la demanda en alto, porque nos parece muy importante que se reconozca el trabajo que cada integrante de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos hemos seguido en el proceso de la Alerta de Violencia de Género en Morelos, la cual solicitamos y fue decretada en 2015.

Este premio que me concede la Comisión de Derechos Humanos del DF, crea condiciones para respaldar mi actividad cotidiana ante el clima de riesgo en el cual las defensoras de derechos humanos trabajamos en el país.  Porque Defensoras Somos Todas. Y el hecho de que ésta instancia oficial reconozca el trabajo que estamos haciendo de defensa, denuncia  y reclamo de procuración de justicia  para las mujeres, es un respaldo importante, para respirar en medio de un asfixiante clima de agresiones.

En este trabajo en la defensa de derechos humanos que realizamos desde hace 40 años en Morelos, asumimos la idea feminista de que los derechos de las mujeres son derechos humanos. Y que el feminicidio nos priva de todos los derechos.

Hablar de la violencia feminicida en Morelos ha sido como si estuviéramos agrediendo a algún funcionario, cuando en realidad son las instituciones de gobierno y el Estado los que no están cumpliendo con los instrumentos reconocidos internacionalmente y que deben aplicarse.

La actividad de las defensoras de derechos humanos es de alto riesgo en el país. Muchas han sufrido amenazas, agresiones, violencia. Y no podemos permitir que esto continúe así. Tenemos historias de lucha hoy más presentes que nunca.

Recuerdo que fue en 1977 cuando nos sumamos a todo el trabajo de Rosario Ibarra de Piedra y las Doñas en la lucha por la presentación con vida de  los desaparecidos. Ahí está el antecedente de nuestra Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos.

Desde entonces a la fecha hemos tratado de asumir el compromiso como defensora de derechos humanos, como feminista y como militante comprometida con las causas de los derechos de las mujeres, para contribuir en la construcción de una cultura de respeto a los derechos humanos en Morelos y en toda la República Mexicana.

Este trabajo lo hemos realizado en equipo, colectivamente, a través de redes, para documentar la violencia feminicida. Y eso nos ha permitido obtener resultados en materia legislativa y en políticas públicas. Como las investigaciones en coordinación con el Congreso de la Unión sobre la violencia feminicida en el Estado de Morelos, para impulsar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la tipificación penal del feminicidio, en diversas entidades federativas.

La Investigación de 13 años de feminicidio nos permitió solicitar la Alerta de Violencia de Género, que se aceptó para ocho municipios de Morelos el 10 de agosto del 2015: En Cuautla, Cuernavaca, Emiliano Zapata, Jiutepec, Temixco, Xochitepec, Yautepec y Puente de Ixtla. A un año de su aplicación denunciamos el incumplimiento de las medidas y exigimos una Alerta sin simulación. Consideramos que el mayor logro en éste año ha sido generar conciencia social de no aceptar ni un feminicidio impune más.

Queremos dejar constancia, que en ésta lucha hemos tenido el privilegio de caminar juntas mujeres feministas y compañeros solidarios de organizaciones sociales y sindicales, para construir una cultura de respeto, promoción y defensa de los derechos humanos en México.

Hoy festejamos a la vida misma. Como respirar. Como resistir. Y podemos compartir la palabra andante. Ese significado de las cosas que a lo largo de la vida nos va mostrando las opciones que conscientemente asumimos. Destino y causa común que no ha de ser si falta lo esencial. La tristeza que tratamos de enfrentar y desterrar cada que nos invade la impotencia de no lograr transformar ésta opresiva realidad más rápido de lo que queremos. La alegría por la que empeñamos nuestros mejores esfuerzos. La mirada de mujer que nos permite asumir los desafíos de construir un mundo sin opresión, explotación, desigualdad y violencia. Porque juntas lo lograremos si dedicamos nuestros esfuerzos a transformar la realidad que nos toca vivir.

 

Porque amamos, luchamos.

 

Muchas gracias.

 

Juliana G. Quintanilla.

 

14 de noviembre de 2016.

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Ni una más. Ni un feminicidio impune más. Nos queremos vivas.

En Morelos nos sumamos a la jornada continental de lucha contra el feminicidio. Desde Argentina a México, se elevan las voces de protesta contra tantos asesinatos cometidos en contra de mujeres por el hecho de ser mujeres. Es inaceptable permanecer indiferentes ante esta ola feminicida que termina con la vida y la libertad de todas las mujeres y degrada la condición humana.

Con la asistencia del Sindicato Mexicano de Electricistas, del Sindicato de Telefonistas, Sindicato de Cultura, Sindicato del IMTA, Coalición de Jubilados, Movimiento 17 de Mayo del ALM, Comisión Independiente de Derechos Humanos, PCM, OPT-Jubilados Magisterio, se llevó a cabo la asamblea semanal del Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética, el 17 de octubre de 2016 y se tomó el acuerdo de emitir un pronunciamiento en contra de la violencia feminicida en el marco de la jornada nacional de lucha del día 19 de octubre, a las 10 de la mañana en el zócalo de Cuernavaca, para fortalecer la lucha por los derechos de las mujeres y la Alerta de violencia de Género que impulsamos junto con la CIDHM.

El 28 de julio de 2015 el Gobierno Federal declaró en el Estado de México la primer alerta de género en el país. La segunda fue declarada el 10 de agosto en Morelos, le siguieron Jalisco y Michoacán. Si bien el objetivo de dichas alertas es implementar las acciones necesarias para garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, la realidad es otra.

Los asesinatos contra las mujeres son una constante en este sexenio, vivimos una realidad dramática que va aparejada con la impunidad y normalización de la violencia hacia las mujeres. Su vida y su seguridad no son prioridad ni está en la agenda de los gobiernos estatales ni federales.

En el caso de Morelos, estado que recientemente cumplió un año con la alerta de género, las propias autoridades estatales la descalifican y no se ha creado el banco de datos a nivel nacional que pueda documentar patrones que ayuden a prevenir la violencia contra las mujeres. Esta responsabilidad está a cargo del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) y a la fecha no hay nada. En cuanto a las medidas a implementar, no se ha eliminado la práctica recurrente de algunos medios de comunicación que en sus espacios revictimizan a las mujeres violentamente asesinadas; la Secretaría de la Seguridad Pública no ha garantizado estructura adecuada como cámaras o la presencia de elementos de seguridad en espacios solitarios por dónde las mujeres transitan continuamente; y la Fiscalía no implementó como práctica que desde el momento en que se encuentre el cuerpo de una mujer asesinada  se abra una carpeta de investigación por feminicidio.

El llamado al paro nacional contra los feminicidios, fue también un resolutivo del encuentro feminista celebrado este año en el Estado de México, busca que hombres y mujeres se organicen de manera individual o colectiva y se sumen, desde la difusión del paro nacional contra los Feminicidios, la emisión de pronunciamientos al respecto, acciones en las plazas públicas y  la exigencia a las autoridades de ir al fondo del problema. Activistas defensoras de los derechos de las mujeres hacen el llamado para que la población en general y los sindicatos, hagan falta solidaria y se sumen a este reclamo nacional.

Atentamente.
Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética

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Caminata contra la violencia feminicida

Juliana G. Quintanilla y Paloma Estrada Muñoz

“Su lucha no era sólo por el medio ambiente sino por el cambio de sistema, en contra del capitalismo, del racismo y del patriarcado. No sólo asesinaron a nuestra madre, asesinaron a la madre de todo un pueblo. ¡Despertemos, despertemos humanidad! Ya no hay tiempo, nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de sólo estar contemplando la autodestrucción, basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal”
Carta de hijas e hijo de
Berta Cáceres, defensora víctima
de feminicidio en Honduras.

La historia del 8 de marzo se sigue escribiendo desde las luchas de las mujeres trabajadoras. Elevando la voz en asambleas, mitines, marchas, movilizaciones. Porque nos queremos libres, iguales y vivas. Porque luchamos por un mundo de pan y rosas para todas y todos. Porque la alegría debe ser un derecho y no un privilegio de unos cuantos. Conmemoramos a quienes nos precedieron, hermanas de sueños y esperanzas, que murieron porque se atrevieron a desafiar el sistema y no se quedaron solo viendo pasar el tiempo. Celebramos que estamos vivas y que no vamos a quedarnos calladas ante lo inaceptable. Ni sumisas ni resignadas. Defensoras somos todas. Como las mujeres trabajadoras de Confitalia que fueron golpeadas y despedidas pero no vencidas, igual las compañeras sindicalistas del SME, del STUNAM, del SITIMTA, las indígenas de comunidades originarias, las maestras normalistas bajo ataque privatizador de la educación, las madres y hermanas de victimas de feminicidio y desaparición forzada que no dejan de exigir justicia y verdad. Por eso la Asamblea de Usuarias y Usuarios de Energía Eléctrica abrió el Foro sobre el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras con más de 600 asistentes. Por eso llevaremos a cabo la Caminata contra la Violencia Feminicida en Cuernavaca este lunes 7 de marzo a las 10 de la mañana del Congreso del Estado al Tribunal Superior de Justicia, para entregar escritos sobre los derechos de las mujeres a una vida libre de violencia.  Porque hemos dicho basta, y echado a andar en ésta caminata por los derechos de las mujeres. Hemos documentado ampliamente las violencias que se tratan de ocultar o aceptar como normales. En el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se indica que las mujeres en México, como en otros países, continúan siendo víctimas de ciertos delitos en mayor proporción que los hombres. De acuerdo a información del INEGI, se registra un porcentaje más alto de mujeres víctimas frente a hombres víctimas en los delitos de violación simple (82%), trata de personas (81%), abuso sexual (79%), violencia familiar (79%), violación equiparada (71%), otros delitos contra la familia (56%), y otros delitos contra la libertad y seguridad sexual (83%). Asimismo, incidentes de violencia basada en género se siguen reportando en un gran número de regiones del país. La situación de violencia y ataques contra la vida e integridad personal en contra de las mujeres son unas de las razones por las que la sociedad civil ha solicitado la declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en diferentes ocasiones. En ocho municipios de Morelos está vigente esta AVG y exigimos que se cumpla en todas sus recomendaciones sin simulaciones. Es necesario erradicar el feminicidio y evitar que siga creciendo la violencia sexual, principalmente en contra de mujeres detenidas, así como las agresiones, actos de hostigamientos y homicidios en contra de mujeres defensoras de derechos humanos y periodistas. Para dar respuesta a la violencia de género en el país, el Estado mexicano, ante el impulso de organizaciones de la sociedad civil y recomendaciones de organismos internacionales, ha generado una serie de leyes, reglamentos, instituciones y mecanismos. Uno de estos mecanismos es la “alerta de violencia de género”, prevista en el artículo 22 de la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Según el INEGI, entre 2013 y 2014 siete mujeres fueron asesinadas diariamente en México. En el 2012 la tasa de homicidios de mujeres fue de 4.6 muertes por cada 100.000. Afectan sobre todo a víctimas en situación de pobreza, lo que dificulta aún más que sus familiares tengan acceso a la justicia, fomentando la impunidad por estos delitos. En México, el término “violencia feminicida”, está definido como la forma extrema de violencia de género contra las mujeres, producto de la violación de sus derechos humanos, en los ámbitos público y privado, conformada por el conjunto de conductas misóginas que pueden conllevar impunidad social y del Estado y puede culminar en homicidio y otras formas de muerte violenta de mujeres. El Estado tiene el deber de investigar efectivamente con alcances adicionales cuando se trata de una mujer que sufre una muerte, maltrato o afectación a su libertad personal en el marco de violencia contra las mujeres. A nosotras nos corresponde levantar la voz y gritar muy alto en las jornadas por el 8 de marzo: ¡Ni una mujer más víctima de feminicidio! .

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Mujeres defensoras

José Martínez Cruz y Juliana G. Quintanilla
En México las defensoras de Derechos Humanos vivimos en un sistema estructural que produce y reproduce formas violentas de opresión, explotación, exclusión y discriminación, existe una discordancia entre legalidad y poder fáctico que favorece al machismo patriarcal. La libertad de expresión, acceso a la información y pluralidad en las ideas y opiniones son derechos bajo ataque de un sistema que pretende imponer su versión oficial por encima de argumentos y razones críticas. Las mujeres defensoras, activistas y periodistas, en todo el país, enfrentan situaciones de violencia que debemos denunciar y frenar. Así como a Carmen Aristegui pretenden censurarla y callarla, muchas otras periodistas han sido amenazadas y despedidas de sus centros de trabajo. Lo hemos documentado y comentado en foros donde se ha presentado el informe “Defensoras somos Todas”, recientemente en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, antes en Guerrero y Oaxaca y en esta semana lo haremos en Ciudad Juárez, Chihuahua. Ahí, en el marco de denuncias presentadas por mujeres víctimas de violencia Institucional integrantes del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) contra el Poder Judicial, El DIF y la Fiscalía especializada de Delitos de Género en el estado de Chihuahua, se ha dado inicio a una campaña de desprestigio contra Irma Villanueva y Lucha Castro, coordinadora jurídica y coordinadora general del CEDEHM.
Chihuahua, que saltó a la fama internacional por los feminicidios y desapariciones de mujeres, que acumula una sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y más de 400 recomendaciones de organismos nacionales e internacionales por las violaciones a los derechos de niñas y mujeres, las descalificaciones públicas colocan a las defensoras de derechos humanos en una situación de vulnerabilidad e invita a que otras personas actúen en consecuencia. Ello es aún más preocupante si se toma en cuenta que la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) ha señalado que Chihuahua se encuentra dentro de los primeros lugares en denuncias sobre ataques cometidos contra defensoras y defensores de derechos humanos. Más aún, reconocemos que el hecho de que el CEDEHM cuente con medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) desde el año de 2008 y que su coordinadora sea beneficiaria de medidas provisionales otorgadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) desde 2013, esta es una muestra que los casos conllevan diferentes tipos de riesgos, y uno de ellos tiene que ver con el cuestionamiento de estereotipos y de una cultura patriarcal arraigada en la sociedad y en las instituciones públicas.
La obligación de garantizar libremente la labor de las personas defensoras de derechos humanos sin ningún obstáculo se encuentra prevista en la “Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales universalmente reconocidos” (“Declaración de defensores/as”) así como en diversas sentencias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Asimismo, en el sur del país, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, denunció la impunidad y discriminación en la que se encuentran los casos de violencia contra mujeres perpetrados por grupos paramilitares. Cientos de mujeres y niñas sufren el desplazamiento forzado. Así en la zona Norte del estado de Chiapas, entre los años 1994 a 2000 fueron registrados 122 casos cometidos por el grupo paramilitar Desarrollo Paz y Justicia: 37 desapariciones forzadas, de las cuales cinco son mujeres y 85 ejecuciones extrajudiciales, entre ellas siete de mujeres. En este contexto, el gobierno mexicano ha incumplido su responsabilidad de investigar efectiva y adecuadamente las ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas, debido a que sus funcionarios son parte de estos crímenes de lesa humanidad y han protegido a los responsables. En estos casos se han violado los derechos a la personalidad jurídica, a la vida, a la integridad personal, a la protección a la honra y de la dignidad, a las garantías y protección judicial, a la verdad, además, se ha violado la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer “Convención de Belén Do Pará”, Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura y la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas.
La construcción de nuevas relaciones sociales, en donde las mujeres tengan los mismos derechos que todos los seres humanos, tiene un fundamento histórico en la lucha feminista contra todo tipo de opresión, explotación y violencias. Defensoras somos Todas.

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Ser feminista es abrir los ojos ante la desigualdad.

Juliana G. Quintanilla y Paloma Estrada Muñoz
Mujeres defensoras, trabajadoras, periodistas, activistas, estudiantes, indígenas, campesinas, profesionistas, juntas y revueltas, analizando y compartiendo saberes, debatiendo propuestas, planteando alternativas, luchando y transformando una sociedad para terminar con la opresión y explotación, por el derecho a una vida libre de violencia. Ser feminista es abrir los ojos ante la desigualdad para erradicarla.
Historia:
El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de las Mujeres, una fecha en la que se celebran los logros alcanzados en la lucha por la igualdad de la mujer, tanto a nivel político, como económico y social. Es también un día reivindicativo en la agenda feminista. Trabajar en los retos pendientes: desde conseguir la igualdad salarial a erradicar la violencia contra la mujer, pasando por derribar los obstáculos de muchas niñas para acceder a la escuela o incrementar la presencia femenina en órganos políticos, legislativos y directivos. Esta fecha histórica para el movimiento feminista tiene su origen institucional en agosto de 1910, en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, que tuvo lugar en Copenhague, Dinamarca. En este encuentro se adoptó una resolución por la cual se señalaba un día al año. Escoger el mes de marzo no fue una decisión al azar. Se trataba de una fecha emblemática en la lucha por los derechos de la mujer en EE.UU, en concreto en Nueva York. En marzo de 1908, más de 15.000 personas exigieron en las calles de la Gran Manzana mejoras salariales, derecho al voto, reducción de jornada y condiciones laborales dignas. Eran las herederas de las obreras del textil neoyorquino que ya en 1857, también en marzo, comenzaron a movilizarse por sus derechos laborales hasta crear sus propios sindicatos dos años más tarde. Las protestas de marzo de 1911 se vieron respaldadas por el trágico incendio de la fábrica Triangle Shirtwais de Nueva York, en el que el 25 de ese mes murieron 146 trabajadores, la mayoría mujeres, debido a la falta de medidas de seguridad. Este suceso fue el germen del Sindicato de Trabajadoras de la Confección, uno de los más influyentes en EE.UU.
Internacional:
En América Latina, el 8 de marzo ha tenido relevancia desde la década de los ochenta, de fuerte agitación política y social. Los derechos de la mujer africana, la pobreza femenina, los feminicidios en México y Centroamérica, la pérdida de derechos sociales y laborales como consecuencia de la crisis económica, la ablación o la situación de la mujer en el Islam son algunos de los retos, su primer centenario en 2011se celebró con la creación de un nuevo organismo oficial: ONU Mujeres.
Pendientes: Temas de preocupación que no han sido atendidos con políticas públicas y que se han agudizado, afectando los derechos de las mujeres, tales como la concentración de la riqueza en ciertos sectores, el incremento de la explotación de la mano de obra femenil, la feminización de la pobreza, la militarización y el crecimiento del narcotráfico, la trata de personas, la explotación sexual y comercial, la impunidad y el feminicidio.
Desigualdad: Los programas de combate a la pobreza no han generado cambios positivos, y al contrario los índices de marginación y las brechas de desigualdad “se han profundizado”. De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en México existen 53.3 millones de personas en situación de pobreza. En México las mujeres son mayoría entre las personas desempleadas, o tienen trabajos sin contrato laboral y prestaciones. Las condiciones de salud de las mujeres se han deteriorado y crecen enfermedades que podrían atenderse con campañas de prevención y políticas adecuadas para evitar muertes maternas o enfermedades crónicas degenerativas.
Violencias: La violencia machista, patriarcal y misógina crece al amparo de la violencia institucional llegando a su expresión extrema en las víctimas de feminicidio. Estamos ante la incapacidad institucional de dar las respuestas adecuadas a través del cumplimiento de la ley general de Acceso de las Mujeres a una Vida libre de Violencia y la implementación de la Alerta de Violencia de Género. Y en el terreno político, lejos de garantizar la paridad en la representación en los cargos públicos, sólo se pone énfasis en las candidaturas, las cuales inclusive son cuestionadas por las dirigencias partidarias que mantienen el control machista y misógino de las esferas de poder como su coto exclusivo.
Recuperar la herencia histórica feminista del 8 de marzo es fundamental para no bajar la guardia en la lucha plena por el respeto a los derechos de las mujeres, mismos que no han sido ni serán obtenidos como una concesión del poder, sino producto de la lucha organizada de las propias mujeres, con el apoyo de todas las personas que tengan la sensibilidad y conciencia de que este mundo requiere también ser visto con ojos de mujer.

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8 de marzo Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Historia: Clara Zetkin, feminista y compañera de Rosa Luxemburgo, propuso en 1910 que cada año se dedicase un día para recordar a la sociedad las demandas pendientes del feminismo. Y recordarnos nuestro poder como colectivo. El 8 de marzo conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha en la que se celebran los logros alcanzados en la lucha por la igualdad de la mujer, tanto a nivel político, como económico y social. Es también un día reivindicativo en la agenda feminista en el que se recuerdan los hitos alcanzados y los retos pendientes: desde conseguir la igualdad salarial a erradicar la violencia contra la mujer, pasando por derribar los obstáculos de muchas niñas para acceder a la escuela o incrementar la presencia femenina en órganos políticos, legislativos y directivos. Tiene su origen institucional en agosto de 1910, en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, que tuvo lugar en Copenhague, Dinamarca. En este encuentro “se adoptó una resolución por la cual se señalaba un día al año como Día Internacional de la Mujer, y este sería un día para hacer campaña por el derecho de la mujer al voto y por la emancipación política de la mujer”. Escoger el mes de marzo no fue una decisión al azar. Se trataba de una fecha emblemática en la lucha por los derechos de la mujer en EE.UU, en concreto en Nueva York. En marzo de 1908, más de 15.000 personas exigieron en las calles de la Gran Manzana mejoras salariales, derecho al voto, reducción de jornada y condiciones laborales dignas. Eran las herederas de las obreras del textil neoyorquino que ya en 1857, también en marzo, comenzaron a movilizarse por sus derechos laborales hasta crear sus propios sindicatos dos años más tarde. Las protestas de marzo de 1911 se vieron respaldadas por el trágico incendio de la fábrica Triangle Shirtwais de Nueva York, en el que el 25 de ese mes murieron 146 trabajadores, la mayoría mujeres, debido a la falta de medidas de seguridad. Este suceso fue el germen del Sindicato de Trabajadoras de la Confección, uno de los más influyentes en EE.UU.

Internacional: En América Latina, el 8 de marzo ha tenido relevancia desde la década de los ochenta, de fuerte agitación política y social. Los derechos de la mujer africana, la pobreza femenina, los feminicidios en México y Centroamérica, la pérdida de derechos sociales y laborales como consecuencia de la crisis económica, la ablación o la situación de la mujer en el Islam son algunos de los retos para el próximo 8 de marzo, que celebró su primer centenario en 2011 con la creación de un nuevo organismo oficial: ONU Mujeres.

Pendientes: Temas de preocupación que no han sido atendidos con políticas públicas y que se han agudizado, afectando los derechos de las mujeres, tales como la concentración de la riqueza en ciertos sectores, el incremento de la explotación de la mano de obra femenil, la feminización de la pobreza, la militarización y el crecimiento del narcotráfico, la trata de personas, la explotación sexual y comercial, la impunidad y el feminicidio.

Desigualdad: Los programas de combate a la pobreza no han generado cambios positivos, y al contrario los índices de marginación y las brechas de desigualdad “se han profundizado”. De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en México existen 53.3 millones de personas en situación de pobreza. En México las mujeres son mayoría entre las personas desempleadas, o tienen trabajos sin contrato laboral y prestaciones. Las condiciones de salud de las mujeres se han deteriorado y crecen enfermedades que podrían atenderse con campañas de prevención y políticas adecuadas para evitar muertes maternas o enfermedades crónicas degenerativas.

Violencias: La violencia machista y misógina crece al amparo de la violencia institucional llegando a su expresión extrema en las víctimas de feminicidio. Estamos ante la incapacidad institucional de dar las respuestas adecuadas a través del cumplimiento de la ley general de Acceso de las Mujeres a una Vida libre de Violencia y la implementación de la Alerta de Violencia de Género. Y en el terreno político, lejos de garantizar la paridad en la representación en los cargos públicos, sólo se pone énfasis en las candidaturas, las cuales inclusive son cuestionadas por las dirigencias partidarias que mantienen el control machista y misógino de las esferas de poder como su coto exclusivo.

Recuperar la herencia histórica feminista del 8 de marzo es fundamental para no bajar la guardia en la lucha plena por el respeto a los derechos de las mujeres, mismos que no han sido ni serán obtenidos como una concesión del poder, sino producto de la lucha organizada de las propias mujeres, con el apoyo de todas las personas que tengan la sensibilidad y conciencia de que este mundo requiere también ser visto con ojos de mujer.

Atentamente.
Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos A.C.
Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, A.C.

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